Los premios británicos se rinden ante Roma

El director, con su cosecha
El director, con su cosecha Fuente: AFP
Cine. La película de Cuarón se llevó cuatro estatuillas fundamentales
Natalia Trzenko
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12 de febrero de 2019  

A esta altura de la temporada de premios, toda estatuilla entregada se mide en relación con los Oscar. Si tal película ganara hoy, ¿podría también triunfar el próximo 24 de febrero? Los expertos analizan las tendencias, hacen números y extrapolan datos para llegar a conclusiones que en la noche en cuestión tienen la estabilidad de un castillo de naipes. Algo de todo eso provocó la entrega de los premios de la academia de cine británico, Bafta, que en sus 71 años de historia solo coincidió 26 veces con los Oscar en el galardón a mejor película. Y aun con las probabilidades en su contra y un grupo muy diferente de votantes entre uno y otro premio es inevitable pensar, aunque sea más una sensación que otra cosa, que el triunfo de Roma anteanoche en el Royal Albert Hall en Londres empujó a la película de Alfonso Cuarón producida por Netflix un poquito más cerca del Oscar a mejor película. O que tal vez Rami Malek haya logrado una considerable ventaja frente a sus compañeros de rubro al quedarse con el galardón de mejor actor principal por Bohemian Rhapsody. Tal vez la ilusión se mantenga, aunque obviamente los Bafta están focalizados en el cine británico, porque también incluyen y premian a la mayoría de las películas, elencos y realizadores que también compiten por los galardones de Hollywood. Con Bradley Cooper (ganador por la música original de Nace una estrella ), Cuarón y Spike Lee (mejor guion adaptado por El infiltrado del KKKlan), entre otros nominados a los Oscar presentes ayer la conexión fue ineludible.

Claro que si se trata de establecer puntos de contacto y diferencias entre un premio y el otro, donde resultan más evidentes es en sus ceremonias de entrega. En el ancho mundo de las fiestas de premios la transmisión de los Bafta estuvo en las antípodas de la del Oscar. Para empezar, no se emite en directo, dura exactamente dos horas y este año, a diferencia de la que se llevará a cabo el domingo 24 en el Teatro Dolby en Hollywood, los premios británicos tuvieron anfitrión.

"Gracias a Dios que los Bafta de hecho tienen una conductora", dijo la comediante Joanna Lumley, a cargo de esa tarea, y por si a alguien no le había quedado claro que su frase se refería al fiasco de Kevin Hart en los Oscar, agregó: "Tal vez sea así porque no tengo Twitter".

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