Director clave del cine de EE.UU.

Walter Hill se inspira en la vida de Mike Tyson para su película "Contraataque"
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23 de abril de 2004  

Con títulos como "The Driver", "The Warriors", "Cabalgata infernal", la saga de "48 horas", "Calles de fuego" y "Encrucijada", Walter Hill fue uno de los realizadores clave en la revalorización que el cine norteamericano hizo de los géneros tradicionales (especialmente el western y el policial) durante las décadas del 70 y del 80.

Hoy, a los 62 años, Hill ha dejado de ser un director de primera línea, pero sigue fiel a su estilo en el intento de reivindicar las historias aparentemente menores, más ligadas a la producción de clase B antes que a las modas y al marketing de Hollywood. Un ejemplo contundente de su búsqueda es "Contraataque" ("Undisputed" es el título original), historia de boxeo carcelario que el sello Gativideo editará en VHS y DVD el próximo miércoles 28, sin haber pasado previamente por las salas argentinas.

Libremente inspirada en el caso deportivo-judicial de Mike Tyson, "Contraataque" se centra en las desventuras de George "Ice Man" Chambers (Ving Rhames), campeón mundial de los pesos pesados que es acusado de violación, despojado de sus títulos y enviado a una prisión de máxima seguridad.

En las cárceles, mientras tanto, se está desarrollando un programa de boxeo y el monarca indiscutido desde hace diez años es Monroe Hutchen (Wesley Snipes). En medio de una guerra de pandillas y de la presión de las autoridades del lugar, los agentes impositivos, los abogados, los managers y la prensa, el duelo entre Chambers y Monroe resulta inevitable. El gran Peter Falk, como un veterano mafioso experto en boxeo; Michael Rooker, como un guardiacárcel; John Seda, Wes Studi, Fisher Stevens y el rapero Master P completan el elenco de este largometraje.

Vida carcelaria

Hill filma los pormenores de la vida carcelaria y los combates con un gran sentido dramático, y convierte un guión previsible y convencional en una película muy entretenida, que remite a los clásicos de bajo presupuesto que Warner Bros. produjo de forma masiva a fines de los años 40. La música del talentoso Stanley Clarke, matizada por temas de hip hop, y la presencia física de dos estrellas negras como Snipes y Rhames --que participaron de un riguroso entrenamiento boxístico previo al rodaje-- son otros valiosos aportes para un proyecto que costó sólo 5 millones de dólares y recaudó casi tres veces esa cifra únicamente en los cines norteamericanos, mientras que también funcionó bien en mercados europeos como el español, donde fue visto por más de 300.000 espectadores.

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