fotoreportaje

La diablada:
el carnaval que
llegó a Moscú


Fotografías de Gaby Herbstein

La gran instalación fotográfica de Gaby Herbstein, que retrata la tradición y cultura andina, se exhibe en plena Plaza Roja de la capital rusa

La Diablada no es una comparsa, es mucho más que eso. Sus objetivos tienen que ver, junto a la alegría y la ofrenda de los carnavales, con mantener y rescatar todo lo que hace a la cultura del disfraz del diablito, como se lo ha venido realizando por varias generaciones, en la localidad quebradeña. Ser parte de la diablada es algo que pasa de generación en generación. Ser diablo es una puerta para desprenderse de los aspectos negativos que estuvieron reprimidos durante todo el año. Este es el concepto general de "La Diablada", la monumental instalación fotográfica de la artista Gaby Herbstein que retrata la tradición y cultura popular andina durante el festejo de carnaval, y que fue seleccionada por el museo de fotografía MAMM, de Moscú, para formar parte de la XI Biennale Internacional de Moscú de Moda y Estilo en la Fotografía 2019. Hasta el 13 de marzo, se exhibe en el Hall Central de Exhibición Manege, en la Plaza Roja.

El traje identifica a un grupo o familia de diablos. No se los debe reconocer y, para ese fin, mas allá de ocultar sus caras, distorsionan su voz para que nadie pueda saber quiénes son.

foto: Gaby Herbstein

Todo vale a la hora de crear el traje que cada uno de los diablos va a lucir durante los ocho días y nueve noches que dura el carnaval. 

foto: Gaby Herbstein

Los trajes poseen numerosos detalles. Aquí, maravillosos motivos bordados en lentejuelas y cascabeles cosidos uno por uno, que forman universos que muchos dicen soñarlos durante el año.

foto: Gaby Herbstein

La bajada de Uquía es uno de los momentos más intensos del carnaval. Alrededor de trescientos diablos bajan de la montaña con ofrendas hacia el mojón, donde arranca el festejo oficial con la gente.

foto: Gaby Herbstein

En las calles, son constantes las invitaciones a las casas. Todos están dispuestos a compartir comida y bebida con las comparsas y vecinos.

foto: Gaby Herbstein

Momento de retratar a Los Plateados. "Les pedí que me rodearan y... ¡ahí me ven!", explica la fotógrafa.

foto: Gaby Herbstein

La familia Girón viajó desde distintos puntos del país para protagonizar el carnaval con atuendos que mezclan plumas con cabezas de leones.

foto: Gaby Herbstein

Ser diablo es una puerta para desprenderse de los aspectos negativos que estuvieron reprimidos durante todo el año.

foto: Gaby Herbstein

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