La Mosca sigue volando

Mauro Apicella
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25 de mayo de 2003  

Hoy, La Mosca, la banda de los estribillos pegadizos -"Para no verte más", "Tranquilo Venancio", "Te quiero comer la boca"- arranca un tour que incluye Los Angeles, Nueva York, Miami, Puerto Rico, Madrid, Lisboa y Milán. Más tarde será el turno de México, Colombia, Venezuela, el "Watcha Tour" (junto a Juanes y Amigos Invisibles, entre otros grupos) con unos 20 conciertos en los Estados Unidos. Recién en noviembre podrá continuar la difusión del nuevo CD en la Argentina. Primero en Ramallo (su ciudad natal) "como corresponde", según dice el cantante Guillermo Novellis.

El éxito parece mayor en el exterior. Basta con recordar que, hace algunos años, sólo después de unas 90 presentaciones fuera de nuestro país lograron actuar en el estadio Obras, la catedral porteña del rock.

"En realidad, Buenos Aires tiene una cultura rock con algunos requisitos para pertenecer, para ser considerado. No es una crítica, me parece lógico. Generalmente los consagrados tienen un pasado en Buenos Aires con todo el itinerario en el under: convocar desde 50 personas hasta llegar a un estadio, como lo hicieron Los Piojos o Bersuit."

Según Novellis, el under de La Mosca transcurrió en localidades como Pergamino, San Nicolás, Villa Constitución, San Pedro y Ramallo. "A Buenos Aires llegamos como una banda mediática. Pero con el tiempo nos fuimos ganando respeto."

Un par de años atrás el cantante decía que el grupo había conseguido éxito y que comenzaba a buscar prestigio. Ahora dice que va en buen camino. "El primer síntoma es de los colegas. El hecho de compartir shows, que se queden a ver tu recital, que lo elogien. Además está la permanencia. Nosotros fuimos los primeros en desconfiar de nuestro éxito. Pensamos que podría ser la golondrina de un verano. Pero ya van cuatro discos y seguimos haciendo canciones populares que se escuchan en la radio, que cantan las hinchadas de fútbol".

La banda acumula en su haber 4 álbumes, 600 mil placas vendidas y giras por 25 países. Algunas de sus canciones fueron grabadas en 8 idiomas.

-¿Siente la obligación de producir hits?

- No hacemos canciones con premeditación y alevosía. Pero sabemos que debemos hacer discos que a la gente les gusten. En esta Pyme que hemos formado somos casi veinte familias. Tenemos que vender conciertos porque el negocio de una banda no es la venta de CD sino los recitales. Por otro lado tratamos de hacer cosas que nos gusten mucho a nosotros. Por suerte somos bastante creativos y los hits nos salen. Quizá porque tenemos un gusto musical muy popular. Lo que hacemos es lo que nos gusta.

-El tema "Diluyéndose" dice: "Mientras tanto van los que nunca ven /corriendo a cambiar sus sueños por autos". ¿Alguna vez fuiste uno de ésos?

- No. Eso es del disco "Corazones antárticos". El tema lo escribí en la época menemista y casi todas las canciones de ese disco están referidas a la desilusión que me provocó este país con la reelección de Menem. No por el tipo en sí sino por una cultura individualista que cambia principios por cosas materiales. Nunca cambié un sueño por un auto; sí por un trabajo para mantener una familia. Lo hice porque correspondía hacerlo.

-¿Llegan esas letras cuando van detrás de músicas festivas?

-Tengo un consuelo sobre esto. Creo que muy poca gente sabe que "Inundados", de los Paralamas, no es una canción festiva. Sin embargo, la bailamos en los casamientos. Lo mismo nos puede pasar a nosotros. No somos una banda divertida, pero quizás hacemos lo posible para disimularlo musicalmente. Ese es nuestro estilo; quizás una contradicción.

- ¿A qué se debe lo tanguero del último disco, más presente en la imagen que en la música?

- Ya el disco anterior cerraba con un tango: "Me dejaste seco y frito". Luego hicimos una versión de "Los mareados" y recién después surgió el nombre del disco. Por otro lado, nos producían una profunda envidia algunas bandas latinas de música pop, actual, que tienen cosas de sus raíces. Maná, Carlos Vives, Bacilos, Luis Miguel o hasta Shakira. "Tango latino" no es un disco de tango. Pero no nos sentimos usurpadores del género porque nos pertenece a todos los que nacimos en este país. Y ya que íbamos a tener lanzamiento internacional teníamos que hacer una buena tapa para llamar la atención. Además, queremos que nos consideren una banda latina, pero de la Argentina.

-¿Radicada siempre en Ramallo?

-En los próximos años se vienen decisiones importantes. Nos convendría estar radicados en otro lugar pero somos muy dependientes de la familia y los afectos. Trasladarnos y dejar a nuestra familia en Miami para salir de gira mucho tiempo no es fácil. ¿Qué harían? La primera semana toman sol, la segunda... toman sol, y la siguiente... se pegan un tiro.

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