A$AP Rocky, el rapero preso en Suecia que no puede liberar ni el presidente Trump

ASAP Rocky, el rapero detenido en Suecia
ASAP Rocky, el rapero detenido en Suecia
Gabriel Plaza
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26 de julio de 2019  • 12:18

El 1° de este mes, la estrella del rap A$AP Rocky fue arrestado por la policía sueca, al quedar involucrado en un confuso episodio proveniente de una pelea callejera en . El caso tomó resonancia política cuando el 25 de julio el presidente Donald Trump lanzó un tuit dirigido a las autoridades de ese país: "Dénle a A$AP Rocky su LIBERTAD", escribió el primer mandatario en sus redes, utilizando el lema de campaña para conseguir la libertad de esta celebridad del mundo del hip hop, que apoyan desde Kanye West hasta Justin Bieber.

Mas allá del apoyo de la primera plana del género (Drake, Jay- Z y Tyler the Creator, que manifestó su solidaridad con el cantante y prometió no realizar conciertos en Suecia hasta que se aclare su situación), la inesperada participación del presidente norteamericano, que comenzó por un pedido en las redes de Kim Kardashian, esposa de West, convirtió la situación de A$AP Rocky en poco menos que una cuestión de Estado. "Hacemos mucho por Suecia pero no parece funcionar al revés", dijo Trump. Sus dichos crearon una tensión diplomática con el país escandinavo. El primer ministro Stefan Löfven respondió que en su país existe una clara separación de poderes y que para la justicia sueca todo el mundo es igual ante la ley.

La fiscalía sueca también, le respondió a Donald Trump. Ayer presentó una acusación formal por los delitos de asalto y agresión física contra el rapero, con prisión preventiva en Estocolmo. La maniobra del presidente para interceder a su favor no dio resultado. El fiscal Daniel Suneson explicó ayer en un comunicado que la acusación se basa en una grabación de los hechos que por el momento no se ha publicado -a diferencia de otros vídeos difundidos a través de las redes- y en los relatos de diversos testigos, que refuerzan la versión de la víctima.

El rapero permanecerá bajo custodia hasta que comience su juicio el martes, dado que en Suecia no está contemplada la fianza para esperar el proceso judicial en libertad. "A Rocky podría caberle una multa basada en sus ganancias diarias o un máximo de dos años de prisión", dijo Annika Collin, una portavoz de la fiscalía sueca, según The New York Times. La noticia fue cobrando ribetes extramusicales. Para la familia y los abogados del rapero de Harlem, se trata de un caso de racismo.

En "Jukebox Joints" incluido en el segundo álbum de estudio de Rocky, At. Long. Last. A $ AP (2015) junto a Kanye West, el neoyorquino -que volvió a reposicionar a su ciudad como el centro de la escena del hip hop- profetizaba: "Quieren arrojarme en una cárcel de blancos/porque soy un hombre negro con la confianza de un blanco/Aleluya". La noticia de su encarcelamiento rebotó en la escena musical, que lo tiene como uno de sus nuevos íconos, a partir de sus primeros singles "Purple Swag" y "Peso", que le permitieron cambiar el negocio de la venta de drogas por el negocio de la música y la moda.

Rakim Mayers, el nombre real del rapero de 30 años, creció en Harlem en una familia con un padre que traficaba drogas y una madre que era asistente de enfermería. Con su madre y tres hermanos vivieron en un refugio para personas sin hogar en el tiempo que su padre estuvo en la cárcel.La violencia lo rodeó de pequeño: su hermano Ricky fue asesinado en una disputa con una banda. Todo eso forjó su personalidad y decididamente el tono de sus letras nihilistas con ese tono burlón sobre la sociedad de consumo, la realidad en los ghettos, las drogas, las mujeres y el tono bíblico, que siempre da vueltas en su lírica.

ASAP Rocky
ASAP Rocky

A$AP Rocky bebió de la vieja escuela del hip hop de Nueva York, para reinventar ese sonido con el cruce de influencias de otras dinastías actuales de la cultura hip hop actual como Houston, Atlanta, Los Angeles y Miami. "Soy un rapero de Nueva York, pero hago lo que sea más atractivo para mí", dice. "Antes de pensar en vender discos o no, hice la música con la que crecí en la costa este, la costa oeste, el sur, Snoop Dogg, DMX, Rakim, UGK y Bone Thugs".

Su voz magnética y esos mantras hipnóticos atrajeron la atención de productores y músicos de otros géneros como Danger Mouse, Skrillex, Rod Stewart, Frank Ocean y Mark Ronson. Mientras que artistas como Drake y Rihanna se transformaron en sus primeros seguidores y lo invitaron a sus giras por todo el país.

En la reseña de su último disco, de 2018, el crítico de The Guardian definió muy bien ese sonido de un rapero que puso nuevamente a Nueva York, como eje contemporáneo de la escena hip hopera. "No es que A$AP Rocky vuele por encima de las tendencias del rap, sino que los contorsiona a voluntad. ¿Quién más podría ser elegido como el sucesor de las leyendas de la edad de oro de Nueva York mientras se apoya en el estruendo del hip-hop sureño? Rocky es un empresario ostentoso que tomó el rap de la nube y la estética de baja fidelidad de Odd Future y lo hizo sonar como alta costura".

Su música y su forma de vestir se transformó en tendencia dentro de la cultura urbana contemporánea. Arrogante como un pavo real, el artista refleja en sus letras ese vaivén entre los viajes de ácido, citas de marcas de primera línea, la reivindicación de la cultura negra y un tono pendenciero que aprendió de las pandillas cuando traficaba.

En el fondo hay en A$AP Rocky, un apodo que remite a un MC legendario del hip hop de los ochenta, un sustrato existencial y melancólico. Un hombre que camina por el mundo con los bolsillos repletos de dinero y la sensación latente de un Adán a punto de "ser expulsado del paraíso" sólo por su condición de ser negro.

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