La compactera

Clásica. Popular. Jazz. Rock
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22 de octubre de 2000  

Varios

Wagner: Los maestros cantores. Con Robert Holl, Peter Seiffert, Emily Magee, Matthias Hölle, Andreas Schmidt, Endrik Wottrich, Brigitta Svendén, Roman Trekel. Orquesta y Coros del Festival de Bayreuth. Director: Daniel Barenboim (4 CD Teldec)

En el primero de los conciertos que dirigió este mes en Buenos Aires, Barenboim incluyó, como bis, el preludio del tercer acto de "Los maestros cantores". Fue una revelación en vivo del calado tan profundo con que construye su Wagner. Ahora, acaba de aparecer la reversión en CD tomada de la que dirigió en el Festival de Bayreuth, en 1999.

Barenboim no teme dar una respiración natural a los tempos y permitir que su elenco cante cómodo, sin las presiones de otros conductores que buscan mayor agilidad, aunque a costa de la claridad. Algunos de ellos tienen actuaciones de gran nivel, como la Eva cantada por la neoyorquina Emily Magee o el Walther del alemán Peter Seiffert.

Pero las dos impresiones memorables de esta versión son, primero, la envolvente orquesta, con su tan redonda y refinada sonoridad. Y, segundo, la tan bien definida psicología de los personajes como símbolos de los sentimientos humanos.

Acuerdos

Agustín Pereyra Lucena

Bossa Borodín, Bye bye Brasil, Un tres de dos, Ravelión, Baden-Baden, Encuentro de sombras, Tema medieval, Hace pocos años, Confines, Ultimo llamado, Moca flor, Aquarela do Brasil/So Danco Samba, Ecosis-tema (Acqua)

Por su historia musical, Agustín Pereyra Lucena quizás haya nacido en el lugar equivocado. Esto es posible, aunque las vivencias que no adquirió desde la geografía pudo asimilarlas con trabajo.

Porque el guitarrista supo ser un alumno aplicado gracias a los discos de maestros como João Gilberto y Baden Powell pero, una vez formado, comenzó a mostrar los reflejos de un estilo personal. Por eso su música se relaciona rápidamente con los ritmos brasileños y además tiene la cualidad de no asumirlos como una herencia directa.

Así se da el lujo de tomar inspiración en una pieza del compositor ruso Alexandre Borodin, llevar a su banda hacia climas de improvisación o tomar, desde una introducción de batucada, la cadencia del samba y detalles de forró. También logra desmenuzar las líneas de clásicos como "Aquarela do Brasil", y que las armonías complejas de la bossa parezcan de gran sencillez para dar luz a las melodías en las tres primeras cuerdas de su instrumento.

Lusofonia

Martinho da Vila

Lusofonia; Ô morena como é bom viajar; Fazendo as malas; Hino da madrugada; Dança má mi criola; Tira mão da minha xuxa; Vamos cultivar; Bacu; Nutridinha; Carambola; Lisboa menina e moça/O homem das castanhas; Vasco da Gama; Salve a mulatada brasileira; Viva Timor Leste (Columbia)

En el terreno del samba más popular -y especialmente del partido alto, una forma nacida en Bahía y cultivada en los morros cariocas- puede decirse que Martinho da Vila tiene el éxito asegurado: a lo largo del tiempo ha demostrado que le sobran inspiración y oficio. Pero al creador de "Casa de bamba" le ha interesado siempre ir un poco más allá en la investigación de las raíces africanas y por eso grabó y promovió la llegada a Brasil de artistas del continente negro. En esa misma línea debe inscribirse este registro, destinado a revisar distintas manifestaciones musicales de los países de lengua portuguesa y en cuya preparación trabajó dos años. Más que un homenaje a los 500 años de Brasil, es el fruto de una búsqueda que Martinho quiere compartir con los demás; una fiesta de sensualidad, gracia y ritmo traída de Mozambique, Angola, Guinea-Bissau, Cabo Verde y Portugal,a la que aporta tres títulos propios. Los artistas invitados añaden otro motivo de interés.

Tangos y canciones criollas

Alfredo Saez

El rosal, Yo tan sólo veinte años tenía, Flor del valle, Adiós de Gabino Ezeiza, Caminito soleado, Canchero, Betinotti, Criollita de mis amores, Gajito de cedrón, Tres amigos, Bajo un cielo de estrellas, Olvido, Para quererte nací, Mala entraña (EPSA-BAM)

Este es un regreso a viejos tangos, unos antológicos, otros olvidados; a valses y canciones criollas (pampeanas), con la tónica y el estilo de aquellos inicios del siglo. No es una copia. La del cantor Alfredo Saez, acompañado por la guitarra y el guitarrón de César Angeleri, las guitarras, arreglos y dirección de Roberto Calvo, es una digna, respetuosa emulación. Mucho del clima de aquel Carlos Gardel de principio de los años 20, con las guitarras de José Ricardo y Guillermo Barbieri, se cuela, con unción, en cada tango, vals, milonga, y en cada tema con olor a pampa. Alfredo Saez es dueño de una voz bien timbrada, de prolija afinación, de un fraseo de corte gardeliano (con esas clásicas anticipaciones de fin de frase), de agradable vibrato, de un énfasis sincero de atisbos sentimentales y canyengues. Y los arreglos de Calvo para las dos guitarras suenan impecables y magníficos en su plasmación al recrear aquel añejo estilo. Otro acierto de la sociedad EPSA-BAM.

Jazz

Bump

John Scofield

Three sisters, Chichon, Beep beep, Kelpers, Groan man, Fez, Blackout, Kilgeffen , We are not alone, Swinganova, Drop and roll y Kilffegen (Verve)

John Scofield parece recuperar en este trabajo ciertas atmósferas de tiempos anteriores, donde había algo más de frescura y menos de experimentación. Este guitarrista de finísima técnica y cálido fraseo está acompañado en este disco por músicos provenientes del circuito under (que ya no lo es tanto) de Nueva York, en línea con el Knitting Factory. Entre ellos están Tony Scherr y Kenny Wollensen, que estuvieron con otro gran guitarrista, Bill Frisell. En muchos pasajes de la placa la banda suena como los Medeski Martin and Wood, en particular por ese sonido arrastrado y desprolijo.

Scofield luce melódico dentro de armonizaciones de inspirados arreglos, aunque la música tiene algo de escuchado anteriormente. Hay mucho ritmo. Erik Kalb, uno de los bateristas que participan, es un músico de jazz caliente, pero toca dentro de una suerte de precioso rhythm & blues. Scofield produjo un disco atractivo que muestra una evolución hacia formas más sencillas y más cercanas al lugar donde late el músculo cardíaco.

Rock

Production

Mirwais

Disco Science, Naive Song, V.I. (The last word she said before leaving), I can´t wait, Junkie´s Prayer, Definitive beat, Paradise (Not for me), Never young again, Involution (Sony)

El francés Mirwais lleva veinte años haciendo música desde que comenzó con la banda Taxi Girl, aunque fue su trabajo como productor de "Music", el último álbum de Madonna, el que lo colocó en un lugar de mayor exposición.

Pero bien vale la pena enterarse de su existencia, porque en este trabajo Mirwais logra hacer una síntesis entre la música energética y pasional que escuchaba en su adolescencia en tiempos del punk y su amor por la canción francesa, especialmente por Serge Gainsbourg. De hecho, el tema tres es una adaptación libre de "Cargo Culte", del cantautor francés autor de aquel "Je t´aime... moi non plus", e incluye, claro, un sampler del original. También aparece la voz de Madonna, devolviendo gentilezas, en "Paradise (Not for me)". Música electrónica con sutilezas, con ritmo, pero con predilección por los climas y ambientes y las sensaciones que puede producir en el oyente. Se sabe, la música electrónica francesa presenta variantes de las más interesantes (Air, St. Germain); ahora corresponde sumar a Mirwais.

Un paso a la eternidad

Sindicato Argentino del Hip Hop

El Imperio kontraatacka, Dónde yo estaré, Mil horas, Un paso a la eternidad, Cuatro minutos de funk, Del barrio (parte II), Dime que quisiste (cerveza), Profecías, Confesiones, Agite, Representando, En la plenitud de los altares, SRM (Sindicato Rima Maestra), Tick Tack (Universal)

Ahora que los Illya Kuryaki & the Valderramas se convirtieron a la religión más cool del funk/soul, el Sindicato Argentino del Hip Hop toma la posta en este género de neto espíritu afroamericano. Y no lo hace mal.

A caballo de una excelente versión de "Mil horas", de Los Abuelos de la Nada, el Sindicato logró llamar la atención del público y la crítica, para luego demostrar, a lo largo de las catorce canciones del álbum, por qué son, en la actualidad, los referentes indiscutidos de la escena hip hop local.

El disco -producido por Cachorro López, ex Los Abuelos de la Nada- cuenta con dos colaboraciones de lo más extrañas: Diego Torres en "Del barrio (parte II)" y Julieta Ortega en "Dónde yo estaré". Y en ese mismo camino, la última semana se presentaron en el programa "Sábado Bus". Un cruce de mundos que resulta casi surrealista y que define, en cierta forma, el lugar que ocupa el hip hop en la Argentina.

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