La música clásica local se hace oír
En forma independiente, los intérpretes y compositores argentinos editan sus CD
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Tener un disco propio implica para ellos, casi siempre, poner plata de los bolsillos propios; a veces, contar con algún subsidio estatal o de fundaciones culturales. Y, casi nunca, contar con el apoyo de una compañía discográfica multinacional. Es tiempo de reconocer que los verdaderos músicos "under" de la Argentina no provienen del rock (que tiene una poderosa maquinaria industrial a la pesca de nuevos talentos para comercializar) sino que son los intérpretes y compositores clásicos.
Gracias a que las aguas económicas se aquietaron este año, sale a la luz en forma coincidente un grupo de discos que involucran tanto a instrumentistas como a compositores nacionales, en repertorios y estéticas que reflejan la diversidad y riqueza que mantiene este campo de la música en nuestro país.
Desde Mendoza, y por un subsidio del Fondo de Cultura de dicha provincia cuyana, llegan dos muy buenos álbumes en dúo, que tienen como denominador común a la pianista Viviana Lazzarin.
En el primero de ellos, la pianista y clavecinista egresada de la Universidad de Cuyo, junto con su coterráneo el violinista Humberto Ridolfi (actualmente miembro de la Filarmónica de Buenos Aires), presenta "Esencia francesa", un álbum con la Sonata en La Opus 13 de Gabriel Fauré, la Sonata de Claude Debussy y la Sonata en re menor Opus 75 de Camille Saint-Sa‘ns.
Lazzarin también pudo editar a través del Fondo para la Cultura Mendocina otro álbum en dúo, pero con el flautista Claudio Barile (solista de la Filarmónica de Buenos Aires. "Música del siglo XX" es el título en el que tienen cabida el dúo para flauta y piano de Poulenc, una reducción al piano de la propia Lazzarin del Concierto "Pastoral" para flauta de Joaquín Rodrigo y dos piezas para piano solo: la Sonata 1926 de Bartok y las Tres piezas para piano Opus 6 de Ginastera.
Valentín Surif, por su parte, firma un disco enteramente de cosecha nacional. El pianista dedica su disco, editado por IRCO (el sello más consecuente en materia de música clásica en el país), a la "Sonata argentina". Se trata de la grabación de obras basadas en esta histórica forma musical escrita por los compositores Celestino Piaggio (1886-1931), Carlos Suffern (1901-1991), el recientemente fallecido Roberto García Morillo (1911-2003), quien llegó a posar con Surif en la foto de la contratapa del CD junto con Gunter Parpart (1928), e Irma Urteaga (1929). Los autores pertenecen a diferentes generaciones, lo que le permite a Surif trazar una buena panorámica sobre el modo en que varios de los autores nacionales se apropiaron de la forma sonata: desde el estilo romántico de Piaggio hasta el neoclasicismo punzante de García Morillo.
Con esfuerzos
Fruto del esfuerzo de sus familiares directos se acaba de editar una completa caja con dos CD que incluyen obras de cámara y sinfónicas del compositor Luis Zubillaga (1928-1995), alumno del padre de la vanguardia argentina, Juan Carlos Paz. Los discos están presentados con una bella caja y un completo booklet que incluye su biografía, diversas entrevistas, fotos y fragmentos de sus partituras. Pero lo más importante es su música, influida tanto por el vanguardismo de los 60 como por un espíritu integrador con otras corrientes, como el jazz. Así, sus piezas dejan de ser una incógnita para ser una realidad sonora palpable.




