Matías Alé: "El lugar que tengo me lo gané siendo buena gente, no jodiendo a nadie"

Alé aseguró que después de lo mal que la pasó en el Bailando lo llamó Campanella y lo apoyó
Alé aseguró que después de lo mal que la pasó en el Bailando lo llamó Campanella y lo apoyó Crédito: Gerardo Viercovich
El actor habló con Personajes.tv sobre su difícil paso en "Bailando por un sueño", su enfrentamiento con Dallys Ferreira y su novia
Fernanda Iglesias
(0)
3 de junio de 2014  • 00:11

Matías asegura que está en otra etapa de su carrera y ya no le interesa estar involucrado en escándalos
Matías asegura que está en otra etapa de su carrera y ya no le interesa estar involucrado en escándalos Crédito: Gerardo Viercovich

Pide una ensalada y no está conforme con el queso. Se lo cambian y devora todo en unos minutos. Parece chica esa porción para Matías Alé pero claro, se sabe que se está cuidando. Desde ese día en que Nacha Guevara le dijo "gordo" en ShowMatch lleva bajados cuatro kilos.

-¿Por qué te trataron tan mal en el "Bailando"?

-Nunca entendí de dónde salió y sigo sin entender por qué tanto y tan desmedido. Pero bueno, como ahí te dicen que no podés justificarte, ni explicar, ni preguntar de dónde sale toda esa agresión, ya di vuelta la página y dije "bueno, es lo que hay".

-¿Estás tratando de revertir eso?

-Sí, el último día bailamos en el duelo y nos salvaron. Bailamos bien, a pesar de que ni Sabrina ni yo somos bailarines profesionales.

-¿Ensayaron?

-Mucho. Estamos tratando de divertirnos, de pasarla bien. Este es mi sexto "Bailando" ya, en cada uno aprendí un montón de cosas y estoy feliz de estar ahí. Disfruto los ensayos, disfruto de bailar, ahora con mi mujer... Yo disfruto de todo, pero sigo aprendiendo cosas como por ejemplo cómo responder. Después digo "¿Para qué le respondí?".

-¿Por qué aceptaste este "Bailando"?

-Principalmente para darle una posibilidad a Sabrina, para poder bailar los dos. Me parece un desafío lindo, yo nunca había bailado con una pareja.

-¿Para que ella se haga más conocida?

-A ella le servía y yo tuve que dejar Desayuno Americano para hacerlo. Y lo hice porque cada vez que me llama Tinelli siempre tengo ganas de estar. Ya estoy en un lugar en el que me siento muy cómodo. Me gusta bailar y me gusta el régimen de los ensayos. Esa disciplina me sirve para mi cuerpo, para mí, para mi estado físico, está buenísimo.

-¿Todo el mundo se muere por estar?

-Y es el show televisivo más importante actualmente y desde hace muchos años.

-¿Cómo se combina tu deseo de trabajar con Juan José Campanella con el "Bailando"?

-Van de la mano. Cuando pasó lo de Nacha, Campanella me escribió porque Solita me preguntó con quién había estudiado teatro. Nunca me vio trabajando Solita, nunca me vio en una obra de teatro y como hizo referencia a mi trabajo teatral y me sugirió que tome clases, bueno, al día siguiente me escribió Juan.

-¿Qué te puso?

-Me dio un espaldarazo como él suele darme. Me puse a llorar, me emocioné, le contesté y me dijo: "Me voy de viaje, cuando vuelvo nos juntamos y lo hablamos".

-¡Qué cariñoso!

-Sí, muy afectuoso. Me dijo: "Quedate tranquilo que los que trabajamos con vos sabemos cómo sos, lo que sabés hacer y lo que podés hacer. Contás conmigo, te mando un abrazo".

-Ese día en ShowMatch ustedes dijeron: "No necesitamos esto", ¿se referían al programa?

-Me refería a que no necesitamos la agresión. Yo necesito todos mis trabajos y todo lo que acepto es súper necesario en mi vida, por algo los acepto, porque me gusta y lo disfruto. No necesito la agresión desmedida porque estoy en otro momento...

-¿En qué momento?

-No sé si es crecimiento o terapia, llamalo como quieras. Pero no tengo más ganas de que a Matías le peguen. Estoy haciendo trabajos conmigo mismo sobre mi infancia, sobre mi crecimiento, sobre lo que me pasó de chico... Es para tener un poco de autovalorización, de respetarme un poco más, de que me respeten... Yo ya demostré lo que sé hacer, no puedo estar siempre queriendo gustar o queriendo ganarme un lugar. El lugar que tengo me lo gané siendo buena gente, no jodiendo a nadie y trabajando mucho. Siento que todo el tiempo me traen cosas del pasado y cuando pasa eso, no ven lo que fui haciendo, la cantidad de gente con la que trabajé.

-¿Qué te pasó de chico?

-Y, viste que la familia siempre genera cosas que uno de grande empieza a ver, una educación paterna que tal vez no fue la más acertada... Esas cosas te dañan sin querer. Hoy estoy trabajando en eso, en cuidar un poco más a Matías, en no permitir que nadie le pegue. Porque yo no le hago daño a nadie. Entonces, lo que le quise decir a Marcelo fue: "Si vos sabés como soy yo, no necesito ponerme en esto. Si va a ser así prefiero no estar".

-¿En otro momento de tu vida te habrías reído de la frase de los canelones?

-Puede ser. Sí.

-¿Querés demostrarle a Sabrina que ahora sos un tipo serio?

-No, porque ella sabe cómo soy. Y ella se enamoró o le gusto así como soy yo, no lo tengo que modificar, tal vez lo cambie por mí.

-¿Ella confía en vos? Tu pasado te condena...

-Me parece que lo va viendo en el día a día.

-¿No tiene miedo de que la engañes?

-No, no. Cuando estoy bien en pareja soy uno de los mejores novios que puede haber, soy buena gente. Cuando no está claro el vínculo con la otra persona puedo ser un poco más desprolijo, que es lo que me ha pasado. Yo fui desprolijo porque la persona que estaba conmigo tampoco era clara. Hay que tratar de ser claro cuando uno entra en una relación para no lastimar y para no ser lastimado. Esas son cosas que uno aprende.

Sabrina y Matías, en el Bailando
Sabrina y Matías, en el Bailando Crédito: Ideas del Sur

-¿Y cómo te ves en el "Bailando"? ¿Te ves llegando lejos?

-No quiero llegar lejos todo castigado. Quiero llegar hasta el lugar donde tengo que llegar. Ahora tengo un parate porque me voy al Mundial.

-¿Sabrina se queda?

-Sí, ella se queda porque yo voy con amigos. En el teatro (en la obra Sé infiel y no mires con quién ) me reemplaza Emiliano Rella y en ShowMatch todavía no sé.

-¿Cuántas veces por semana vas a terapia?

-Una o una vez cada 15 días.

-¿Nunca habías hecho antes?

-Sí, hice hace cinco o seis años cuando me separé de Graciela Alfano, mi pareja más larga. Después retomé en el medio y ahora volví a empezar.

-¿Siguen con la idea de casarse?

- No sabemos si vamos a llegar al 13 de diciembre, porque no nos dan los tiempos. De lunes a miércoles estamos con los ensayos del "Bailando" y los fines de semana salimos de gira con la obra. El primer paso que vamos a dar es irnos a vivir juntos para ver cómo funcionamos. Nos vamos a mudar a San Isidro y, si Dios quiere, el año que viene nos casaríamos.

-¿Qué tiene Sabrina que no tienen el resto de las novias que tuviste?

-Tiene algo que me hizo bien. Me divierto, me entiende, se lleva bien con mis tiempos, con mi gente, con mis amigos, con mi trabajo. Me respeta, nos respetamos.

-¿Es celosa?

-Los dos somos celosos. Pero está buenísimo. Son celos lindos, no son celos dañinos.

-¡Estás muy cambiado!

-Me pegó estar llegando a la edad que se murió mi papá. Murió muy joven, a los 44 años. Yo cumplí 36 y me movilizó. Mi papá se murió de un paro cardíaco y supuestamente eso es hereditario. Entonces me fui a hacer un estudio del corazón, todo completo y estoy genial. Mi viejo estaba estupendo, pero pasó algo y se fue. Y la verdad es que yo tengo ganas de vivir, tengo muchas cosas por delante, entonces quiero también que mi cabeza, mi universo, mi centro, esté bien focalizado.

«Yo la llamé [haciendo referencia Dallys] para explicarle cómo habían sido las cosas, pero nunca me atendió»
«Yo la llamé [haciendo referencia Dallys] para explicarle cómo habían sido las cosas, pero nunca me atendió» Crédito: Gerardo Viercovich

-¿Qué pasó con Dallys Ferreira?

-No pasó nada.

-Ella dijo que vos y Sabrina la sacaron de la obra…

-Sí, pero yo no me puedo hacer cargo de lo que dicen. Yo sé muy bien qué es lo que hice en el verano, no le voy a dar más trascendencia porque para mí no tiene sentido.

-¿Le vas a hacer un juicio?

-No, no. Eso me lo sugirió mi abogado pero no está en mi esencia hacer algo así y menos con una persona que está equivocada, que tal vez está confundida y que no sabe bien cómo fueron las cosas. El productor Javier Faroni reconoció que él había sido quien había tomado la decisión. Entonces, ya es un tema de ella, yo no me voy a hacer cargo. Yo la llamé para explicarle cómo habían sido las cosas, pero nunca me atendió.

-¿Vos hiciste algo para que Sabrina ocupara su lugar?

-No. Sabrina me acompañó a mí a muchas funciones y como el reemplazo de Dallys, que era Floppy Tesouro, estaba en otra obra, el productor y el director dijeron "¿y por qué no lo hace Sabrina?". Entonces se pensó en ella para ahorrar una habitación porque dormimos juntos y porque ella ya sabía los movimientos. Fue una solución para que no se pare la obra con dos o tres semanas de ensayo. Yo sé que se le va a pasar a Dallys y obviamente voy a estar para darle un abrazo y comprenderla.

-Cada tanto estás metido en algún lío mediático.

-Sí. Pero el ochenta por ciento de las veces, no respondo o no lo genero. No es que no me hago cargo, pero yo no lo genero. Evidentemente les sirve.

-Hace poco habló mal de vos Julieta Bal...

-Sí, creo que fue porque nos cruzamos en un restaurante y ella considera que no fui lo cálido que era antes. Pero bueno, estaba con mi pareja. Pasan cosas, eventualidades, pero yo no voy a estar respondiéndoles, que hagan su camino. Igual con el tiempo, las personas con las que tengo algún cruce o hablan mal de mí, cuando me las reencuentro, vuelvo a tener un buen vínculo. Me ha pasado con Andrea Estévez, con Silvina Escudero, con Floppy Tesouro...

-La semana pasada, Mirtha Legrand le dijo a Alfano, que vos estabas con ella cuando le hizo una especie de brujería a Jorge Ibáñez.

-No es cierto. En los nueve años que Graciela estuvo conmigo, nunca vi algo fuera de lo normal. Muchas cosas que se dicen de Graciela no son ciertas, pero no soy su defensor ni mucho menos. Hace seis años que no estoy con ella y jamás podría hablar mal de Jorge, por más que signifique un minuto más de noticia. Tal vez Graciela dentro de algún enojo, algún dolor que tuvo, pudo haber llamado a Jorge y haberlo puteado.

-Ella misma contó en un programa que le devolvió un vestido sucio.

-Porque ella se termina creyendo las cosas que dicen de ella, entonces es como que las sigue fogoneando. Yo no estaba conforme con la manera en la que ella tomaba esas fantasías que inventaban de ella, y le decía: "¿Por qué seguís alimentando?"

-Se divierte.

-Cosas de ella, de su manera de ser que yo a veces no compartía. Pero yo sí sé que con Jorge, después de separarme de Graciela, seguí teniendo una relación muy cálida. De hecho hace poco nos cruzamos en Mar del Plata en un restaurante y le dije: "Me encantaría que le hagas la ropa a Sabrina si llegamos a casarnos". Yo tuve charlas muy profundas con Jorge, jamás podría haber hecho algo que le haga mal, ni a él ni a nadie.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.