El balance de Cosquín, bajo la lupa

El intendente dice que los números "deben ser tomados con mucha cautela"
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26 de abril de 2004  

CORDOBA.- Otra polémica envuelve al Festival de Folklore de Cosquín, y esta vez gira en torno de los números del acontecimiento, que siempre han sido motivo de controversias a raíz de los déficit financieros que históricamente arrojó el encuentro de música popular. Luego de que la Comisión Municipal de Folklore informó que la última edición del festival habría logrado una ganancia de 90 mil pesos, el intendente de Cosquín -y presidente honorario de la Comisión-, Marcelo Villanueva, advirtió que esos números no son oficiales y que, por lo tanto, "deben ser tomados con mucha cautela".

Casi tres meses después de que finalizó el festival, la Comisión convocó a una conferencia de prensa (a la que no asistió el intendente) e informó que "las cuentas arrojan una disponibilidad líquida de caja de 10 mil pesos y una proyección de ganancias de 90 mil, después de varios años en los cuales el festival no ganaba plata".

En principio las cifras causaron sorpresa, porque durante las nueve lunas de enero último hubo varias noches con un promedio de treinta por ciento de asistencia de público. En ese sentido, el secretario de Prensa de la Comisión, Andrés Fas, le dijo a La Nacion que las ganancias no provendrían de la venta de entradas a la plaza Próspero Molina, sino de los ingresos publicitarios, "que este año fueron muy superiores a los del año anterior".

Dinero por cobrar

Aunque Fas se abstuvo de dar números finos "porque esta edición está supeditada a una causa judicial y porque el balance del actual ejercicio cierra recién en diciembre próximo y aún quedan algunos créditos por cobrar", informó que entre los ingresos pendientes figuran los cánones por la televisación del festival, como también el pago de la publicidad por parte de una importante cadena de supermercados. También se computan como parte de los activos las reparaciones hechas en la plaza y hasta una serie de pasajes aéreos de una aerolínea que auspició el evento y que constituyen "un saldo a favor de la Comisión".

Para el intendente, esos números no constituyen un balance, sino apenas "una proyección del flujo de fondos que habría que cotejar". Según explicó a LA NACION, "lo que brindó la Comisión es un informe extraoficial y no puedo avalarlo porque todavía no se han presentado en el organismo de contralor municipal los balances, el estado de resultados, la memoria y la documentación como corresponde".

Hasta ayer, los números no habían llegado al Tribunal de Cuentas de Cosquín (la fecha estipulada originalmente era el 30 de marzo último) ni tampoco ante el veedor judicial designado en el marco del juicio que afronta la Comisión, iniciado por la productora Paisajes SRL, de Julio Mahárbiz. Sin embargo, Fas expresó su confianza en el trabajo realizado. "No creo que vaya a haber cuestionamientos porque nuestra contadora es una persona proba, y la honestidad y la transparencia de la Comisión no están en duda", expresó.

Las diferencias entre el intendente y los miembros de la Comisión no son sólo numéricas. El titular del Ejecutivo tiene una visión particular respecto de cómo debería gestionarse y producirse el Festival, para lo cual analiza crear una fundación que se haga cargo de la organización.

Según explicó a LA NACION, "se está estudiando la creación de un ente autárquico que pueda funcionar con un perfil distinto del actual. Entre otras ventajas, una fundación podría recibir fondos de otras fundaciones que destinan recursos a la cultura y que no pueden participar como simples anunciantes". Sería entonces una figura que permitiría asociarse con capitales privados, similar a la que funciona a nivel provincial a partir de la creación de la Agencia Córdoba Cultura, impulsada por José Manuel de la Sota. A raíz de la existencia de ese proyecto, los once miembros de la Comisión presentaron la renuncia a sus cargos en forma simultánea "para que el Ejecutivo municipal tenga total disposición y dé curso a su proyecto de convertir a la Comisión en una fundación". Sin embargo, Villanueva precisó que "los actuales miembros cesarán en sus funciones cuando presenten sus balances ante la Justicia y ante el Tribunal de Cuentas, tal como marca la ley".

Menos impuestos

"El mentado proyecto de la fundación consiste en generar una figura que no sea un híbrido como la actual Comisión Municipal, que está supeditada a los embargos que se aplican contra la administración pública", explicó Fas. A su vez, la nueva figura permitiría conseguir beneficios impositivos, como también subsidios, y darle autonomía tanto en las decisiones como en las responsabilidades. Según precisó el secretario de Prensa, la figura de la fundación estaría exenta de pagar ciertos impuestos, a diferencia de lo que ocurre con la Comisión, que hoy "debe destinar el 40 por ciento de lo recaudado a pagar IVA, Sadaic, Aadicapif, Argentores y otros tributos".

Si el proyecto del intendente avanza (debe ser aprobado por el Concejo Deliberante), la próxima edición del festival -la número 45, que comenzará el 22 de enero y se prolongará hasta el 30 del mismo mes- será protagonista de un nuevo cambio, que sin duda también renovará las polémicas, tal como ocurrió con las sucesivas concesiones a productoras privadas o con las fallidas experiencias de organización municipal.

Acerca de la eficiencia financiera que podría mostrar la futura estructura, Villanueva advirtió que "el festival no fue pensado para ganar plata y por eso es único en su tipo". De todos modos, recordó que "la realización del evento genera unos cuatro o cinco millones de pesos para la comunidad".

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