El soul, con sabor a mito

La Nación dialogó con la legendaria banda Earth, Wind & Fire, que a treinta años de su debut, se presenta por primera vez en Buenos Aires.
La Nación dialogó con la legendaria banda Earth, Wind & Fire, que a treinta años de su debut, se presenta por primera vez en Buenos Aires.
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21 de marzo de 2000  

Después de treinta años de exitosa carrera, el 6 de marzo último, el grupo Earth Wind & Fire (EWF) fue incluido en la célebre y selectiva lista de artistas del legendario Salón de la Fama del Rock & Roll. A tan solo quince días de haber sido homenajeado en Nueva York, EWF se presentará por primera vez en Buenos Aires -esta noche en el Luna Park- y La Nación dialogó con el vocalista y percusionista Ralph Johnson, uno de los históricos de la banda.

"Es genial ser parte de algo que perduró y estuvo dando vuelta por tanto tiempo -asegura Johnson, cómodamente sentado en el hall de un hotel porteño-. Sinceramente cuando ingresé en la banda como músico, en 1972, no pensaba que iba a estar aquí treinta años después. Uno se conformaba con un poco de fama, hacer algo de dinero. Pero tres décadas más tarde, seguir en la ruta y recibir el honor de que nos incluyan en el Salón de la Fama del Rock & Roll, es algo que nunca se puede imaginar. Para los artistas este premio significa la inmortalización, es un reconocimiento perdurable en la cultura pop mundial".

EWF lleva vendidos más de 20 millones de discos en todo el mundo, se adjudicó cuatro Grammys (premios para los que fue nominado en catorce oportunidades) e inclusive una de las estrellas del Paseo de Hollywood tiene impresa su nombre. Temas como "Shining Star", "After The Love Has Gone" y "Can´t Hide Love" entre otros, ya poseen un lugar privilegiado en la vitrina del inconsciente colectivo del rock mundial.

El poder de las canciones

Si bien el grupo -con Johnson, Verdine White y Phillip Bailey como estandartes de la vieja camada- se encuentra grabando un nuevo álbum -con el mítico ex líder Maurice White como productor-, el percusionista señala que "el show que estamos haciendo en esta gira tiene todos los hits que la gente siempre espera escuchar. Es muy artístico y enérgico: hay gospel, funk, rap, jazz. No tenemos ningún tipo de efectos especiales, solo nuestras personalidades sobre el escenario ofrendando un poco de música para bailar".

El próximo disco, que se editará a mediados de año y en el que participa el ex Fugees Wyclef Jean, "no tiene un sonido renovador -destaca Johnson-. Nada ha cambiado excepto que las canciones siguen siendo buenas composiciones. Ese es el único secreto de EWF para perdurar durante tanto tiempo".

-Siempre se los consideró como una banda que eliminó las barreras entre la música negra y el público blanco...

-Sí, es cierto. Es que la música trasciende la raza, la cultura, la religión. Es muy universal. Nuestra música ha hecho felices a muchas personas alrededor del mundo. Ese es el poder y el misterio de la música: el ritmo -Johnson comienza a hacer percusión con sus manos y sus rodillas-. Cualquiera en el mundo puede sentir esto. Esa es la cualidad mística de la música y nosotros supimos captar ese sentimiento.

-¿Le gusta la música de estos tiempos?

-Está bien que los jóvenes se vuelvan locos por el rap o el hip hop, pero creo que a través de los años, la gente siempre quiere escuchar canciones. Tengo 48 años y sigo siendo fanático de músicos como Miles Davis, John Coltrane o Chick Corea.

-¿Cuál cree que es legado que dejó EWF para la música?

-Integridad en la música, profesionalismo arriba y abajo del escenario y, sobre todo, canciones con un mensaje rebosante de vida.

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