Fórmula con éxito dispar

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30 de marzo de 2000  

El teatro Alla Scala de Milan fue el principal modelo que se tomó, en la década del 30, para conformar la actual estructura del Teatro Colón. Como la célebre sala italiana, el Colón se constituyó como un teatro de ópera integral, con cuerpos artísticos estables y capacidad de producir las escenografías y vestuarios de los títulos presentados, sustentado por el Estado.

Pero en Italia se produjo un cambio profundo que apuntó, sobre todo, al modo de financiamiento de la actividad. Desde 1996, todos los teatros líricos fueron transformados en fundaciones de derecho privado. Esto las habilitó, o mejor dicho, las obligó a conseguir el apoyo de patrocinadores privados.

Para poder aspirar a una silla en el consejo de administración de un teatro, el aportante privado tiene que llegar por lo menos al 12 por ciento del presupuesto total. A un año de iniciado el sistema en forma definitiva, el porcentaje de sponsors conseguidos fue directamente proporcional a la importancia cultural de la ópera en cada comunidad, y sobre todo al poderío económico de la región.

Para los teatros "pobres" se volvió crucial hacer buena letra para ascender en la escala que utiliza el Estado para distribuir el dinero recaudado a través del Fondo Unico para el Espectáculo (FUS). Este ranking se configura con una serie de parámetros que van desde la media histórica recibida en el pasado hasta la evaluación de los proyectos y programas presentados en forma trianual. Milán (La Scala), Verona, Bologna, Trieste y Turín encabezan la polémica lista de ciudades más beneficiadas por este fondo, lo que generó protestas y renuncias por parte de varios directores de los teatros de otras regiones que quedaron relegados.

El renacimiento español

Diferente es el caso de España. El financiamiento mixto fue un modelo exitoso que en la última década produjo el renacimiento de teatros líricos, como el Real de Madrid y el Liceu de Barcelona. Pero, según explica el periodista del diario español El País Jesús Ruiz Mantilla, más que un boom por este tipo de planteo España simplemente se puso a a la par del resto de Europa. "Fue a partir de los años de la transición democrática que los poderes públicos tomaron conciencia de que llevábamos muchos años de atraso en la materia. Antes no había nada y ahora simplemente nos hemos puesto a tiro." El interés por formar parte del renacimiento lírico más la bonanza económica por la que pasa España conformaron el campo para que el modelo mixto sea un éxito casi a contramano de Europa.

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