La nueva casa de los premios

Cómo es el Kodak Theatre por dentro
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29 de febrero de 2004  

LOS ANGELES.- Por fuera, el Kodak Theatre no es imponente. Junto al Teatro Chino y al complejo comercial-cultural Hollywood & Highland, parece una gran escenografía de cine. Su arquitecto es David Rockwell, escenógrafo de Broadway. En beige, blanco y dorado, tiene una estructura moderna, con algunos motivos arquitectónicos japoneses. A su derecha, el famoso Teatro Chino. A su izquierda, una famosa tienda francesa de perfumes. Enfrente: el célebre cine El Capitán, dedicado a películas de Walt Disney.

Fue inaugurado en noviembre de 2001 y demandó un costo de 94 millones de dólares, en tanto el complejo que lo alberga costó 615 millones.

La noche de los Oscar, las estrellas llegan en limusinas que se estacionan sobre Hollywood Boulevard. Allí, en la vereda de las estrellas, donde habitualmente se llena de turistas, raperos, y señores vestidos de Superman o de Frankenstein para posar junto a los fotogénicos, hoy habrá una alfombra roja, vallada en toda su longitud. Allí bajan las figuras para sacarse fotos y subir las escalinatas que conducen a la sala.

El gran candelabro que corona su amplio hall reproduce la figura de una de las famosas coreografías de Busby Berkeley. Sobre las paredes: paneles enormes de nitrato de plata -material que se utilizaba antaño para el registro de la imagen de las películas- con fotografías gigantes de algunos ganadores del Oscar. Una gran escalera caracol, con barandas de madera italiana, conducen a la sala.

Imponente interior

Adentro sí es imponente. De esos sitios cerrados cuya primera impresión generan un profundo: "Uauuuu...". Tiene capacidad para 3400 personas, con 12 filas de butacas en la platea principal, 3 mezzaninas, 1 parterre y 3 pisos de balcones. Los nominados se sientan en las primeras filas, en el sector cercano a la orquesta y los invitados honorarios son ubicados en los balcones.

A su vez, el equipamiento técnico es impecable: 65 pies de la parrilla elipse y 22 cámaras se distribuyen por toda la superficie, en tanto no se ve ningún cable que rompa la armonía de sus pisos de alfombra roja, todos están ubicados debajo de las filas de butacas.

La sala tiene un tratamiento acústico de avanzada que reúne todos los requerimientos necesarios para un show teatral y televisivo. La acústica es tan buena que no harían falta micrófonos si se quisiera.

El escenario es uno de los más grandes de los Estados Unidos: 1960 metros cuadrados. A proscenio, una superficie del escenario se eleva y se hunde a 4,62 metros de profundidad, para albergar a la orquesta de 75 personas, que quedan literalmente, debajo del escenario. Detrás, hay un espacio amplio detrás del decorado, donde los ganadores pueden gritar o hacer lo que les plazca fuera de la lente de las cámaras. Después, pasan a una habitación al costado, donde se encuentran con la prensa. Si quieren huir, tienen lugar porque el foro tiene una salida a la calle que permitiría la entrada a un elefante si se quisiera.

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