La cajita

Prevención secreta. Té con Longobardi. Socorro. Camarógrafo indigestado
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29 de octubre de 2000  

Prevención secreta

El doctor Romero había llevado muestras de garrapatas machos, hembras adolescentes y hembras maduras. Guillermo Andino y Federica Pais, de "Siempre listos" (Canal 13) observaban atentos.

Pais: -Estas chanchitas, ¿nos pueden agarrar a nosotros o solamente a los animales?

Romero: -La idea es que a falta de pan buenas son tortas. Es decir, si no hay un animal pueden llegar a picarte. Lo que sí es importante en esto es la pre-ven-ción. Tanto garrapatas como pulgas están en el verano, sustancialmente en esta época, y ambas pueden transmitir a los animales y también a los seres humanos enorme cantidad de enfermedades colaterales, aparte del propio daño de la garrapata. Por eso hoy me quedo con la palabra "prevención" y, además, me quedo con otra palabra: no todas las mascotas son perros y gatos.

Mientras el doctor Romero cambiaba de tema olímpicamente, el televidente se quedaba con otra palabra: "Cómo". Porque Romero insistió mucho en la prevención, pero sobre cómo llevarla a cabo no dio ni una pista. ¿Habrá sido para confirmar que el secreto está en la prevención?

Té con Longobardi

Lalo Mir fue el martes a "Medios locos" para festejar el cumpleaños de su amigo Mex Urtizberea. El locutor se sometió al reportaje de Adolfo Castelo, que constaba de preguntas tales como:"¿Qué parte de su cuerpo quiere ensanchar?", "¿Qué cosas hacés día por medio"?

Castelo: -¿Qué querés angostar?

Mir: -Y... Quiero angostar las orejas. Tengo unas orejas muy abiertas. Entonces, angostando este ángulo quedarían un poco más... (se aplasta las orejas) . Siempre me decían Topo Gigio, de chico. "Ahí va el Topo", decían.

Castelo: -Se ve que te querían (risas). Pero mirá, esas orejas, comparadas con las de Longobardi, son de cirugía.

Mir: -Gracias, Castelo. Gracias.

Castelo: -Longobardi es maravilloso. Parece una azucarera. Esto, dicho de onda. La verdad. De onda.

Socorro

El miércoles, Mariano Grondona tuvo un mano a mano cordial con Mauro Viale. Y está visto que todo puede suceder cuando dos potencias se saludan y se tiran no con piedras, sino con flores.

Viale: -Yo acabo de descubrir a otro Mariano, acá. Con usted debo de haber hablado dos o tres veces en mi vida, y muy gratamente, en ATC. Y lo seguí por televisión mucho. Ahora no, porque me levanto a las cinco, pero durante el ciclo 97 y 98 era imperdible. Bueno, ya sabemos lo que pensamos de usted. Pero acá, en estos 20 minutos, descubro otro Grondona.

Grondona: -Será el talento suyo de periodista.

Viale: -No. No. De usted. Más suelto o más qué sé yo, más de vuelta de las cosas. Usted podría hacer todavía un programa doblemente mejor del buen programa que hace.

Grondona: -Pero, por supuesto. Estoy aprendiendo.

Viale: -Le recomiendo que se suelte, que hable de usted.

(...)

Grondona: -Yo sé que si hago algo... Las veces que he tenido que hablar de cosas personales, muy pocas veces...

Viale: -No le gusta...

Grondona: -...a la gente le interesa.

Viale: -Muchísimo.

Grondona: -Pero no es mi tarea. No lo siento como mi trabajo.

Viale: -Pero, ¿ni una referencia por programa?

Grondona: (se ríe) -Bueno, vamos a ver, vamos a ver.

Viale: -Pero lo produciría de otra manera.

Grondona: -Usted me podría producir un bloque.

Camarógrafo indigestado

Si Maru Botana sigue en la misma tónica es posible que vaya liquidando a sus camarógrafos uno a uno. El jueves, a las 11.30 de la mañana, hora a la que se emite su ciclo, comenzó la tortura de Pica, uno de los cámaras de piso. El chef invitado estaba preparando un plato típico latinoamericano. Botana, se sabe, no puede quedarse quieta y se le ocurrió que una buena idea sería alimentar a Pica. Como ya se ha dicho, ni siquiera era el mediodía. Lo primero que fue a parar al buche de la víctima fue un buen tanto de la crema con queso de cabra, ricota, ajo, cebolla y otros elementos, preparada para las papas a la huancaína. Posteriormente, Pica debió deglutir sin peros una cucharada de chile verde y chile rojo. Unos minutos después, compadecida, Botana le hizo comer un gajo de pomelo colorado. Si la cocinera sigue así, los camarógrafos van a empezar a cobrar un plus por trabajo insalubre.

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