Festival musical de Tribulaciones

La FM organizó un encuentro para el domingo, en La Trastienda; nuevas tendencias
Adriana Franco
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6 de diciembre de 2001  

El domingo, La Trastienda se llenará de música que sólo sin profundizar puede denominarse hoy como rock. Será en el Festival Tribulaciones Avant Music 2001. En el local de San Telmo, y desde las 20, se presentarán el Flavio Calaveralma Trío, la banda nueva del bajista de los Fabulosos Cadillacs y el guitarrista Fernando Kabusacki acompañado por the Futura Bolt. Desde el exterior llegan el trío del guitarrista brasileño Victor Biglione y el grupo norteamericano Screaming Headless Torsos.

Este último está liderado por el guitarrista David Fiuczynski que, antes de su primera visita a Buenos Aires, conversó telefónicamente con LA NACION. Fiuczynski ha tocado con el tecladista John Medeski (de Medeski, Martin & Wood), con quien grabó el álbum "Lunar crush", en 1994, con el trompetista Jack Walrath, el compositor y saxofonista del downtown neoyorquino John Zorn, y con Me´Shell NdegéOcello, entre otros. En su disco "Jazz Punk", de 1999, dio sus propias versiones de temas de Chopin, Hendrix, Pat Metheny, Ellington y otros con una visión muy personal que incluye toques jazzísticos pero siempre de una manera poderosa. Con formación en el jazz pero amplia curiosidad musical, en Screaming Headless Torsos fusiona ritmos diversos con complejas estructuras de jazz y toques de psicodelia.

El camino de Fiuczynski en la música comenzó, cuenta, en el jazz para luego volcarse al jazz rock y al rock. "Luego me atrajo la música más libre. Pero a la vez, mientras comenzaba con la banda, también aprendía mucho de mis profesores en Boston, como Bob Moses y George Russell. Luego fui a Nueva York, donde tuve el honor de tocar con músicos muy interesantes como Jackson y Billy Hart especialmente. Aprendí mucho con ellos sobre armonía, ritmos y melodías."

También influyó en su formación los años que pasó, en la infancia y adolescencia, en Alemania. "Allí escuché cosas a las que no hubiera tenido acceso entonces en los Estados Unidos, como Nina Hagen, Kraftwerk, la new wave alemana y el punk, que llegó a Europa antes que a los Estados Unidos. Además, mis padres tenían una gran colección de discos, mi padre tenía formación en piano clásico y junto a cosas clásica y tradicionales había otras más modernas como Stockhausen, Schoenberg, Ligeti y Varese. Te estoy hablando de fines de los setenta, cuando yo tenía menos de veinte años. También funcionó la inversa, cuando volví a mi país, descubría a Funkadelic, algo de lo que no tenía idea en Alemania."

-¿Había una intención especial en llamar a tu disco solista "Jazz punk"?

-Sí, ésa podría ser también una definición de mi vida. Porque puedo ser visto como un jazzero renegado, o como un músico de jazz que no quiere tocar jazz y elige con esa base y sin dejarla de lado tocar rock, punk y reggae, pero con improvisación. Es decir, no es que haya mucho de punk en el álbum sino que se trata más bien de la actitud.

-Allí hay una colección de temas de autores muy diversos...

-Sí, fue una manera de darles las gracias a muchos de mis maestros, a la gente que me ha ayudado o que me ha inspirado. En el álbum tocaron Billy Hart y Santi Debriano, dos tipos que me pusieron bajo su ala cuando llegué por primera vez a Nueva York. Hay piezas de Ronald Shannon Jackson y de George Russell, que también son músicos que me inspiraron y ayudaron, y obras de Chick Corea, Pat Metheny, Duke Ellington, Jimi Hendrix. Una forma de darles las gracias a mi manera.

-Y el preludio Opus 28 N° 4, de Chopin...

-Es un disco de standards pero desde una perspectiva diferente y esa pieza de Chopin todo el mundo la conoce, incluso gente que no sabe mucho de música. Es una manera de encarar el disco. Por eso también está "Third stone from the sun", de Hendrix. Son, en todo caso, mis standards favoritos. Es un disco personal y en cierta forma un modo de protesta, porque todos los discos de standards tienen a Miles, Monk y Mingus. Amo a esos hombres, los amo a morir, pero hay otros.

-Tu propuesta musical, ¿la ves como un nuevo camino en la evolución del jazz?

-Es uno de los caminos posibles, no el único, porque hay muchos. Las cosas cambian y te voy a dar un ejemplo. Cuando estudiaba en el conservatorio en Boston había un departamento de improvisación en jazz. Ahora no existe más y en su lugar hay un departamento de improvisación contemporánea, porque la gente está experimentando de tantas maneras diferentes, sobre tanta música, que ya no podés llamarlo jazz. Lo ves en los festivales de jazz también, como en Montreux, en el que decididamente no sólo hay jazz. Es que hay que ampliar nuestra perspectiva. Hay muchas maneras de improvisar, muchas cosas buenas y hermosas que hacer y no sólo tiene que ser sobre modelos del swing, ni de la misma forma clásica y tradicional de los compositores de jazz. Fijate que muchos de los más famosos tocaron standards que no eran del jazz; temas tomados de bandas de sonido de películas, como "My favourite things" de Coltrane, que luego convirtieron en standars. Si ese modus operandi es suficientemente bueno para Miles Davis o Coltrane, también puede ser bueno para mí.

Independiente

Además de tanta música, Fiuczynsksi tiene su propio sello discográfico, FuzeLicious, en el que editó "Jazz Punk" en 2000 y "Amandala" en 2001. Asegura que no fue una idea que apareció como algo entretenido sino una necesidad, ante la falta de sellos para sacar su música difícil de clasificar. "Cuando le mostré a un ello "Jazz punk" lo odiaron realmente, así que no tuve opción."

-¿Cómo serán los shows acá?

-Haremos la música que hemos editado en el álbum de 1995 y en el que sacamos en vivo el año último. También música nueva.

-¿Cómo surgió "Lunar crash", el álbum con John Medeski?

-Somos amigos desde hace años y fue un gusto hacer algo juntos, porque es uno de mis tecladistas preferidos. Es muy especial para mí, porque estaba la idea de hacer algo como los Lifetime de Tony Williams.

Se refiere al baterista que tocó en el quinteto de Miles Davis en los 60 pero que siempre se interesó por el rock y lo desplegó en esa formación de los 70. "Queríamos hacer algo así, pero actualizado. El disco es muy especial para mí, porque luego, en 1997, Williams estaba tratando de armar nuevamente Lifetime. Pat Metheny me recomendó como guitarrista pero desafortunadamente un mes después Williams murió."

Además, Fiuczynski participa en otros proyectos. Entre ellos Kif, un trío en el que combina música del este europeo, la India y el Medio Oriente. "Con esto empecé hace unos diez años, cuando comencé a escuchar mucha música de la India y tomé clases sobre música hindú e iraní. En 1992 toqué con un contingente de marroquíes en la Feria de Sevilla, habíamos ensayado durante diez días en Marruecos. Con Kif, la idea es tomar los ritmos afroamericanos como funk, ska, jazz, hip-hop, house y drum & bass, con las melodías del este europeo y del Medio Oriente, pero tomado desde la perspectiva del jazz

Para el guitarrista, los Screaming Headless Torsos son otro costado de sus inquietudes musicales. "Allí mezclamos solos apasionados con armonías ricas y grooves modernos y bailables, como reggae, ska, punk rock y soul."

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