Los festivales de rock creados por músicos se ponen de moda

Desde el actor Esteban Lamothe hasta los miembros de las bandas Poseidótica o Pez organizan fechas en distintos lugares con un line up de grupos emergentes y una estética novedosa
Sebastián Ramos
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20 de octubre de 2017  

No cuentan con el apoyo de las grandes marcas, no hay pulseritas, ni sectores vip ni promotoras y la curaduría suele estar a cargo de los propios músicos. Los festivales autogestionados ocupan hoy un lugar esencial en la escena rockera de Buenos Aires y en los últimos años se han multiplicado, en parte gracias a la buena respuesta de un público joven abierto a nuevas experiencias musicales.

FestiLaptra, RuchoFest, FestiPez, DataFestival, FestiTerror y Festival Viaje de Agua son sólo algunas de las propuestas que crecen edición tras edición. Tanto es así que la mayoría de ellos ha tenido que cambiar de casa y sumar escenarios para cubrir la demanda y explorar nuevos terrenos. "El objetivo también es demostrar desde un lado independiente, de autogestión, cómo se puede armar algo un poco más grande, con un line up más amplio, diverso y de calidad", dice Martín Rodríguez, bajista y líder de Poseidótica, la banda que mañana presentará el Volumen II de su festival Viaje de Agua, en Ciudad Cultural Konex (la primera edición fue en el teatro Vórterix). "Uno ve los festivales grandes, mainstream, y está buenísimo que tengan ese espacio, pero con esto queremos mostrar que nosotros también lo podemos armar, que se puede hacer desde un lado alternativo y eso al mismo tiempo se convierte en una suerte de declaración de principios de la banda".

Para los Poseidótica, la nueva generación de músicos que se hizo un lugar en la escena desde la autogestión, marcó el camino para esta tendencia festivalera. "No necesitamos un aparato ni un camino armado, puedo plantear lo mío y sostenerlo en el tiempo y hacer mi propio camino", sostiene el baterista Walter Broide. "Esto se suma a que en estos años creció la capacidad del público de poder entender y abrirse a otros géneros, Lo mismo para las bandas que comprendieron que no hace falta tener que tocar con tu misma escena. Eso genera el cruce de públicos, hay mayor tolerancia y bandas que recién empiezan tienen la posibilidad de ganarse su lugar. Eso antes no pasaba y les dio como un dinamismo a toda la escena y a las bandas para que pasen más cosas".

En esa mezcla de intenciones musicales se basa Viaje de Agua, que mañana ostentará en su cartel, además de a los anfitriones de Poseidótica, a Morbo y Mambo, Motosierra, Güacho, Atrás Hay Truenos, Las Diferencias y Hungría. Un combo ecléctico de rock y psicodelia que reúne bandas experimentadas en el under local y grupos jóvenes en estado emergente. "Acá no hay diferencias de cartel, somos todos iguales y es todo muy relajado por más que haya mucho trabajo. Todo se hace con gusto y placer. No hay competencias entre las bandas y eso hace bien al espíritu, y es bueno para todos, porque la intención es ésa: que les vaya bien a todos".

Para confirmar la variedad y pluralidad en las que se basa el festival Viaje de Agua, los músicos de Poseidótica, curadores del encuentro, aceptan el juego de definir a cada una de las bandas invitadas a este Volumen II.

Motosierra: "Es una banda uruguaya que hace un punk urgente y que es arrolladora en vivo. Es un show medio descontrolado y con la experiencia de veinte años en los escenarios. Suenan fuerte y rápido".

Morbo y Mambo: "Aportan baile, frenesí, psicodelia, frescura. Es la banda más convocante, que nos ayuda a impulsar el line up. Tienen un disco nuevo que es más jugado".

Güacho: "Son de La Plata, un trío de blues rock pesado bastante conmovedor y hitero".

Atrás Hay Truenos: "Banda de Neuquén que hace un indie-rock-noise. Nos gustaba porque le daba diversidad al festival, porque ellos están más ligados por ahí a las bandas del sello Laptra. El último disco es un discazo, muy onírico y con pasajes colgados. Me gusta lo que proponen poéticamente, con un sonido bastante experimental".

Las Diferencias: "Trío de blues garage. Son jóvenes virtuosos que en vivo te parten la cara".

Hungría: "Es un dúo también muy joven, de batería y guitarra, al que se le suma un VJ que es casi un músico más".

¿Y ustedes cómo se definirían? "Tenemos más de dieciséis años tocando y hemos aprendido mucho en el camino. Las etiquetas no nos gustan mucho y con el festival, en cierto sentido, apuntamos a derribarlas. Nosotros lo que hacemos lo llamamos rock expansivo, para ciencia, que puedas dejarte llevar en el viaje con toda esta música y las visuales", dice Rodríguez.

El peso de la imagen

Más allá de las diversas propuestas y diferencias musicales, esta nueva generación de festivales confluye en un cuidado estético a la hora de presentarse, sea comunicando a través de las redes sociales o con afiches callejeros: pósteres, flyers y merchandising conceptual son parte fundamental de cada encuentro. "El peso de la imagen hoy es tremendo -concluye Rodríguez-. Sabemos que eso es importante y lo plasmamos en los afiches y en el merchandising, y marca un diferencial. Por otra parte, la vara está muy alta, porque El Mató construyó una estética y bandas como Los Espíritus o Los Antiguos, también, muy rica a nivel visual".

"Todo ese arte completa el trabajo -agrega Broide-. De hecho, un estudio gráfico se sumó a nosotros porque creía en nuestra plataforma humana y artística. Y lo hizo sin dinero de por medio. Ellos son parte de la banda y juntos formamos un conjunto de arte, amistad y música". Para Rodríguez es "muy motivador todo lo que está pasando, porque desde otro lugar se puede generar algo creativo y hay un público que está expectante y con ganas de sumarse a estas experiencias, que tienen que ver con algo más real y genuino".

Así, una nueva cultura festivalera se fortalece noche tras noche en Buenos Aires, alejada de las grandes marquesinas y los sponsors poderosos, pero con una firme convicción: solo la música puede salvarte.

Los "festi" para agendar

  • Festival de Viaje

El encuentro con curaduría de Poseidótica tendrá mañana su segundo volumen, en un nuevo espacio, el Centro Cultural Konex, y sumará un segundo escenario.

  • FestiLaptra

El 2 de diciembre, en el Centro Cultural Konex, se realizará una nueva edición de este festival que lleva más de una década en escena, impulsando a las bandas de sello platense que cambió las reglas del under autogestionado en el nuevo milenio: Laptra. Entre muchos otros actuará su nave insignia: Él Mató a un Policía Motorizado.

  • RuchoFest

Creado por los hermanos Esteban y Manolo Lamothe, cruza la escena de rock indie con la del hip hop local y también suma DJ. Esta noche, en su decimotercera edición, estrenarán nuevo espacio, el Konex (hasta aquí se realizó en el Club Cultural Matienzo), con las actuaciones de Bestia Bebe, Cabeza Flotante, Francisca y los exploradores y Malajunta.

  • FestiTerror

Festival nómade que nació en 2015 y que propone un encuentro de neto corte underground, con predilección por el metal y el rock duro. En su última edición, en agosto pasado, participaron Bluyines, Hijos Amigos, Las Olas y Montaña Eléctrica.

  • FestiPez

El festival creado por la banda de Ariel Sanzo ha funcionado en el under local como ejemplo de camaradería para los más chicos, invitando siempre a bandas emergentes.

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