
Las plantas nativas dan suerte
Aunque no lo parezcan, árboles tan tradicionales en las veredas argentinas como los paraísos y plátanos son ... inmigrantes. Su inclusión forzada en el ecosistema amenaza la flora y la biodiversidad locales. Para recibir la primavera, nada mejor que plantar especies nativas. El jardín se va a llenar de colibríes y mariposas
1 minuto de lectura'
Uno va al vivero, compra paraísos, tilos, ligustrinas y pinos, campanillas, crisantemos, madreselvas, alegrías del hogar. Espera un buen día de sol, agarra los guantes, la pala, la regadera y la carretilla, los planta y se siente muy ecologista. Pero cuidado: con ese gesto tal vez se esté estorbando el crecimiento de especies nativas, y alejando de la zona orugas, colibríes y otros seres lugareños. Nada ecologista.
"La mayoría de los espacios verdes no son naturales: están diseñados con especies vegetales exóticas, de regiones como Europa y Asia, que llegaron al país por la inmigración", cuenta Gabriel Burgueño, paisajista especializado en plantas autóctonas y administrador del Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín, en el barrio de La Boca. Sin embargo, en plazas y veredas lo que abunda son las especies foráneas como el paraíso, el plátano o el fresno. "Muchas veces terminan rompiendo las baldosas o pueden derrumbarse en una tormenta, porque pertenecen a otro clima", agrega el biólogo Bernardo Lartigau, orgulloso dueño de un jardín de plantas nativas en Moreno.
Y hay más consecuencias: "Las especies exóticas no tienen gran interacción con la fauna local; por ejemplo, pocos insectos y aves las visitan, porque no se alimentan de ellas", cuenta Eduardo Haene, ingeniero agrónomo especialista en el tema, miembro de la organización Aves Argentinas.
A la vez, como las plantas exóticas no tienen los controladores naturales de sus regiones de origen (como parásitos y depredadores) pueden transformarse en una plaga y amenazar a la flora local. Esta situación se vuelve muy evidente en los parques nacionales. "Las especies exóticas invaden las áreas protegidas y alteran la naturaleza, como el paraíso en el Parque Nacional El Palmar, que está desplazando a la palmera de Yatay", cuenta el paisajista Gustavo Aguilar, uno de los coordinadores del proyecto Jardines Botánicos y Viveros de la Administración de Parques Nacionales, que busca proteger las especies nativas de cada región.
"Las plantas originarias ofrecen refugio y alimento para aves, insectos y mariposas propios de esos lugares", afirma Haene, que, comprometido con la causa, regaló semillas de ceibo como suvenir en su casamiento. Y Lartigau agrega un ejemplo: "La salvia guaranítica atrae a colibríes, además de ser rica para agregar al mate, mientras que las hojas de la pasionaria o mburucuyá son el único alimento para la oruga de la mariposa, conocida como espejitos".
La flora nativa, además, permite ahorrar en el agua de riego, porque está mejor adaptada al suelo y clima locales. En el caso del área metropolitana hay más de 2000 especies rioplatenses para elegir, y "muchas pueden crecer en macetas, como salvias, helechos, trepadoras y hasta árboles como espinillos y anacahuitas", cuenta Burgueño.
Diseñar un jardín con plantas nativas requiere trabajo extra, eso sí. "La idea es asemejar un ambiente silvestre, similar al originario, como para que el sistema se autorregule y no existan plagas", recomienda Claudia Furman, naturalista y técnica en gestión ambiental, que lleva adelante el vivero orgánico experimental Solnaturi, en el barrio de Villa Devoto. Ahí, Furman vende plantines y organiza talleres de reconocimiento de especies rioplatenses.
Los viveros de plantas nativas son fundamentales como proveedores y asesores. Es el caso del Vivero Municipal de Plantas Autóctonas de la Costa, en la Asociación Ribera Norte, Acassuso. "Tenemos 186 especies nativas que no se encuentran en viveros comerciales", dice Josefina Favre, coordinadora. "Nuestra tarea es difundir estas plantas y que la gente reconozca su belleza y los beneficios de cultivarlas", sigue Favre. No usan insecticidas ni fungicidas porque "el fin es regenerar el ecosistema y eso incluye a los insectos".
A nivel barrial, Aves Argentinas coordina la Red de Espacios Verdes Nativos, para llevar las plantas autóctonas a los hogares y armar así corredores biológicos para enriquecer la diversidad de la fauna y flora nativas en las ciudades. También se puede conservar la biodiversidad desde rincones tan limitados como una maceta.
AGENDA DE BOLSILLO
- Acacia mansa, azucenita, ceibo, lirio celeste, mburucuyá, salvia... En www.arn.org.ar/ListaEspeciesVivero.php hay una lista de plantas autóctonas, cada una con su ficha.
- Asesorarse en viveros especializados sobre qué especies son más convenientes para cultivar según el espacio, la luz y el agua disponibles.
- Alentar a los viveros comerciales a sumar estas especies.
- No usar agroquímicos, salvo en casos graves en los que hay que evitar que el veneno entre en contacto con la fauna.
- Disponer de agua para las aves que visitan la flora nativa.
- Cercar los jardines para evitar la presencia de animales domésticos como perros y gatos, y así minimizar ataques a la fauna.
- Promover el uso de árboles autóctonos en plazas, veredas, colegios y lugares públicos.
MAS DATOS
Aves Argentinas
www.avesargentinas.org.ar
4943-7216, interno 19
Red de Espacios Verdes Nativos
www.arbolesnativos.org.ar
Asociación Ribera Norte , Vivero Didáctico Municipal de Plantas Autóctonas de la Costa. Camino de la Ribera y Almafuerte, Acassuso
www.arn.org.ar
4747-6179
Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín
Entre las calles Irala, Pi y Margall, Aristóbulo del Valle y las vías del ferrocarril
pfnbqm@buenosaires.gob.ar
Administración de Parques Nacionales www.parquesnacionales.gov.ar
4311-0303
Vivero orgánico Solnaturi
plantasautoctonas.blogspot.com y solnaturi@yahoo.com.ar






