Mercedes Sosa cumple años y lo celebra cantando

Nació un 9 de julio, de modo que el próximo Día de la Independencia lo festejará con un concierto en el Gran Rex
Nació un 9 de julio, de modo que el próximo Día de la Independencia lo festejará con un concierto en el Gran Rex
Gabriel Plaza
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26 de junio de 2002  

En muchas cosas Mercedes Sosa siempre fue diferente de los demás. Nació un 9 de julio de 1935 en Tucumán. Festejaban su cumpleaños el mismo día que los actos escolares recordaban el Día de la Independencia. Ahora se presentará en el teatro Gran Rex, el 9 de julio, a las 19, cantando como si fuera un acto de resistencia en estas particulares circunstancias que vive el país. "Presentaré mi último disco el día de mi cumpleaños y en una fecha particular para todos los argentinos como es el Día de la Independencia. Lamentablemente somos más dependientes que nunca. Cada vez estamos más atados. Todos los días sufro por todo ese dolor que le ha costado tanto al pueblo", dice la cantante.

Su padres trabajaban en el ingenio Concepcion y criaban a los cuatro hermanos Chichí, Cacho, "Chocha" y Mercedes. Recuerda esa infancia con nostalgia y cierta tristeza en los ojos. "Mis padres trabajaban mucho para ponernos un plato de comida en la mesa todos los días. A pesar de eso no se notaba la pobreza, éramos una familia feliz con ganas de salir adelante." Será por eso que ella encontró su destino en cantarles a los humildes. En una de sus primeras grabaciones se la escuchaba cantar: "Zambita para que canten los humildes de mi pago/si hay que esperar la esperanza/más vale esperar cantando..."

Ahora lleva una vida más acomodada. Su living es un pequeño museo con obras de los pintores argentinos más reconocidos. Pero no conoce el descanso. Todavía, a los 66 años, Mercedes Sosa debe salir seguido al exterior para continuar manteniendo la enorme estructura que rodea su carrera. "Estas crisis nos afecta a todos. Acá no hay trabajo para los artistas que tenemos una posición. A los humildes les ponen Bandana o "Chiquititas". Siempre inventan algo para distraerlos. Nosotros debemos buscar trabajo afuera", se enoja.

En "Acústico", Mercedes se involucra con un repertorio, que seguramente se ampliará con el tiempo "porque todavía tengo como 400 temas para grabar en un archivo", que es parte de su propia historia personal. "Mi canto siempre fue libre. Canté con un montón de gente, me interesé por otras cosas. Siempre hice lo que quise en música y eso me costó mucho. Por eso me tuve que ir al exterior, una de las peores cosas que le puede suceder a un ser humano. Estar lejos de su país", reconoce Mercedes.

La intérprete tucumana compartió escenarios con una lista innumerable de artistas, de los más disímiles géneros y pelajes: Pavarotti, Mariano Mores, Raimundo Fagner, Milton Nascimento, Víctor Heredia, León Gieco y Charly García, entre tantos otros, metiéndose en un cancionero al que ninguna cantante argentina se había animado.

Pero siempre tuvo como eje la música nativa, el manifiesto del Nuevo Cancionero, que compartió con su marido Oscar Matus, Tejada Gómez y Tito Francia, y se mantuvo dispuesta a participar en grabaciones de otros colegas como Los Chalchaleros o el Dúo Coplanacu. "La última vez que grabé "Agitando pañuelos" fue un homenaje a los chicos de Coplanacu, que habían rescatado esa hermosa zamba de los Hermanos Abalos, como en su momento canté "Balderrama" en homenaje al Dúo Salteño. Los compañeros también deben tener mi agradecimiento. Yo he cantado a mucha gente y les he rendido homenaje a muchos compañeros, porque gracias a ellos uno también sigue cantando."

"El folklore se trata de compartir. Puede ser un vino o una guitarreada. Es una de las músicas más ricas que tenemos y no es fácil de cantar a pesar de lo que algunos piensan. Yo debo seguir practicando muchos temas porque los cantaba en una nota determinada y debo ensayarlos para mantener ese color. Pero para mí es muy difícil y a pesar de todo es algo que no se aprende estudiando, aunque el estudio es importante. Yo he tenido que luchar para volver a cantar canciones de esa época en la misma nota. Pero aprendí en los boliches, en las peñas, sabiendo lo que canta la gente del pueblo. Yo aprendí todo ahí. Durante mucho tiempo viví la bohemia. Hace rato que ya no tomo, pero me gustaría volver a las peñas a ver lo que está cantando la gente. Para seguir aprendiendo". Enseguida evoca aquellos años, que recuerda a través de muchos de los temas que cantó en su último disco, que fueron el símbolo de una época, como la chacarera "Del 55".

"Esa canción representaba una época de un boliche histórico de Tucumán cercano a la estación de tren. Era un lugar donde la gente que viajaba a Santiago del Estero hacía tiempo tomándose un vino o jugando a los naipes. También había mujeres que se prostituían. Nosotros íbamos a un reservado que había para poder cantar. Ahí nos juntamos con los Núñez, con el Pato Gentilini y otra gente bohemia y poetas que nos pasaban sus temas y cantábamos hasta la madrugada", recuerda, casi de la misma manera como cuenta en su ultima producción, con la frescura de si hubiera sido ayer.

Experiencia intensa

La Negra Sosa siempre fue como una extensión de la América india. Su cara de luna, su rostro colla, legado de su origen santiagueño y tucumano, resaltan mucho más envuelta en ese poncho rústico y abrigado que le regalaron cuando fue a cantar a Santa Catalina, en la frontera con Bolivia. Reconoce en ese concierto una de las experiencias más fuertes en su vida junto a su reciente actuación en el Coliseo romano.

"Siempre pensé que me tenían bronca en Jujuy. Una sola vez había ido a tocar para el Día del Estudiante, en los años ochenta. Nos fue muy mal y nunca volví. Cuando me ofrecieron volver a Jujuy a tocar en ese pueblito en altura tenía miedo, no quería. Porque yo tenía un problema de salud. Pero me convencieron. Por suerte, fui. Allí me trataron como una hermana. Sentí que le cantaba a mi gente. Como no me había pasado en todos estos años. Porque tengo una deuda para mí. Nunca pude llegar a los pobres, a los que siempre canté. No sé si no supe llegar o por mi apariencia. Por eso lo que pasó en Jujuy fue hermoso. Encontré el destino del canto. Eso no me lo olvido más. Cantar "Cuando tenga la tierra" en ese lugar donde sentí que verdaderamente comenzaba la patria fue una de las sensaciones más fuertes de mi vida."

Cronología de su vida

1935: nació el 9 de julio en la capital de San Miguel de Tucumán.

1950: gana un concurso en la radio LV12 con el nombre Gladys Osorio, cantando un tema de Margarita Palacios.

1958: nace su único hijo, Fabián.

1963: firma el nuevo manifiesto del Nuevo Cancionero con Oscar Matus, Tejada Gómez y Tito Francia en Mendoza.

1965: se consagra en el festival de Cosquín.

1978: se exilia en París, amenazada por la dictadura militar.

1982: vuelve al país el 18 de febrero para tocar en el Opera.

1989: recibe la Orden de las Artes y las Letras en Francia.

1991: vuelve a cantar en Ferro para una multitud.

2001: canta en Santa Catalina, Jujuy, a 3600 metros de altura. Un recital memorable para el cierre de "Argentina en vivo".

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