La batilucha de Schwarzenegger

La Nación estuvo en los estudios donde se filma "Batman y Robin", con el actor de "Terminator" como el villano de turno.
Marcelo Stiletano
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13 de abril de 1997  

LOS ANGELES.- Todo parece haberse hecho bien a lo grande para la cuarta aventura cinematográfica del mítico hombre murciélago de Ciudad Gótica. Después de "Batman", "Batman regresa" y "Batman eternamente", la saga continúa en la pantalla grande con "Batman y Robin", que se vislumbra como la más monumental de la serie, si se toman en cuenta los generosos recursos económicos desplegados en su producción.

El film, cuyo estreno mundial tendrá lugar aquí el 12 de junio, muestra rupturas y continuidades respecto de los anteriores. La primera novedad es que aparece un nuevo Batman, el tercero en cuatro films: George Clooney, la estrella de la serie televisiva "E. R." y que parece encaminarse hacia una carrera cinematográfica destacada, después de su papel protagónico en "One good day", una comedia romántica en la que hace pareja con Michelle Pfeiffer.

La segunda, y tal vez la más importante con vistas a la repercusión del film en la taquilla, es la presencia de un villano muy especial. Nada menos que Arnold Schwarzenegger, que estará al frente de los títulos de crédito personificando a Mr. Freeze, personaje conocido en la Argentina como el Capitán Frío.

Como para subrayar este raro equilibrio entre cosas nuevas y fórmulas ya probadas, Joel Schumacher ("Un día de furia", "Tiempo de matar") es de nuevo el director, como en "Batman eternamente"; Chris O`Donnell vuelve a encarnar a Robin, el joven maravilla, y permanecen firmes varios actores de reparto (Michael Gough como el mayordomo Alfred, Pat Hingle como el jefe de policía) y varios de los responsables del equipo técnico que trabajó en los films anteriores.

Entre las novedades hay que señalar que por primera vez aparecerá en la pantalla grande Batgirl (Batichica), encarnada por Alicia Silverstone, y que la alta y bella Uma Thurman será la otra mala estelar, al convertirse en Poison Ivy, una dulce investigadora en botánica transformada en una malvada casi letal.

También se anticipan algunas innovaciones en el concepto visual de este nuevo Batman respecto de los anteriores. "Hemos modificado los criterios para el diseño de Ciudad Gótica y reformamos por completo la Baticueva", explica la diseñadora de producción Barbara Ling, otra veterana de la serie.

Esto no es todo. Ling indica que los cambios y los nuevos diseños también se extienden a los vehículos que utilizan los encapotados: el célebre Batimóvil, el batitrineo, el batihelicóptero y la motocicleta Redbird, que maneja Robin.

En los estudios

"La película cuesta unos 80 millones de dólares y usted está viendo el resultado de algunas de las inversiones", dice a La Nación el productor del film, Peter MacGregor-Scott (que cumplió la misma función en "Batman eternamente") mientras invita al cronista, en uno de los últimos días del rodaje, a ingresar en el estudio 16 del gigantesco complejo cinematográfico que la Warner Brothers -productora del film- tiene en las afueras de esta ciudad, para recorrer los sets de filmación del nuevo film del hombre murciélago.

El 16, como no podía ser de otro modo, es el estudio más grande de todos y el único -según MacGregor-Scott- en el que se podían construir algunos de los escenarios en los que se rodó "Batman y Robin". En el lugar está el amabilísimo Joel Schumacher, uno de los anfitriones de la visita, que al conocer la nacionalidad del cronista, inmediatamente dice: "Tengo muchos recuerdos gratos de una gran compatriota suya, Norma Aleandro, a quien dirigí en Un toque de infidelidad ".

Lo que se ve allí es imponente. Figuras gigantescas, presididas por un gigantesco esqueleto de animal prehistórico, aparecen recubiertas de hielo. "Este es el museo de Ciudad Gótica, que Mr. Freeze congela como parte de su acción para dominar la ciudad", explica Schumacher.

Estatuas mayas y precolombinas, figuras egipcias, máscaras peruanas, efigies, momias y jarrones, cada una con su respectiva leyenda (como en un museo auténtico) adornan el gigantesco escenario coronado por una gran escalera, una de las tantas que se verán a lo largo de la película.

Lo que sigue en la recorrida es no menos impactante. Lo primero en verse es el jardín botánico de Ciudad Gótica, que sirve de reducto a Poison Ivy. Verde por donde se mire, hay allí plantas, arbustos y flores de todo tipo, que surgen desde las paredes, ascienden desde el piso o se encaraman en los techos.

"Cuidado, algunas son carnívoras", bromea Schumacher, mientras advierte que la reina de ese lugar, Poison Ivy, es una mujer fatal capaz de matar a todo el que recibe un beso suyo y que planea colocar el mundo bajo la dominación de su cofradía floral.

Congelados

Quedan por ver los tres escenarios en los que se mueve el personaje de Schwarzenegger, que para todos será el principal motivo de atracción de la película. El primero es una fábrica de helados, construida con un estilo escenográfico retro , con los característicos envases en los que se guarda el producto y una multitud de tubos y circuitos en los que circula la materia prima.

El gélido ambiente se prolonga en el pequeño y estremecedor reducto en donde se desarrollan las secuencias que muestran la vida del villano. Es una pequeña y pobre habitación circular, con una cama sucia y deshilachada como único mobiliario, que culmina en una cúpula tan oscura como el resto del cuarto, apenas iluminada por un tragaluz. Al lado de la cama, hay un lavabo que, por supuesto, está congelado, al igual que el chorro de agua que sale de la canilla.

El recorrido culmina en el laboratorio de Mr. Freeze, donde podemos ver, suspendida dentro de una cámara de cristal, a una figura inmóvil de tamaño natural construida en un material resistente al agua, aunque desde lejos parece asombrosamente real. Se trata de una mujer bella y joven, con un vestido plateado. "Es la mujer de Mr. Freeze, que permanece hibernada a la espera de los experimentos que hace su marido para revivirla", explica Schumacher, que se apresura a elogiar el trabajo en este set de Rick Baker, el renombrado especialista en efectos especiales de maquillaje que brilló, por ejemplo, en "El hombre lobo americano" y en "Ed Wood".

El papel de esposa de Mr. Freeze está interpretado por la sueca Vendela Thommessen, una de las dos supermodelos (la otra es Elle Macpherson) que intervienen en la película.

El trío más mentado

"¿Por qué la película se llama Batman y Robin ? Es una manera de mostrar cómo se fortalecen los lazos entre nuestros héroes, que actuaron por primera vez juntos en el film anterior y que ahora cuentan con un refuerzo, Batgirl", dice el director.

Agrega que si bien el film combina rodajes en escenarios reales y secuencias filmadas con miniaturas y computadoras, lo fundamental "siempre fue lo primero, y por eso también utilizamos dos gigantescos sets en Long Beach (al sur de Los Angeles), donde construímos la Baticueva y el gigantesco Observatorio de Ciudad Gótica, que es clave en la trama".

En su cuarta aventura cinematográfica, este nuevo Batman con los rasgos de George Clooney, se enfrenta a villanos cada vez más complejos y despiadados, uno de los cuales lleva el rostro y el inconfundible perfil de Schwarzenegger, hoy por hoy una de las estrellas de mayor poder de atracción en el mundo del cine.

Más allá del entretenimiento y del impacto que siempre provocaron en el cine las andanzas del hombre murciélago, los responsables del film están convencidos de que, una vez más, entre la respuesta del público y el merchandising recuperarán con creces la altísima inversión realizada para producir el film.

"Batman y Robin" llegará a los cines dentro de dos meses. Es el cuarto capítulo de una travesía por la pantalla grande que promete muchos episodios más.

El Capitán Frío se derritió por Poison Ivy

LOS ANGELES.- El Arnold Schwarzenegger que se pasea por los sets de filmación de "Batman y Robin" tiene un aspecto casi irreconocible para quienes están acostumbrados a verlo como aparece en la mayoría de sus films.

Es que el protagonista de "Terminator", próximo a cumplir 50 años que no aparenta en absoluto, llega al encuentro con el mismo aspecto de su personaje (Mr. Freeze), que lo obligó durante todo el rodaje a tener la cabeza totalmente rapada y a cubrirla cada día hasta el cuello con pintura plateada en largas sesiones de maquillaje.

Vestido con una camiseta de fútbol americano rasgada en la parte del tórax y con un puro entre los dientes -era el único autorizado a fumar dentro del set- , Schwarzenegger se predispone de excelente humor al diálogo, mientras gasta bromas a costa del director Joel Schumacher y algunos de sus colaboradores. "Ustedes son unos chicos muy malos", señala, juguetón.

-¿Cómo es su personaje, Mr. Freeze?

-Es una persona que alguna vez fue un brillante biólogo molecular, llamado Víctor Fries, que sufre un accidente terrible cuando trata de preservar con vida, por medios criogenéticos, a su esposa Nora, que sufre muchos problemas de salud.

-¿En qué sentido el accidente cambia la vida del personaje?

-Por completo. Desde ese momento toda su vida se reduce a una obsesión, la de conseguir dinero para terminar sus experimentos y salvar a su esposa, que permanece congelada.

-¿Y cómo llega a enfrentarse a Batman?

-Es que el accidente lo obligó a vivir en un mundo bajo cero y el traje que lo mantiene necesita diamantes como materia prima para mantener congelado su cuerpo. Por eso quiere someter a Ciudad Gótica bajo su dominio. Eso lo lleva a enfrentarse a Batman.

-Se trata de un villano muy especial.

-Así es, porque además su origen y sus antecedentes científicos siempre le dan la posibilidad de pensar más allá. Estoy muy confiado en las posibilidades de este personaje, y además tengo como antecedente todo lo que hice en "Terminator". Allí también hice de villano.

-Pero usted no es el único malo de la película. También está Poison Ivy.

-Tal cual. Ambos, en el transcurso de la película, conformamos una alianza que debe ser enfrentada por Batman y Robin. Lo interesante es que hay muchas semejanzas entre el personaje de Uma Thurman y el mío. Ambos somos personas dedicadas al bien y a la investigación científica que, por distintas circunstancias, se transforman en villanos.

-Recuerdo que en la década del 60, en la serie sobre "Batman" que se hizo para la televisión, los actores que interpretaron a Mr. Freeze, como Otto Preminger o George Sanders, usaban mucho más el cerebro que el cuerpo. A priori parece haber una diferencia con su caso.

-No es tan así. Mi personaje también usa el cerebro porque es un científico y debe ingeniárselas para vivir en esas circunstancias tan complicadas, bajo cero. Adaptarse para un papel como este, sentirse cómodo en el laboratorio y en los lugares en los que se mueve Mr. Freeze requieren el uso de la cabeza.

-Usted es un actor con una gran experiencia ¿Hubo algo que le haya llamado la atención en esta película, por haber sido fuera de lo común?

-Las escaleras. Subía y subía escalones y no terminaban nunca. No me pasó nada parecido en toda mi carrera.

-¿Tuvo dificultades para llevar adelante este personaje?

-El primer desafío pasó por cuidar el aspecto físico, que ofrecía una gran exigencia. ¿Cómo puede sentirse una persona después de una hora para poner el maquillaje al comenzar el día y otra hora para sacarlo al final?. Pero creo que el mayor compromiso para todos era frenarse y contenerse cada vez que Uma Thurman aparecía en escena. Poison Ivy es la villana más sensual que conozco.

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