Cuarteto en clave de comedia
"Son o se hacen" es el más logrado de los cuatro títulos lanzados por Canal 9
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Las nuevas comedias de Canal 9 comparten el destino del abandono paterno. "Te quiero, te quiero" (viernes a las 22), "Lo dijo papá" (sábado a las 21), "Lo tuyo es mío" (domingo a las 21) y "Son o se hacen" (lunes a las 22) cargan con el peso de haber transitado el camino entre la idea y la concreción a una velocidad demasiado alta y de un modo excesivamente caótico.
Concebidas por Rodolfo Ledo durante el mes y medio en que se desempeñó como director artístico de Canal 9, las telecomedias quedaron libradas a su suerte antes de salir al aire y no bien el guionista de "Naranja y media" armó las maletas ante el desembarco del grupo económico australiano que compró la emisora de Alejandro Romay.
Sabido es que en materia televisiva, de las ideas a la realización hay un largo trecho. En principio, Ledo había imaginado cuatro comedias para ser emitidas en el formato de media hora diaria. Alejamiento de Romay mediante, cuando Pablo Codevilla asumió interinamente como director artístico del canal, comprobó que el sueño de su antecesor en el puesto se daba de patadas con la realidad. La falta de infraestructura y de presupuesto convertían en utopía al proyecto de las cuatro ficciones de media hora diaria.
De común acuerdo con los equipos de trabajo de cada uno de los programas, Codevilla echó mano del pragmatismo. Renunciar sin más ni más a las cuatro producciones lo ponía frente al abismo de tener que inventar una solución de apuro para que la pantalla no quedara desierta. A golpes de calculadora, descubrió que si esas mismas comedias se transformaban en ciclos de una hora semanal, la realización resultaba viable. Como ventaja adicional, el hecho de poner al aire cuatro nuevos ciclos durante el verano era una buena manera de señalarle al espectador que en Canal 9 algo está cambiando.
La planilla del rating
Tal y como lo demuestra la planilla del rating (ver recuadro), las cuatro producciones de parto complicado no lograron cautivar grandes cantidades de espectadores. El apuro y la improvisación no suelen dar frutos maduros. Y las telecomedias en cuestión no fueron la excepción a la regla.
A juzgar por las ideas que encierran las historias, "Son o se hacen" se perfila como la más original. Dos amigas, Abril y Greta (Julieta Ortega y Carolina Fal) comparten un departamento al igual que sus vecinos Teo y Gerónimo (Walter Quiroz y Rodrigo de la Serna). Fruto de la política de buena vecindad, Teo se convierte en el novio de Abril y Gerónimo en el de su amiga Greta. Cuando ambas parejas están a punto de desembocar en matrimonio, la ambigŸedad mete la cola. En cada uno de ellos se instala la duda acerca de la sexualidad propia y de la ajena.
"No me molestaría enterarme de que es gay, pero no soporto que me haya mentido", se queja el personaje de Greta frente a Lía Salgado, quien participó como invitada en una de las emisiones de la comedia, haciendo la parodia de su propio ciclo, "Hablemos claro". En esa frase del personaje encarnado por Fal está quizá la clave del atractivo del programa:allí hay un puñado de seres dispuestos a aceptar la vida como venga, con su cuota de ambigŸedad y su ausencia de certezas absolutas. Después de todo, los sentimientos son complejos, las sensaciones no son unívocas y los vínculos interpersonales son ricos matices.
En "Lo dijo papá" todo parece más frontal y menos exigente para los guionistas. Tres muchachas interpretadas por Julieta Cardinali, Belén Blanco y Carina Zampini, hijas naturales de un mismo padre recientemente fallecido, se ven obligadas a la convivencia forzosa en un loft. Si logran superar las diferencias de personalidad que las separa, recibirán como premio la suculenta herencia del difunto. Si fracasan, la fortuna irá a parar a manos de una escribana interpretada por Silvia Kutica.
Si se compara el rating de las cuatro telecomedias, la originalidad del guión no le ha permitido hasta ahora a "Son o se hacen" ubicarse en el primer puesto. Con ese lugar se beneficia "Te quiero, te quiero", protagonizada por Raúl Taibo, Claribel Medina y Juan Darthes. La historia de una mujer tironeada entre dos amores probablemente haya despertado en el público la tentación de presenciar algo así como la contracara de "Naranja y media", en la que un varón tenía en jaque sentimental a dos mujeres.
Evidentemente, el éxito de rating de aquella "Naranja y media" protagonizada por Guillermo Francella resultó un bocado demasiado tentador para la TV local, ávida de repetir recetas ya probadas. El hecho de que "Te quiero, te quiero" apueste a otro triángulo, pero con la mujer en el vértice, no es la única prueba de la tendencia al reciclaje.
En "Lo tuyo es mío" no han resistido el impulso de poner a Marcelo Mazzarello (quien interpretaba a Coco en "Naranja y media") a repetir mohínes, gestos y tonos de aquel personaje que había pegado fuerte en el interés de los teleespectadores. Poco importa que el hombre que le toca construir esta vez tenga otra identidad.
De hecho, el personaje de Mazzarello en "Lo tuyo es mío", se llama Pedro, es podólogo y ladrón e inicia a Bárbara Morales (Cecilia Dopazo) en la técnica del asalto. Avatares de los guiones para ingenuos, ella entra en esas andadas movida por el idealismo de una suerte de Robin Hood de fin de siglo. Lo demás es complemento para enredar la trama. Bárbara está casada con un fiscal (interpretado por Diego Ramos)al que le tocará investigar justamente los robos de su mujer. La esposa de Pedro, en cambio, sueña con ser estrella de la televisión y cuando consiga trabajar en un noticiero tendrá oportunidad de incluirse en la historia seudopolicial sobre la que pivotea la comedia.
El pecado del estereotipo
Las cuatro telecomedias echan mano del estereotipo y allí reside, precisamente, su talón de Aquiles. La diferencia está en la dosis. Algunas exprimen el recurso hasta dejarlo seco como la cáscara de una naranja. La pena es que en ciertos casos ese forcejeo por arrastrar situaciones y personajes hasta el abismo de la caricatura, termina haciéndoles desaprovechar las dotes actorales de quienes bien podrían hacer reír pulsando la preciosa tecla de la sutileza.
Quizás un ejemplo claro sea el de Belén Blanco, una actriz que ha dado sobradas muestras de profesionalismo. Pero, en "Lo dijo papá", quiso el guión y la dirección que, puesta a hacer de mala con cierto toque de perversión, circule por la pantalla durante largas escenas con un chupetín en la boca y dando grititos histéricos que lejos de ayudarla a dibujar su personaje de Sofía, la llevan a exhibir apenas la caricatura de esa muchacha de ficción.
En "Lo tuyo es mío", la dupla Mazarello-Dopazo está obligada a desplazarse por la pantalla con el frenético ritmo de un previsible vodevil. Jueguitos de llamadas telefónicas, conversaciones equívocas, asaltos improvisados y, a correr a casa para esconder el botín y mantener las apariencias frente a los respectivos cónyuges.
Basta ver a Raúl Taibo jugándola de celoso sobreactuado en "Te quiero, te quiero" y a una enfermera gritando en el pasillo del hospital porque la buena de Claribel Medina ha salido airosa de un quirófano, para sospechar que la televisión local tendrá que superar muchas vallas hasta comprender que la suma de chillidos y personajes de movimientos espásticos no alcanza para obtener como resultado una comedia que se precie.
"Son o se hacen" tiene en su favor el ingenio de haber descubierto un par de vetas que bien podrían ser un disparador del humor. La dependencia colectiva de los seudogurúes que germinaron con la new age al igual que la decisión de Greta y Abril de ir a llorar sus males de "novias abandonadas en el altar" a un reality show de la TV, parecen dos lápices a los que merece sacarles punta. La pena es que a Damián Dreizik, el actor que interpreta a ese gurú con la mira en los diaguitas y el vaivén energético, lo lleven a estereotipar su personaje, en gestos, diálogos y vestuario hasta un límite en que, de puro grotesco, el personaje termina perdiendo la gracia original.
Evidentemente, no ha de ser tarea fácil la de manejar con talento la rica paleta de colores que ofrece la comedia. Pero, quizás, haya una premisa de la que guionistas y productores no deberían prescindir:para una teleplatea agobiada por las mil y una dificultades que ofrece la realidad social argentina, la risa es un oasis codiciado. Claro que entre el oasis y el espejismo, la diferencia es insalvable.
Rating
"Te quiero, te quiero" logró el rating más alto de las cuatro comedias del 9 el último fin de semana:9, 3 (Mercados y Tendencias) y 6,5 (Ibope). Luego aparecen "Son o se hacen" (7,3 y 4,8, respectivamente), "Lo dijo papá" (5,8 y 4,3) y "Lo tuyo es mío" (4,5 y 3,4).





