"La ley debe adaptarse a las nuevas realidades"

Una charla previa a su show con Morelenbaum
Mauro Apicella
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16 de diciembre de 2009  

En el último tiempo, Gilberto Gil no deja pasar un año sin visitar la Argentina. Y lo interesante de esa costumbre es que cada visita significa una novedad para el público que lo escucha. En las dos últimas actuaciones que dio en nuestro país ofreció el espectáculo Gil luminoso , que fue un show en solitario, y luego presentó el CD Banda larga cordel . Hoy, en el teatro Gran Rex, ofrecerá The Strings Concert un recital compartido con su hijo Bem y con el prestigioso chelista Jaques Morelenbaum. Y mañana dará un recital a beneficio, junto a León Gieco, en San Isidro.

Será porque pasó un lustro como ministro de cultura de Brasil, entre 2003 y 2008, que ahora -es decir: en los últimos años- se puso al día con muchas ideas musicales que quería desarrollar.

Gil no extraña la función pública. "No, pero me gustó mucho la experiencia de trabajar en el gobierno de Lula", comentaba en un intercambio de e-mails con LA NACION, antes de su llegada a Buenos Aires. Y también aclaraba, en torno a ciertos rumores que lo devolverían a esa actividad: "No cierro ninguna puerta, pero no tengo planes de volver a la vida política." Sucede que Gil volvió a adaptarse a la actividad artística de tiempo completo. "Esta es mi vida desde hace larguísimos años y muchísimos discos", completa.

Sólo consultando su biografía o revisando su documento de identidad se puede asegurar que el señor Gil acredita 67 años. El futuro es el presente para él porque dice que ya tiene una nueva producción que se publicó en Brasil y que planea un nuevo CD para el próximo año. "Mi nuevo proyecto acaba de salir. Es el DVD que grabé en San Pablo, en septiembre, donde toqué con mi hijo Bem y para el que tuve la participación especial de María Rita y de mi otro hijo, José Gil, en el bajo. Para el año próximo, pienso en un proyecto sobre las fiestas populares brasileñas del mes de junio: San Antonio, San Juan y San Pedro."

Entre tanta actividad, el músico bahiano concretó recientemente su encuentro con Morelenbaum, que pudo haber sido una especie de deuda pendiente. "Bueno, no diría tanto, pero era un sueño desde hace unos años."

El tour comenzó a finales de octubre con un concierto en el Espaço Tom Jobim, el más nuevo teatro de Río de Janeiro. "En seguida nos fuimos para Europa, donde hicimos 15 conciertos en 32 días pasando por nueve países. Ahora, la Argentina. En marzo y en abril del año próximo, los Estados Unidos y Canada", completa el músico.

Los últimos shows del artista bahiano en la Argentina fueron muy diferentes entre sí. Y ahora llega con otra propuesta en un formato diferente que incluye a Bem y a Morelenbaum. Fueron, en algo más de tres años, tres estéticas sonoras diferentes.

-¿Considera que su búsqueda está más relacionada con la estética que con el contenido?

-No lo sé. Estoy muy cerca de mi propio proceso creativo para tener una noción así, tan apurada, de lo que pasa con mi búsqueda musical. No puedo imaginar una creación musical que no abarque, a la vez, contenido y estética. Cuando creamos, pensamos y sentimos de todo: música, ritmos, cadenas armónicas y melódicas, sujetos y emociones, formas y contenidos. Además, cuanto más viejo, más totalizadora y abarcadora se encuentra la función creativa para mí. En cuanto a buscar una variedad de formaciones y de estilos, ésta ha sido siempre la manera más frecuente de expresarme.

-¿Podría definir las características del repertorio de The Strings Concert?

-Elegimos Jaques, Bem y yo canciones que nos parecían propias para el formato de las cuerdas y después fuimos arreglando las que nos parecían mejores para el show.

-¿Hay algunas que podrían haber estado en ese repertorio, pero no pudieron ser adaptadas?

-Sí, así como hay muchas otras que se adaptaban al formato, pero habría quedado demasiado largo el concierto.

Lo público y lo privado

Hace algunos meses, Gilberto Gil se manifestó en contra de las sanciones a la piratería por Internet. Aclaró que esas determinaciones sólo debían surgir del consenso social. Y en una entrevista en España, durante su última gira, dijo que se debía buscar un equilibro entre el "interés común" y la "agenda del mundo capitalista".

"Me manifesté en contra de las exageraciones –completa ahora–, de las generalizaciones y de la sumisión de los intereses colectivos a aquellos particulares de la industria fonográfica. Todos tenemos en cuenta que la agenda capitalista trabaja para la remuneración del capital y así es para sectores de la industria cultural también. La cuestión de la dimensión pública es secundaria para el capital, aunque tengamos una cierta incorporación de la responsabilidad social en los negocios. El «imperativo tecnológico», entretanto, con sus paradojas y dilemas nos obliga a considerar los cambios que se imponen como consecuencia inevitable del propio desarrollo industrial. La consecuencia es la necesidad de una nueva visión del Derecho que abarque el concepto del difuso, del genérico, del común. Las viejas leyes deben adecuarse a las nuevas realidades y no al contrario."

Dos conciertos

  • Gilberto Gil presentará hoy, a las 21.30, en el teatro Gran Rex, Corrientes 857, el espectáculo The Strings Concert, con su hijo Bem y Jaques Morelenbaum. Y mañana, a las 20.30, junto con León Gieco, dará un show a beneficio del hogar El Arca. Será en el Centro Municipal de Exposiciones de San Isidro, del Barco Centenera y el río, San Isidro. Las entradas costarán entre 40 y 70 pesos.
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