Desde hace varios años Edelmiro Molinari cultiva el bajo perfil y no brinda entrevistas periodísticas. Para muchos es “la figurita difícil del rock nacional”. Sin embargo, cuando finalmente acepta el encuentro con LA NACIÓN, demuestra ser todo lo contrario. Es un hombre afable, sumamente locuaz y con muchísimo humor, que hace todo para hacer sentir bien a su interlocutor. Y no le rehuye a ninguna pregunta.