La nada viene con todo

El hijo de Miguel Abuelo despierta a los Abuelos de la Nada y se los lleva de gira por todo el país poniendo la cara. Llegó el momento: No era imposible: aunque fuera un Gato Azul.
(0)
30 de abril de 2004  • 21:42

El año pasado, a 15 años de la muerte de Miguel Abuelo, en una charla-debate junto a Tom Lupo, Pipo Lernoud, Claudio Kleiman y otros periodistas-amigos del ideólogo y cantante, el Gato Azul Peralta l(o sea, su hijo) le anticipó a Rolling Stone que algo de esto iba a pasar, pero no dio más datos. Ahora, está confirmado: Vuelven Los Abuelos y él va a cantar todos los temas que compuso su padre. Por eso, los últimos seis meses, estuvo encerrado grabando parte del material que va a presentar en vivo y proyectando una gira nacional mientras hace base en Rosario y piensa en Europa. En fin, Gato solo…

Bueno, solo no. El niño (ya todo un hombre de 32 años) se juntó con el Vasco Bazterrica (primer guitarrista de la formación original) y terminó de convencerse . Ya lo habían intentado antes, hace tres años, tocando un par de veces en el circuito under. Y no pasó nada. Pero, ahora, se vienen con todo. "Porque al rock le falta una banda como Los Abuelos", asegura el Gato y sigue: "Por eso, nosotros vamos a ofrecer la diversión y la onda que ya no tiene el rock nacional".

En vez de foguearse en el circuito capitolino, el Gato Azul se encerró junto a Bazterrica a grabar y pensó que lo más conveniente era hacer base en Rosario y, de ahí, el 5 de junio, partir al resto del país: Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Bariloche; para llegar a la Capital Federal, conseguir el apoyo popular y salir del país, en diciembre, hacia América Latina y Europa.

"Pero nuestra fórmula no es una copia de Los Abuelos", abre el paraguas y anticipa como si hiciera falta: "Mantenemos el estilo divertido, glamoroso y poético de la primera formación. Pero vamos a reinterpretar los grandes éxitos de la banda desde un modelo 2004. No vamos a caer en los lugares comunes de los revivals."

Ya se especuló mucho, muchísimo. Todos querían revivir el mito: Fanáticos, allegados, larvas de este bussines; desde que murió Miguel Abuelo (el 26 de marzo de 1988) mucha gente se interesó en capitalizar el sentimiento de aungustia que causa en los fanátiocos la muerte de un referente y sacarle provecho. Para eso necesitaban al Gato Azul, su único hijo. Pero en 15 años no lograron nada. Y, bue… ustedes saben cómo son los gatos.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.