El superagente 86

En su edición de abril de 2005, Rolling Stone eligió a los mejores programas de la historia de la televisión, el programa protagonizado por Don Adams quedó en el puesto 2, después de Los Simpson.
(0)
27 de septiembre de 2005  • 14:43

El Superagente 86

De Buck Henry y Mel Brooks.

Con Don Adams y Barbara Feldon. 1965

Maxwell Smart, temible operario del recontra-espionaje, parodió como nadie la paranoia de la Guerra Fría. Y, de paso, hizo reír a medio mundo.

Después del exitoso debut cinematográfico de James Bond, y bastante antes de las primeras parodias al cine de espías como las películas del agente Flint, dos jóvenes libretistas del humorista Sid Caesar –Mel Brooks y Buck Henry– ofrecieron a la cadena ABC una serie cómica acerca del más torpe de los agentes secretos. En plena Guerra Fría, con la industria del cine enfrascada en representar –y a la vez contribuir– a la paranoia que encontraba agentes dobles en cada vecino y una conspiración en cada esquina, la idea resultó luminosa y original. Brooks, quien tomaba este trabajo como una forma de obtener financiamiento para su debut como realizador ( Por un fracaso millonario, 1968), escribió el piloto de la serie, pero el guión no resultó lo que el canal esperaba y el proyecto fue dejado de lado. La cadena competidora, NBC, lo compró al instante y propuso al actor Don Adams como protagonista. Nacía Maxwell Smart.

El éxito de la serie se asienta tanto en la proverbial torpeza de Smart –que suele provocar al mundo libre muchos más problemas que sus enemigos– como en las geniales parodias de los gadgets característicos del género, tales como el inmortal "zapatófono" o el "cono del silencio". Smart es un agente de control, agencia de contraespionaje concentrada en desbaratar los planes de KAOS, una organización secreta dedicada al mal. Con la ayuda de la Agente 99, que más tarde se convertirá en su esposa y, ya en el momento terminal de la serie, en madre de sus gemelos; Larabee, aún más inepto que Smart; el Agente 13, siempre camuflado en los lugares más incómodos, y el robot Jaime, Smart enfrenta a los más extravagantes enemigos: entre ellos, Sigfrido, la contracara de Smart en KAOS.

Se registraron cinco temporadas del show, de 1965 a 1970. (En un episodio de la tercera, Smart y la 99 son secuestrados y enviados ¡a Buenos Aires!, donde Smart habla con acento de compadrito y hasta propone comerse un churrasco). Tras cinco años, ya perdida la originalidad y buena parte de la gracia, el programa fue cancelado. En 1995 se intentó revivirlo, con el hijo de Smart –no importó que Smart hubiera tenido gemelos– como protagonista. Fue un fracaso. Lo mismo que las poco logradas secuelas cinematográficas de la serie original (La bomba que desnuda y El regreso del Superagente 86). Hasta ahora, lo más cerca que el cine estuvo de reproducir la fórmula fue en las serie de películas de Austin Powers, quien claramente aprendió todo lo que sabe de Maxwell Smart.

Notas relacionadas:

  • Los 100 mejores programas de la TV
  • Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?