La vida de un ser gris, sin interés

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1 de diciembre de 2001  

"Dos extraños" de Carlos Pais, Américo Torchelli y Julio López. Intérprete: Julio López. Asistente de dirección: Gabriela Bahía. Dirección: Guillermo Ghio. En Belisario.

Nuestra opinión: regular.

Un periodista revisa su vida. Mientras da forma a un escrito, recurre a archivos, y en ese acto su conciencia recupera también una historia personal que comenzará a cuestionarse. La profesión, el amor y una profunda soledad se irán intercalando. Cada uno a su tiempo ocupará el centro de la escena y servirá para descubrir más profundamente a Rogelio, ese ser gris, que intenta seguir siendo alguien en un entorno muy marcado por sucesivas frustraciones.

Pais, Torchelli y el mismo actor, Julio López, conciben un texto que carece de profundidad. La dramaturgia es muy lineal y por momentos también demasiado discursiva. Todo se convierte en palabras. Hay poco espacio para que el actor comprometa algo de su interior y así haga crecer al personaje. Todo está muy ajustado.

El director Guillermo Ghio deja muy solo al intérprete en escena y así las diferentes transiciones por las que debe pasar resultan imperceptibles. Y ese personaje posee riqueza, porque se conecta con zonas muy sensibles. Pero esto está totalmente ausente en la puesta. Aquí sólo se muestra a Rogelio, pero no se lo hace ganar en trascendencia.

Aun así, Julio López -a quien acompaña su buen oficio- sólo logra unos pocos buenos momentos, y parecería no terminar de adaptarse a tanto excesivo relato de poca significación. Sus recursos expresivos -que son bien conocidos- no encuentran vías de desarrollo y "Dos extraños" resulta un trabajo con muy pocos centros de interés.

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