El hit de Schröder

Un imitador del canciller alemán vendió más de 350 mil discos
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29 de noviembre de 2002  

El género no es nuevo. Pero sí resulta bastante novedoso el suceso que le deparó al alemán Elmar Brandt, acaso el más exitoso y controvertido exponente de la sátira política de estos días.

Al estilo de lo que hacen acá humoristas como Luis Rubio y David Rottemberg, Brandt, conocido por una imitación del canciller de su país, Gerhard Schröder, grabó una versión de Aserejé, el omnipresente hit de la españolas Las Ketchup, con una letra alternativa en la que ironiza acerca de la política fiscal del mandatario socialdemócrata.

Ante una situación presupuestaria a la que calificó de “difícil” y sin visos de mejora inmediata, el gobierno alemán anunció la semana última un plan que incluye aumentos de impuestos y que generó fuertes críticas de la oposición, además del rechazo de buena parte de la opinión pública.

Conductor del popular programa de radio Die Gerd Show, Brandt reflejó y capitalizó la polémica con Der Steuersong (La canción del impuesto), tema que, sobre la melodía del pegadizo Aserejé, del trío español, incluye versos en los que el falso Schröder le dice al pueblo alemán cosas como éstas: Reviso sus bolsillos. Cada uno de ustedes tiene algo de plata guardada y yo la conseguiré, la encontraré, no importa dónde esté. Los desnudaré, perdedores, los tomaré por sorpresa. No hay impuesto que no se me pueda ocurrir.

La mano en la lata

El tema demostró ser algo más que una muestra de punzante humor político. Mucho más: en una semana el single se acomodó en el número uno del ranking musical alemán, nada menos que con 350 mil copias vendidas.

El video que acompañó el lanzamiento de la canción sirvió para calentar aún más el ambiente con imágenes tan fuertes como una caricatura de Schröder metiendo la mano en la lata; y no en cualquier lata, lo que ya sería grave de por sí, sino en una alcancía de la Cruz Roja.

No es la primera vez que el canciller aparece en los charts. Cuatro años atrás, una grabación de su voz diciendo Denme otra cerveza o moriré de sed, tomada en un acto público, fue el leitmotiv de otra canción. Schröder cobró entonces regalías por la difusión de la obra, que luego donó a obras de caridad.

Ahora Brandt amenaza con una segunda vuelta. En una entrevista con la revista alemana Bunte, el humorista de Düsseldorf, de 31 años, prometió una nueva canción, en esta oportunidad haciendo blanco en el color del pelo del político. Cabe recordar que Schröder demandó recientemente a una agencia de noticias por publicar que había intentado disimular con tintura el efecto de las nieves del tiempo que platearon su sien.

De hecho, a este último incidente ya se refirió el imitador en La canción del impuesto, en la que el falso canciller entona: Por ejemplo, ¿qué tal un impuesto al mal clima? ¿O un impuesto al color del pelo? Bueno, mejor no...

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