Páez, enamorado del jazz y con un nuevo álbum, en vivo

Por Nelson Fernández Corresponsal de LA NACION
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19 de diciembre de 2001  

PUNTA DEL ESTE.- A más de un año de haber editado "Rey Sol", Fito Páez decidió que su próximo disco no sea el que está preparando con temas nuevos "de canciones sencillas", sino que sea un especial con grabaciones de los recitales que está realizando por América latina. El músico rosarino anunció a LA NACION que este disco incluirá viejos éxitos propios y temas de otros compositores, y que buscará que refleje la comunión que él siente que se ha dado entre su banda y el público. Mientras tanto, seguirá trabajando en la cocina del siguiente disco, que sí incluirá los temas nuevos.

En marzo, cuando cumpla los 39 años, estrenará su película "Vidas privadas", que protagoniza su esposa, Cecilia Roth, producción que lo alejó un año de los escenarios. Confiesa que ese trabajo lo agotó y que trabajar con ella fue muy complejo. "No sabés con quién estás hablando; con tu mujer, con la actriz, con el personaje", dice el músico, aunque destaca que la Roth no sólo "es una gran actriz", sino que es como "un Stradivarius, un instrumento con todo el abanico de recursos".

Antes de su actuación en el hotel Conrad de Punta del Este, Rodolfo Páez, "Fito", inició su diálogo con un recuerdo para George Harrison. "Yo lo respetaba mucho, lo quería -comentó-. Charly (García) dijo una cosa muy genial: que George juntó la guitarra con el piano, y tiene razón."

Esa noche, cuando se abrió el telón del Conrad, el escenario lucía un negro frío y la voz de Fito entonó melodías clásicas de los muchachos de Liverpool. Después arremetió con "Qué te pasa Buenos Aires" y logró el punto más alto con "Yo vengo a ofrecer mi corazón". Sin embargo, cuando tocó el último tema huyó del escenario y no hizo ni un bis, pese a que el público se lo reclamó en coro durante varios minutos. Igualmente, la gente que colmó la sala dio señales de haber disfrutado mucho.

"Quiero grabar esta gira, porque apareció algo muy increíble con este grupo", admitió el músico, mientras contaba las experiencias que está viviendo.

-¿Pensás incorporar algún tema en vivo en el nuevo disco?

-No, no. Voy a hacer un disco aparte, en vivo, con temas viejos, tocados ahora con la formación de este grupo, que está buenísimo. Estoy menos libre, tengo que hacer más cosas, tocar teclados, tocar la viola, cantar, estar más activo, en varias cosas ... Antes me dedicaba a dirigir, a cantar...

-¿Menos libre? Hace poco dijiste que esta formación te daba "una libertad muy genial"...

-Claro, porque los músicos son muy dúctiles, nos sabemos el repertorio, vamos cambiando, no hay lista de temas, puede haber un cierto esquema, pero podemos cambiar. Eso te saca del orden, pone a prueba el swing, la concentración, hay más espacio para improvisar. ¡Tiene un color maravilloso!

-¿Pero ya habías decidido hacer dos discos, uno en vivo y otro en estudio?

-No, lo decidí hace dos días.

-¿Qué fue lo que lo determinó?

-Fue cuando sentí cómo se daba ese swing interno (del grupo) y, a la vez, cómo la gente lo recibía. Se daban esos grandes silencios en lugares como galponazos de 4000 personas en Córdoba, Rosario... Grandes silencios... y se daban después de temas muy poderosos, como "Mariposa (Technicolor)", o "Ciudad de pobres corazones". La gente disfrutaba, y eso me impactó mucho. Pensé que habíamos crecido mucho, la gente y nosotros, como para hacer un disco en vivo.

Recordó que sólo hizo un disco en vivo, "Euforia", pero que en realidad fue hecho en un estudio de grabación también.

-¿Qué temas incluirá ese disco en vivo?

-Todavía no sé. Pero no sólo cosas mías... Pueden ser cosas de Charly, de (Luis) Spinetta, de Caetano (Veloso), unos tangos, samba... Poder pasar a un trío de jazz así chiquito, lo que le da una dinámica ...

Respecto del disco de temas nuevos, comentó que está "con los elementos en la cocina, con los platos preparándose", y se mostró confiado sobre el resultado: "Sé que va a salir buenísimo".

Contó que se largó a hacer la película "porque tenía ganas", aunque aclara que "no como capricho", sino porque sentía "que tenía cosas para contar, para hacer ver".

"Me costó sangre, sudor y lágrimas; todavía no he salido del trance anímico", dijo con relación al proceso de producción del film, y agregó: "Hacer una película es durísimo, durísimo".

-¿Por qué tan duro? ¿Más que hacer un disco?

--Es por la historia que cuenta el film y por todo el mambazo de hacer una película. Llega el momento en el que se encarnan los que trabajan y la historia. Aparecen los fantasmas, que están vivos.

Eso hizo que, tras la presentación de la película en San Sebastián, Barcelona, Valencia y Madrid, tomara el teléfono y llamara a Buenos Aires: "Muchachos, háganme una gira, porque no aguanto más sin tocar, en vivo".

Descartó que antes de estrenar la película en Buenos Aires pueda hacer un preestreno en Punta del Este, para ver reacciones primarias. "Primero voy a hacer la gira hasta marzo; además, por la situación económica argentina, vamos a esperar", destacó.

Respecto de "la incomodidad" que el film generó -según él había declarado- entre los asistentes al estreno en San Sebastián, Páez dijo que fue producto de dos factores. Por un lado, "el estreno fue extraño, en el sentido de que muchos jóvenes iban como a un concierto de rock y de repente se encontraban con un dramón"; por otra parte, reconoció que eso es uno de los propósitos. "Si la película genera incomodidad, cumple su objetivo", admitió.

Sin embargo, destacó que "las otras cuatro pasadas (en España) fueron fabulosas".

-Es tu primera película, pero habías hecho videoclips de tus canciones. ¿Qué opinás de los que son contrarios a éstos porque entienden que se pierde la libertad de unir la música a las imágenes que su imaginación genera?

-He participado poco en videoclips, pero los que he hecho los puedo defender, porque fueron con buenos artistas, a quienes les he confiado la idea de la imagen. Incluso en algunos, como "Al lado del camino", las imágenes las propuse yo, igual que en "Circo beat". El video es interesante cuando tiene algo para contar, pero si por encima de eso está la idea de que estás haciendo un video para vender, eso es horrible.

Sólo elogios tuvo para el músico uruguayo Rubén Rada cuando se le preguntó sobre él. "Es inmenso, una gran figura de la música latinoamericana; musicalmente tiene todo lo que un músico quisiera tener: precisión en el sentido musical más profundo. Lo que él quiere emitir es lo que emite. Tiene vuelo, mucho humor, todo lo que él genera tiene gracia; está tocado por la varita de Dios."

En cambio, fue cuidadoso en sus reparos para responder sobre la "onda bailantera" que penetró en todos las franjas de la sociedad y triunfa en las disquerías.

"Precisaría más espacio para hablar de esto, pero a vuelo rasante te diría que la pauperización económica conlleva otras, y que la época está muy pobre porque hay otros conflictos que atender antes, porque son más urgentes. Entonces lo que se genera es pobre porque es muy urgente, no hay tiempo para pensar", agregó.

Un tóxico peligroso

En la platea, Marcelo Tinelli presenció con su esposa todo el concierto de Páez. Fito no habla bien de la televisión, dice que "es un tóxico y cada vez más peligrosa".

"Recientemente, en Tucumán, en una discoteca después de un concierto, me pararon y me dijeron: "Hay un pibe de `Gran hermano´ que te quiere saludar..." Y se armó un escándalo como si estuviera Marlon Brando. Me dijeron: "Guarda, que viene", y no sé nada del programa. Entonces le contesté: "Flaco, la verdad que no sé quién sos, no sé qué significa todo este revuelo...". Me llamó la atención el protagonismo de todo este tipo de expresiones", cuenta, mientras confiesa que no logra "descifrar el mapa de la época".

Admite que quizás ello se deba a que esté "criado a la antigua", aunque eso lo define de una manera especial: "Yo crecí con Charly, leyendo al viejo (Jorge Luis) Borges, a (Domingo) Sarmiento... tomando drogas para expandir , y tratando de ... no sé ... de pensar en el lazo familiar; tengo una idea más conservadora del mundo".

Sobre el final contó cuál es la música que escucha en su casa. "Ahora estoy escuchando el disco nuevo de Pablo Gandolfo, que es extraordinario, y el de Jorge Drexler, que tiene varios hallazgos", dijo Fito, aunque cuando se le preguntó por el jazz, abrió una sonrisa, miró al techo y expresó: "Ah, sí, sí, el jazz es libertad, no tiene nación, es del planeta música, es lo que aplico en algunas canciones de esta gira". Algo de lo que tendrá su próximo disco, grabado en vivo.

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