Esta noche, Daniel Binelli, en el Borges

Se presentará a las 21, en quinteto
Mauro Apicella
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27 de junio de 2002  

Si fuera futbolista sería considerado un jugador de toda la cancha. Un buen jugador, capaz de adaptarse a ligas de países muy diferentes. Pero esto es una simple comparación para decir que Daniel Binelli es compositor y bandoneonista, que toca con su propio quinteto y en dúos con el guitarrista César Angeleri y con la pianista Polly Ferman; que gira por el mundo con espectáculos del grupo de música y danza Tango Metrópolis, y actúa con orquestas sinfónicas sobre programas que incluyen piezas propias de Piazzolla y Ginastera.

Con toda esa actividad, pasa más tiempo en el exterior que en la Argentina. Es por eso que hoy, a las 21, en el Centro Cultural Borges (de Viamonte esquina San Martín) será la única oportunidad que tendrá para mostrar lo más actual de su trabajo en formación de quinteto (con Julio Graña en violín, Angeleri en guitarra, Martín Keledjián en contrabajo y Ferman como invitada).

Desde mediados del último año, poco se lo ve en Buenos Aires. Anduvo por Japón y China, y a finales de octubre compartió el escenario del Carnegie Hall con Martha Argerich. En esa oportunidad el bandoneonista se presentó junto a la Sinfónica de Montreal, dirigida por Charles Dutoit y registró un álbum para el sello londinense Decca. Luego realizó funciones en Canadá, Suiza y entre enero y mayo otra vez por los Estados Unidos, en Miami y Texas. Durante su breve estada en Buenos Aires presentó el disco "Imágenes" a dúo con Ferman, participa junto a otros músicos en un espectáculo de homenaje a Davis y Piazzolla, que se ofrece en el local Notorious, y hace apenas una semana terminó la banda de sonido de la película "India Pravile" con guión de Mario Sabato y la actuación de Lito Cruz en el rol protagónico. "Creo que este trío funcionó bien", apunta el bandoneonista.

Así continúa ampliando oyentes que no sólo están interesados en la palabra tango. Porque la variedad de su propuesta también influye en las audiencias que asisten a sus presentaciones. Incluso, Binelli puede hablar de cambios vistos a la distancia, desde que comenzó a viajar, en 1971, cuando tocó como integrante de la orquesta de Osvaldo Pugliese en el Lincoln Center de Nueva York, o en 1979, con la misma formación, durante cuatro meses de tour por Japón, los Estados Unidos y América latina. "En el 79 el tango que llegaba era el instrumental. Ahora el público del exterior también lo aprecia a través de la danza, lo cual me parece un progreso enorme porque su baile es entrañable y de acercamiento. La música acompaña todo ese relieve", asegura.

A partir de julio, con la compañía Tango Metrópolis que comparte con la pareja de baile Pilar Alvarez y Claudio Hoffmann, Polly Ferman y su quinteto, dará 25 shows en Japón. Según lo que indica su agenda y las ofertas de trabajo que sigue recibiendo, a Binelli le convendría hacer un cambio de domicilio. La idea cruzó varias veces por su cabeza pero no resulta del todo convincente. "Radicarme afuera sería una posibilidad para estar más cerca de algunas salas de conciertos, pero Buenos Aires siempre es el retorno -admite el músico-. Una vez que sé lo que tengo que escribir puedo componer en los hoteles, aunque Buenos Aires es mi lugar. Acá trabajé mucho con Pugliese y con otros directores, hice experiencias en folklore, jazz y rock. Para mi esto es el epicentro, acá se cocinan las emociones. Nosotros somos un pueblo absolutamente creativo, porque América latina lo es. Hay que sentir y respetar eso".

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