Ezra Furman, cuando el rock adopta una nueva piel

"Sigue siendo la mejor música para lidiar con la frustración"
"Sigue siendo la mejor música para lidiar con la frustración" Fuente: LA NACION
Con su estilo indefinido, es la promesa a esta altura ya realizada de un género que empieza a encontrar nuevos referentes
Juan Manuel Strassburger
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22 de septiembre de 2019  

Con su actitud queer, sus canciones a flor de piel y esa mirada doliente que parece impregnar todo lo que hace, Ezra Furman -la última promesa, a esta altura cumplida, del indie norteamericano- da un paso más hacia su búsqueda personalísima con 12 Nudes, su nuevo disco (aquí editado por Ultrapop), donde se pone más rockero y rabioso. "Vengo de encontrar mis verdaderos sentimientos respecto de lo que pasa todos los días", dice una mañana en comunicación telefónica desde su Chicago natal. "Porque siempre se dice que no tenemos, que hay que ser positivos y no bajar los brazos. Pero viendo las noticias es imposible no enojarte", agrega a tono con la alarma mundial -de hace unas semanas, cuando se realizó la entrevista- por el incendio masivo del Amazonas.

"Es terrible lo que está sucediendo", remarca Ezra, que suele compartir en su Instagram y Twitter información sobre el recalentamiento global así como testimonios críticos de la administración Trump. "Veo a mi presidente atacar leyes que protegen gente como yo, gente transgénero. Leyes que nos protegían de ser discriminados echados de nuestros trabajos por nuestra condición", dice a propósito de "América", unos de los mejores temas de 12 Nudes, y versos como "Nacimos en el lado triste de América". Mientras que de "I wanna be your girlfriend", un waltz quebradizo en el que dice cosas como "Me siento todo el día deseando que el verdadero yo pueda ser el que querés: quiero ser tu novia", señala: "Soy un religioso, soy judío, soy queer. Y siento al amor como un combustible que da energía a mi vida. Aunque también mantengo clichés dentro de mi psiquis que no me es tan fácil expulsar".

Grabado con una urgencia palpable, Ezra considera a 12 Nudes su disco punk: "Tomamos, fumamos, grabamos las partes fuertes más fuertes aún. Y me lastimé la voz cantando. Son canciones desnudas sin nada que ocultar", escribió en su Bandcamp. Y así es: los temas -rotos, rabiosos, urgentes- se suceden como lluvia de meteoritos. Pero eso no quiere decir que su reconocida sensibilidad para hacer pegadizas canciones corroídas por el sentimiento esté ausente; todo lo contrario. En cada canción hay una vuelta melódica, una voz que se quiebra, una letra que dice cosas como: "Acá vengo de nuevo: a nadie le importa si estás muriendo hasta que te mueres" (de "Transition from nowhere to nowhere").

Fan genuino de Lou Reed (escribió un libro sobre Transformer, el clásico álbum del neoyorquino), Ezra cierra 12 Nudes con una sentencia: "Qué se puede hacer salvo tocar rock n' roll". En tiempos en donde dejó el rock de ser la música más cool entre los adolescentes del planeta, ¿qué atractivos mantiene hoy? "Ya no es el género popular", coincide Ezra. "Ni tampoco el más masivo. Pero cuando encontrás una banda que realmente hace rock, comprobás que sigue siendo la mejor música para poder lidiar con la frustración. La que te permite emparejar con un ruido hermoso la tormenta dentro tuyo con la maldad exterior. Contra eso el rock no tiene rival". Y así es. Por ahora no.

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