La revolución del amor

Mañana se cumplirán 50 años de la edición de "Love Me Do", primer simple de los Fab Four
Mañana se cumplirán 50 años de la edición de "Love Me Do", primer simple de los Fab Four
Ernesto Castrillón
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4 de octubre de 2012  

Los últimos meses de 1962 fueron tiempos de crisis, de grandes titulares de diarios en letra catástrofe. En la Argentina todavía eran fuertes los ecos de los enfrentamientos entre distintas facciones de las Fuerzas Armadas y en octubre el mundo entero se conmocionó con la Crisis de los Misiles, que acercó a la humanidad a la guerra nuclear, o con las trascendentes decisiones del recientemente inaugurado Concilio Vaticano II. Los padres de todas partes, en cambio, se horrorizaban ante los efectos que en los recién nacidos había provocado una droga de uso masivo, la talidomida.

En medio de tanto miedo y de tantos graves sucesos, seguramente pasó inadvertida una noticia ocurrida en el corazón de Gran Bretaña. El 5 de octubre de 1962 salió a la venta el primer simple oficial de un grupo de Liverpool, Los Beatles, con "Love Me Do" en la cara A y "P.S. I Love You" en la cara B; unos días después, el 24 de octubre, entró en los charts británicos, en el puesto 27. El tema principal, "Love Me Do", había sido compuesto en su mayoría por Paul McCartney en tiempo de rateadas del colegio secundario.

John Lennon le había ayudado con la parte media de la canción, que fue grabada en dos versiones el 4 y el 11 de septiembre, en los estudios de Abbey Road de EMI N° 2, en St John’s Wood. La primera versión del tema exigió 17 tomas hasta que George Martin, el flamante productor del conjunto, estuvo conforme con lo que escuchaba.

Y aquí viene la primera ironía. El baterista original de los Beatles, Pete Best, había sido dejado de lado para esas sesiones del primer simple oficial para EMI, supuestamente por no ser considerado lo suficientemente bueno en los tambores por los técnicos del estudio de grabación. El propio Best nos contó en persona, muchos años después, que ésa no fue la verdadera razón de su fulminante salida de la banda. Tendemos a creerle porque el propio George Martin no parecía tampoco conforme con la forma en que su reemplazante, Ringo Starr, se las arreglaba con la batería y así decidió, por si las moscas, tomar los servicios de un músico de sesión, el baterista Andy White, para la segunda sesión de grabación del tema, el 11 de septiembre.

Así, en esa ocasión White se encargó de la batería, y Ringo se limitó a tocar una pandereta, mientras que para el lado B, "P.S. I Love You" (también otro tema mayormente escrito por Paul en 1961 al que Lennon había ayudado con parte de la letra), Ringo se tuvo que conformar con las maracas. Para colmo, esa versión, la de Andy White en la batería, sería la que saldría finalmente en el simple.

"Love Me Do", una cancioncilla de melodía contagiosa y un ritmo sencillo (sencillísimo, en realidad), tenía una frescura y una inocencia que contagiaba al oyente, por más cínico y calificado que éste fuera. La letra, inocentona, no pasaba de la habitual en las canciones de amor para adolescentes. Steve Turner, en su magistral A Hard Day’s Write (donde analiza el origen de las grandes canciones de los Beatles), señala que en este tema Paul repetía 21 veces la palabra "love", así como que la canción se veía enriquecida por la armónica introducida por John, muy inspirado por entonces con la manera de tocar este instrumento de Delbert McClinton, que se había lucido en el hit de ese año "Hey Baby", de la estrella norteamericana Bruce Channel. Según cuenta Turner, John había conocido en persona a McClinton en junio de 1962 en el Tower Ballroom New Brighton, donde Los Beatles tocaron con Channel. John había literalmente ametrallado al músico a preguntas sobre la armónica y sus secretos para tocarla.

Las armonías vocales de "Love Me Do" eran frescas, pero no demasiado originales para tiempos en los que los oídos se hallaban acostumbrados a los intrincados coros de los gupos de doo-wop y de los conjuntos de las vocalistas de color (que los mismos Beatles admiraban) como las Ronettes o las Shirelles.

Al lado de esas bellezas, el corito de Los Beatles parecía hasta inocuo. Pero, sin embargo, no lo era tanto.

En el club de Olivos

En un plano personal, recuerdo que de chico, allá por el verano del 65, en un club de Olivos, los altoparlantes del comedor atronaban con los éxitos del Club del Clan, mezclados con ritmos más para el cachondeo de los Wawancó y hasta algunas atrocidades melosas de Rosamel Araya.

De pronto, entre tema y tema del montón, los compases de "Love Me Do" se abrieron paso en el aire limpio de la tarde. Bastó ver las caras de todos los chicos que estábamos dispersos en los alrededores, corriendo tras una pelota o molestando puntualmente a nuestros padres.

Todos quedamos quietos, como hipnotizados. Al rato, ya estábamos canturreando (muy mal, por cierto) el tema, que invitaba precisamente a ser cantado.

En el libro de Mark Lewisohn The Beatles Recording Sessions (auténtica biblia para fanáticos de la obra del grupo de Liverpool) éste reseña cómo Los Beatles habían grabado en la misma sesión del 4 de septiembre un tema ajeno que George Martin pretendía que usaran en el simple, "How Do You Do It". Ellos lo hicieron, pero insistieron en que querían utilizar su propio material para el primer simple.

Habla mucho de la personalidad del grupo que finalmente se salieran con la suya, ignorando las sugerencias de Martin, que, como un auténtico caballero inglés, no se aferró a su ocurrencia. Unos pocos años antes hubiera sido insólito (rozando lo ridículo) que un grupo pop novel contrariara así la opinión de un veterano productor. Ya aquí tenemos un gesto verdaderamente revolucionario.

Los Beatles se concentraron primero en grabar la base rítmica de "Love Me Do", las voces serían superpuestas posteriormente, y nunca hubo una versión en estéreo del tema.

El simple se vendió bien en la zona de Liverpool y sus alrededores, aunque, como cuenta Lewisohn, la cifra fue inflada por el propio manager de la banda, Brian Epstein, que para su propia tienda de discos había comprado 10.000 placas.

De todas formas, fuera del área de Liverpool, el simple no se movió tan bien. Fue pasado, eso sí, por la legendaria Radio Luxembourg, y en los charts nacionales llegó al puesto 17 a mediados de diciembre de ese año. Nada dramático, pero la cosa anduvo lo suficientemente bien para que George Martin le ofreciera a la banda un contrato por cinco años.

Un modesto suceso discográfico, seguro, pero que terminaría generando una revolución en las artes y las costumbres, cuyos efectos se palpan, por suerte, hasta el día de hoy.

1962: el año que cambió la música del siglo XX

De la isla de Inglaterra a la de Jamaica, pasando por Nueva York y Los Ángeles, cinco hitos que marcaron una época.

6 DE FEBRERO

Bob Marley: nace una leyenda

"No juzgues y no serás juzgado" (Lucas 6:37). Con una canción basada en esta cita bíblica, en febrero de 1962, el sello Beverley Records editó el primer simple firmado por Robert Marley: "Judge Not". El mismísimo Bob, que por entonces tenía apenas 16 años, le había enseñado al reconocido productor Leslie Kong algunas de las canciones que había estado escribiendo en soledad y lo convenció de que lo apadrinara en su debut discográfico. Seis meses antes de que Jamaica se declarase una nación independiente, hecho que impulsó a que la música ska que estaba germinando en la isla tomara definitivamente las calles, Bob Marley cumplió el sueño del disco propio, acompañado en los estudios de grabación Federal Studios por varios de los músicos que, dos años más tarde, formarían la legendaria orquesta ska, The Skatalites.

19 DE MARZO

Bob Dylan: desde el folk al universo

A poco más de un año de su llegada a Nueva York, y tras recorrer los bares del circuito folk del Village, Bob Dylan edita a los 21 años su primer álbum, gracias a los oficios de John Hammond. Titulado simplemente con su nombre, el álbum incluye 11 temas ajenos y dos composiciones propias, "Talkin’ New York" y "Songs for Woodie", esta última, dedicada a Woody Guthrie, en ese momento su héroe musical y a quien había visitado varias veces en el hospital en el que estaba internado. Pero más allá de la influencia de éste en su música, y de la elección del repertorio (temas de Blind Willie Johnson y Blind Lemon Jefferson, entre otros) la determinación de su voz áspera y su manera vehemente de tocar la guitarra muestran lo que vendrá: una verdadera revolución en la manera de concebir la música popular.

12 DE JULIO

The Rolling Stones: el primer vivo de los más vivos

La noche del 12 de julio, en el sótano del club Marquee de Londres, un centenar de jóvenes vestidos a la moda presenciaron el debut en escena de un grupo anunciado como Mick Jagger and the Rollin’ Stones. Cincuenta minutos de clásicos de Muddy Waters, Chuck Berry y Elmore James, entre otros, en plan rhythm & blues y a cargo del tal Jagger en voz, Keith Richards y Brian Jones en guitarras, Dick Taylor en bajo, Mick Avory en batería (que pronto dejaría la banda y se sumaría a The Kinks) e Ian "Stu" Stewart en teclados. Fue la primera piedra de una montaña de conciertos realizados por The Rolling Stones durante medio siglo. Para celebrar los 50 años de aquella fecha memorable, meses atrás Jagger, Richards, Charlie Watts y Ron Wood avisaron: "Definitivamente pronto nos verán tocar juntos otra vez". Y van...

1 DE OCTUBRE

The Beach Boys: las olas y el viento

A un año de su formación en Hawthorne, California, Estados Unidos, el grupo The Beach Boys editó su primer álbum, Surfin’ Safari, a través del sello Capitol Records. Con Mike Love en voz, David Marks y Carl Wilson en guitarras y voces, Brian Wilson en bajo, piano y voz y Dennis Wilson en batería, la banda irrumpió con la fuerza de temas tan acelerados como pegadizos: "Surfin’ Safari", "409", "Ten Little Indians", "Surfin’" y una versión del "Summertime Blues" de Eddie Cochran. Todo, acompañado por una estética playera y surfer que los marcaría para siempre, aún durante los cambios más abruptos de su discografía. De aquí en más, The Beach Boys se convertiría en uno de los grupos más influyentes de los años 60 (así lo atestiguaron los mismos The Beatles en sus años más psicodélicos) y sus canciones, en clásicos indelebles.

5 DE OCTUBRE

The Beatles: todo lo que necesitas es amor

"Love Me Do", el primer simple editado por The Beatles, llegó a las disquerías inglesas el 5 de octubre. "Ámame... vos sabés que te amo", apenas insinuaba la letra escrita por el tándem Lennon y McCartney. Así, el cuarteto dejó de ser un fenómeno meramente regional de su Liverpool natal, para convertirse, poco a poco, en el monstruo de cuatro cabezas siempre bien peinadas que conquistó Gran Bretaña primero y luego el mundo entero. El simple, que incluía en su cara B el tema "P.S. I Love You" (y dale con el "te amo"), vendió 100.000 ejemplares en apenas unas semanas y alcanzó el puesto 17 del ranking inglés. Sin ser ni la más exitosa ni su mejor canción, "Love Me Do" marcó un hito de la discografía beatle, dándole el puntapié inicial a una historia que se revelaría irrepetible.

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