Esta noche se presenta John Scofield

El guitarrista norteamericano de jazz interpretará, entre otros, temas de su último disco, "Bump".
(0)
24 de octubre de 2000  

Entre tanto músico de jazz que nos visitó faltaba un guitarrista y aquí está nada menos que John Scofield, verdadero gurú del instrumento y uno de los músicos de mayor talento y prestigio de la escena internacional, que se presenta hoy, a las 21, en el teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125.

Todo en Scofield, nacido en 1951, es interesante. Alumno del gran Mick Goodrick en Berklee (de este músico aprendió su forma de tocar casi pianística), debutó a los 23 años en el Carnegie Hall como acompañante del trompetista Chet Baker y del saxo barítono Gerry Mulligan.

Tamaño debut le proporciona la posibilidad de "codearse" en escena con otros importantes artistas como Billy Cobham, los hermanos Brecker y Charles Mingus hasta que en 1982, Miles Davis lo contrata:

"Con Davis aprendí a creer en la improvisación, había que tener magia para poder tocar con él en esa banda. Quisiera poder mantener aquellos estándares", añade.

A Buenos Aires llega con Avi Bortnick en guitarra, Jerry Murphy en bajo y Ben Berowsky en batería para presentar su último disco "Bump", un álbum en el que el guitarrista toma el camino del jazz funk, aunque pleno de atmósferas del denominado sonido Knitting Factory, propio del downtown neoyorquino.

Cordial, de manera afable, el propio guitarrista atiende el teléfono al segundo ring y, tras las presentaciones, comienza la charla con La Nación :

-Existen algunas señales de que hay una revitalización del jazz, ¿lo ve así?

-Creo que el jazz nunca desapareció y es una de las grandes músicas que tienen sus altibajos. Y creo que ahora el jazz está pasando por un buen momento, hay un montón de gente joven que está interesada en él y parece haber una buena audiencia para este género.

-Con tantos músicos que tocan con influencias suyas, ¿no se siente algo agotado de tanta copia?

-Bueno, creo que la copia es la mayor forma de adular a alguien. Casi no escucho a esa gente que lo hace, por eso no me molesta en lo más mínimo... Me alegra que lo hagan (ríe)... Si alguien trata de copiarme, me parece lindo que lo haga; me halaga. De todas formas, creo que todos los que están interesados en tocar jazz deben dejar que sus propios sonidos salgan a la luz porque nadie es realmente exitoso al andar copiando a alguien, creo.

-¿Quiénes lo influyeron?

-En realidad, cuando comencé a tocar estaba en la onda del rhythm & blues, y algo de funk, pero después, con 16 años, me metí en el jazz. En ese momento escuché a todos los músicos de jazz; no sólo a los guitarristas, sino también a los que tocaban el piano, el saxo, la trompeta... y traté de aprender de lo que todos estaban tocando. En guitarra, mis favoritos fueron Wes Montgomery y Jim Hall.

-¿Cómo seleccionó a los músicos que grabaron en "Bump"?

-Estaba buscando gente joven que tocara una mezcla de jazz-rock, estilo con el que me relaciono, y estuve escuchando a muchas bandas en todo el país porque anduve tocando en un montón de festivales. Así que invité a todos los que me interesaron a tocar conmigo en "Bump".

-¿Qué buscó en sus reemplazantes (pues nadie del disco está en la banda que trae a Buenos Aires)?

-Siempre busco los mejores músicos que pueda encontrar y, afortunadamente, vivo en Nueva York donde hay una gran escena de jazz y gente tocando con diferentes estilos. Hay más músicos acá (por Nueva York) que en cualquier otro lado, que tocan el tipo de música que me gusta. Es difícil de describir lo que busco, pero básicamente tienen que ser músicos armados, tienen que entender cómo trabaja una banda.

-Cuando cita a esta clase de músicos para su disco, ¿no piensa que jamás podrá llevarlos de gira y deberá reemplazarlos?

-Sí, lo tengo en cuenta. "Bump" era un proyecto para grabar, y por eso a veces uno no tiene la misma banda que tiene en el disco. Pero también sucede que a veces la banda termina siendo mejor que el disco; y creo que éste es uno de los casos, porque la banda que llevo allá me acompaña hace ya un año, y tenemos un montón de cosas que podemos hacer. La gente con la que grabé "Bump" sólo tocó eso conmigo y no desarrollamos nada más, pero con la banda es otra cosa.

-¿Es cierto que a veces toca en otras bandas a la vez e incluso que sale de tour con ellas?

-Sí. No siempre se trata de mi banda, y además mis bandas suelen cambiar mucho también. Pero últimamente le di prioridad a mi grupo. Toqué con Herbie Hancock en un tour especial hace unos años, también con Joe Lovano, Dave Holland y el baterista Ed Foster. A veces participo de proyectos especiales como los que acabo de mencionar. Ahora estoy concentrado en mi Bump Band en la que me acompañan Avi Bortnick con guitarra rítmica... él es increíble y hace todo lo que yo no sé cómo hacer, tenemos estilos muy diferentes. También están Ben Perowsky en batería y Jesse Murphy.

-¿Se siente que está dentro de la corriente de jazz funk?

-Creo que sí, pero no busco quedarme allí nomás y algunas de las canciones que tocamos son bien del jazz. Tal vez porque es mío es tan difícil de explicar, pero creo que jazz funk es una buena forma de llamarlo. Si hay que describirlo jazz funk está bien.

-Durante los años 80 tocó con Miles Davis. ¿Qué nos puede contar de esa experiencia?

-Para empezar, Miles ha sido siempre mi músico preferido. Cuando toqué con él me di cuenta de que cada vez que tocaba trataba de que fuera una ocasión especial, nunca dejaba que fuera normal. Tenía que ser especial y tener magia, y realmente creía en la improvisación. Me gustaría poder mantener ese estándar.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.