Música de la Argentina, en Alemania

El pianista Sebastián Forster presentó en Berlín su último trabajo discográfico, con obras de Uña Ramos
(0)
13 de mayo de 2003  

BERLIN.- Luego de su exitoso debut con la Berliner Symphoniker, Sebastián Forster regresó a esta ciudad, musical por antonomasia, para presentar, con un recital auspiciado por la embajada argentina nada menos que en la famosa Philharmonie, su reciente y original proyecto interpretativo: el registro de un ciclo de diecisiete piezas del popular quenista argentino Uña Ramos (mundialmente famoso desde su grabación con Paul Simon de "El cóndor pasa" en la década del 70 y radicado en Francia desde entonces), arregladas para su instrumento bajo el título de "Piano Works" y grabadas en los estudios Cosentino de Buenos Aires con la producción del manager berlinés Wolfram Arton.

Dos sonatas, de Mozart y de Alberto Ginastera, en la primera parte; una selección de Piazzolla y Ramos, en la segunda, y el primer movimiento de la Sonata "Claro de Luna", de Beethoven, como bis, integraron un programa poco convencional, en el que el pianista encontró su mejor expresión en las obras rítmicas, de carácter percusivo y en los pasajes de bravura. Aplomo y temperamento fueron las principales virtudes de esta joven promesa argentina.

Con sabor local

Sobre la base de una formación clásica y la posterior incursión en el tango a través del Trío de la Fundación Astor Piazzolla, Forster continúa adentrándose en la creación de compositores nacionales, esta vez en el campo del folklore, para darle con ese toque de sabor local, una suerte de distinción y atractiva pincelada a su repertorio, algo que, de la Argentina para afuera, parece abrir más fácilmente las puertas del sobrecargado mercado clásico europeo.

"Para mí, estas composiciones son algo verdaderamente novedoso. Pienso que la música de Uña, tan llena de naturaleza y espiritualidad, desde el piano adquiere un color muy interesante. Es una música que, aún en los momentos de mayor luminosidad y alegría, refleja una sensación de tristeza, un dejo melancólico de algo profundo en una rara combinación... Tocar esta música es una experiencia que, estando lejos del país, sintetiza la identidad de sentirme argentino", explicó el pianista en un diálogo con LA NACION en Alemania.

-¿Pensás en la música argentina como una propuesta distinta dentro de la sobresaturada oferta tradicional?

-En cuanto al repertorio y después de esta experiencia fantástica de interpretar la música de Uña gracias a la iniciativa y el enorme apoyo que me brindó la embajada argentina en Berlín para conectarme con Wolfram Arton (arreglador y productor de la música de Uña Ramos en Alemania), creo que, seguro, hay un antes y un después en mi carrera. Por otra parte, estoy convencido de que uno tiene que estar enamorado de lo que hace, y sobre el tema de distinguirse... no hay que pensar en ser más exitoso o ganar una carrera. Creo que hay que hacer las cosas con convicción y trabajo. Eso es sagrado para mí y es lo que busco desde los 5 años, cuando le pedí a mis padres que me compraran un piano en lugar de una pelota de fútbol.

-¿Con qué expectativas entonces abordaste este repertorio del folklore andino adaptado para piano?

-En cuanto a las posibilidades, creo que esto va a tener una proyección muy linda: venimos hablando con Laurentius Dinca (violinista de la Filarmónica de Berlín), sobre una gira con quinteto de cuerdas y piano por Japón, Europa y la Argentina para 2004. Pensamos hacer un programa que incluya, entre otras cosas, el concierto N° 1 de Chopin, obras de Piazzolla y de Uña. Por otra parte, esta música me da la posibilidad fantástica de tocar en Berlín, lo cual ya es un desafío que me motiva enormemente. Luego, el hecho de encontrarme con Uña (hasta el momento no lo conozco más que a través de sus discos), ya va a ser algo muy especial.

-¿Cómo describirías la combinación de los elementos musicales (ritmo, melodía y armonía) en las obras de Uña Ramos y cuál es la llave de la universalidad de su lenguaje?

-En primer lugar, diría que el ritmo folklórico y el canto típico de las expresiones del norte argentino se conjugan de manera que resulta una combinación agridulce muy interesante. La universalidad creo que esta dada a través de un tinte de fuerte contenido romántico. Esa mezcla de color folklórico sumado al romanticismo de otra época, hace de su música algo sumamente atractivo. Finalmente, sus rasgos y su presencia india lo convierten a él en una figura y una personalidad muy carismática.

Proyectos

Acerca de otros proyectos, Forster habla de: "El nacimiento de otra etapa, justamente cuando también voy a ser padre por primera vez. He terminando un período que yo consideré como una bisagra en mi carrera, y ahora estoy concentrándome en armar la agenda de compromisos para las próximas temporadas. Acabo de firmar un contrato de representación con Columbia Artist Management, una empresa de mucho prestigio en Estados Unidos, con más de 70 años de experiencia en la música clásica. Con ellos estamos preparando mi presentación con recitales de piano solo para el Carnegie Hall de Nueva York y el Wigmore Hall de Londres, para la segunda mitad de 2003, y, con orquesta, para el período 2004-2005. En estos dos casos, estoy pensado sí en un repertorio netamente de obras clásicas: Beethoven, Chopin, Liszt y Prokofieff, incluyendo a Piazzolla y Uña en los bises y quizá, por qué no, también la sonata de Ginastera en lugar de Prokofieff".

Por otra parte, comentó el pianista a LA NACION, dos propuestas muy concretas han representado un más que positivo saldo de su presentación en la Filarmónica de Berlín. Se trata de un contrato con la famosa firma alemana de pianos "Steinway & Sons" de Hamburgo (que este año celebra su 150° aniversario) y de un ofrecimiento de Warner Music para una grabación, probablemente de obras de Alberto Ginastera y George Gershwin.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.