Más películas que cambios

Laura Citarella
(0)
29 de diciembre de 2012  

Una vez más nos piden que hagamos un balance del año o que hablemos de la situación actual del cine argentino. Aceptamos y pensamos: ¿qué vamos a decir esta vez? ¿Hablamos de las películas? ¿De los críticos? ¿Del Bafici? ¿O de los pocos espectadores? ¿De los circuitos de exhibición alternativa? ¿Volvemos a hablar de las formas de producción? ¿O nos concentramos en el Polo Audiovisual y en la suba de los topes? ¿De nuevo arremeter contra el Incaa? Evidentemente, nada de lo que muchas personas del cine independiente hemos venido predicando en estos años ha servido demasiado. El cambio (al menos en la dimensión en la que nosotros lo sentimos necesario) parece no llegar nunca.

Los cineastas creamos sistemas. Sistemas narrativos, sistemas estéticos, sistemas formales y – también– sistemas para poder llevar a cabo esos otros sistemas. Las formas de producción que muchos utilizamos dan como resultado un tipo de películas que se escriben, se filman y se exhiben de manera diferente al de la cinematografía más tradicional. Todos estamos esperando –desde hace años– que se nos mire, se nos copie y que se produzca una especie de contagio de esta voluntad de querer hacer películas con el único objetivo de que esas películas existan. Crear sistemas sin tomar el poder. Y que – en todo caso– el poder los tome. Que se los apropie si fuera necesario. Pero que los vea, que les preste atención, que no los niegue y que los haga parte.

Si fuéramos convocados a una especie de junta del cine, donde pudiéramos opinar, dar ideas y pensar la manera, dejaríamos por un tiempo de hacer películas y nos concentraríamos en ello (para después volver a hacer películas, claro). Pero ese espacio no está. Ese espacio no existe. El Incaa no abre sus puertas. No se hace preguntas. El Incaa no duda. El Incaa no quiere ser mejor. Entonces a nosotros –los que hacemos estas películas– no nos queda más remedio que filmar. Y, en todo caso, esperar.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.