Ricardo Cavalli, un saxofonista talentoso

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22 de agosto de 2001  

Presentación del Ricardo Cavalli cuarteto , con Ricardo Cavalli en saxo tenor y soprano, Guillermo Romero en piano, Jerónimo Carmona en contrabajo y Diego Lutteral en batería. El viernes , a las 22, en Notorious, Callao 966.

Nuestra opinión: excelente.

Se han convertido en el mejor combo de hard bop de la ciudad: el cuarteto de Ricardo Cavalli produjo uno de los shows más fuertes de los últimos tiempos al combinar un material decididamente interesante con una actuación arrasadora, en la cual el saxofonista mostró no sólo su técnica sino una amplitud de expresión llamativa.

Desde su saxofón suena una diana de caballería, un comienzo propicio para "No le teman a los indios", un tema de 16 compases por dos, que arranca tras la introducción con un solo de intensidad variable. Cavalli saca un sonido acerado y de melodismo intenso. Relata una frase para, en la vuelta siguiente, atacar una serie de escalas acompasadas por el unísono del piano de Romero, que también tuvo una noche por demás inspirada. La sección rítmica hace un swing sesgado, el aporte del jovencísimo Jerónimo Carmona es importante, pues toca con una pulsión audible y sostenida y que logra un groove con la batería de Diego Lutteral, que parece impulsar hacia adelante al solista.

Cavalli, en tanto, regala un solo extraordinario por su construcción en cuanto a los variados matices logrados en su sonido y una inspiración caudalosa. Improvisa en cada frase coros diferentes. De pronto, centra su solo en tres acordes, a los que realmente parace exprimir. A poco, llega el momento de Romero: en su parte muestra su talento en la edificación de un solo de acordes y disonantes sobre el ritmo.

El público de Notorious pierde toda distancia y aplaude cada intervención. El clima es el ideal para una de esas mágicas noches. Ahora en dúo harán "Getting better", otro tema de Cavalli tras su paso por Bercklee. La balada propone un momento intimista, de creatividad casi romántica, como si Cavalli, ahora con el saxo soprano, lograse tratar melódicamente los sentimientos; acentúa los unísonos y crea contrapuntos con el piano de Romero. Hay en el grupo un cierto rélax que parece anticipar próximos crescendos rítmicos.

Como en un cuento

"El títere" tiene una construcción melódica cambiante. Ocho compases para la introducción que se consolida con un ritmo de marcha de Lutteral. El saxo hace solos hechos de frases que parecen desconectadas, pero que al final son de una lógica aplastante. Una pequeña pieza artesanal por el interesante vuelo del grupo, cuyo sonido ajustado y de una intensidad rítmica que parecen surgidos de un cuento.

En la segunda parte, seguirá el hard bop puro y duro, creado por Cavalli. Uno de los temas tiene los acordes del "52th. East Broadway", de Sonny Rollins, en el cual el saxofonista muestra un ímpetu que parece llevarse por delante al grupo que sólidamente lo acompaña El solo tiene tanta fuerza como creatividad; ensaya algunos saltos sobre la escala para caer en acordes y continuar con la melodía. Infaltable en estos tiempos, habrá un homenaje a John Coltrane: El tema tiene toda esa carga de espiritualidad que caracterizó a "Trane", pero en manos de este gran músico local, Ricardo Cavalli. Un concierto que conmovió al público y lo dejó con ganas de seguir escuchando.

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