El gran cambio de la música

Daniel Amiano
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24 de agosto de 2001  

Finalmente, el negocio de la música comienza a cambiar su fisonomía. Después de mucho tiempo de especulaciones, proyectos, juicios y dudas, la venta de música para bajar de Internet está a punto de comenzar, irónicamente, a través de un sello independiente. Mientras los grandes sellos siguen entretenidos en ganar juicios como el que obligó a la transformación de Napster y que ahora apunta a MP3.com Inc. por difundir música sobre la que no se pagaban derechos de autor, Peter Gabriel anunció el lanzamiento de un servicio de música en la Web por suscripción mediante el cual se ofrecerán 40 temas por 5 libras (unos 7 dólares).

De esta forma, el Womad Digital Channel se adelanta al lanzamiento de todos los grandes sellos discográficos en la carrera por imponerse en el nuevo mercado musical a través de la Red, que no sólo cambia la naturaleza del mercado sino también la manera de llegar al consumidor. Asimismo, la mayor parte de esos 7 dólares servirá para pagar los derechos de autoría de cada canción elegida, a un precio mucho menor que en las disquerías. ¿Por qué? Se evitan los gastos de fabricación y distribución, lo que le devolverá al disco la categoría de objeto que tuvo en otros tiempos.

Además, sobre todo, se le dará al consumidor de música la posibilidad de elegir qué es lo que quiere escuchar, sin necesidad de adquirir todo un álbum por un tema, sobre todo en tiempos en los que la mayor preocupación de la industria es vender hits sin preocuparse demasiado por el "relleno" que llegue en el resto del CD.

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El Womad Digital Channel es una fusión entre varios sellos. Por un lado, por supuesto, está Real World Records, del propio Gabriel, asociado a Womad (una organización que, además de difundir la música del mundo organiza grandes conciertos con sus músicos), a los que se sumaron también Telstar (del también músico Craig David) y el sello alemán Edel, que posee un extenso catálogo que incluye rock, pop, jazz, alternativa, clásica y contemporánea. Todavía no se decidió qué bandas aparecerán en la oferta de septiembre, pero se puede anticipar que la característica principal será la variedad de propuestas estéticas para bajar de la Red. Mientras tanto, la demanda contra MP3 por daños y ganancias que le establecieron las grandes compañías discográficas (distraídas en sostener de pie el gran imperio) alcanza una cifra millonaria (los daños se establecieron en 25.000 dólares por canción).

El negocio de la música comenzó su gran transformación. Con ella, no sólo se defenderá el derecho de los artistas; también, el derecho de los consumidores, que con este servicio tendrán mayores posibilidades de elegir. Y los sellos independientes parecen ser los que mejor preparados están para brindar este servicio, que también exige un gran espíritu de aventura.

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