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La cobertura de TV no tuvo repercusión

Sintonía: la transmisión local de la ceremonia, por Azul, fue profesional y mesurada, pero careció de eco suficiente en la audiencia.
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28 de marzo de 2000  

En materia de audiencia, la transmisión local de la ceremonia de entrega de los premios Oscar resultó un fiasco. Con un promedio de 6,2 puntos, se ubicó detrás de "Cine 13 del domingo"(12,3) y también por debajo de "Versus" (Telefé), con 12,2. Cada punto de rating equivale a unos cien mil espectadores.

Conducida por Fernando Bravo, Axel Kuschevatsky y Karina Mazzocco, y con Gabriela Radice como enviada a Los Angeles, el pico más alto de la emisión de Azul fue de escasos 10 puntos, mientras que la película del 13, consiguió 23,8 puntos en su momento de mayor audiencia;y "Versus", 17,4.

Si se compara la cantidad de televidentes que siguieron la ceremonia este año con la de 1999, objetivamente los números son semejantes. Medido por Ibope, el rating promedio de la emisión de 1999 (que condujeron Roberto Petinatto y Paula Colombini, también por Azul), había sido de 6,4 puntos. Casi la misma masa de televidentes que la de la transmisión de anteayer.

Diferencias manifiestas

A pesar de la semejanza cuantitativa, el terreno de la competición fue diferente. El año último, el festejo de la industria cinematográfica norteamericana tuvo que medir fuerzas con "Fútbol de primera", que obtuvo 22 puntos, y con "PNPde luxe", que ganó 13,8 puntos. El fútbol es un enemigo temido a la hora de pelear por el rating. Pero esta vez la ceremonia del Oscar ni siquiera precisó tener enfrente a una pasión multitudinaria para ocupar un discreto tercer lugar en materia de audiencia. Alcanzó con la película del 13 ("Tiempo límite"), y el magazine frívolo de Telefé para que el show del Oscar quedara condenado a ese mismo tercer puesto.

Lo que no ganó en cantidad, la transmisión de Azul lo consiguió en calidad. La cobertura fue profesional y mesurada. A la solvencia de Bravo se sumaron los conocimientos de Kuschevatsky, quien tuvo el buen tino de hacer aportes útiles para el espectador sin pretender jugarla de mono sabio y sin superponer sus acotaciones al discurso de los premiados, como ha sucedido en otras ocasiones. Mazzocco fue discreta en el papel de mujer bonita, que a esta altura parece ser una presencia infaltable en estas emisiones.

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