“Richter”, la ópera de la impostura

Desde hoy, a las 20.30, en el CETC
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25 de septiembre de 2003  

El compositor Mario Lorenzo y el musicólogo Esteban Buch, ambos actualmente radicados en París, exhumaron de su Bariloche natal la historia de uno de los más célebres fiascos científicos nacionales, para crear "Richter", una "ópera documental de cámara", que tendrá su estreno mundial, hoy, a las 20.30, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón.

El Richter del título es Ronald, el físico alemán que, en 1948, convenció a Juan Domingo Perón de que era capaz de controlar la fusión nuclear, "creando pequeños soles en la tierra", según llegó a explicar a los medios el propio presidente argentino.

Para desarrollar la hipótesis de Richter, se construyó un imponente laboratorio en la paradisíaca isla Huemul, en el lago Nahuel Huapi. Pero la impostura fue denunciada al poco tiempo por el doctor José Antonio Balseiro y sus colaboradores, quienes según recuerda Buch "un día antes de que un psiquiatra declarara a Richter afectado de un «estado crepuscular» lo vieron vagar entre altoparlantes que lanzaban sonidos tan impresionantes como inútiles".

Así, el frustrado intento nuclear de Richter derivó involuntariamente en el desarrollo de la física en la ciudad patagónica (en 1955 se creó el Instituto que luego fue bautizado, precisamente Balseiro). Y también del comienzo de la música electroacústica en el país: el compositor Francisco Kröpfl rescató parte de aquellos equipos para armar el primer laboratorio musical de América latina, el Estudio de Fonología, en la Facultad de Arquitectura de la UBA.

Como recuerda Buch, la historia de Richter y su laboratorio (hoy en ruinas) "forma parte de las leyendas de la Patagonia" y también fue su lugar de expediciones juveniles. Tal vez por eso, al final de una larga cena en París, comenzaron a pensar en la posibilidad de hacer de Richter una ópera. Algo que se definió por completo cuando se enteraron de que el sonido había formado parte de las investigaciones nucleares del científico alemán: la apasionante y equívoca relación entre ciencia y arte están en el trasfondo de la génesis de la obra.

Documentos y ficción

Ya desde el título -"Richter, ópera documental de cámara"- Lorenzo y Buch aceptan los múltiples desafíos que implica el género ópera, con una mirada que no escapa de la ironía: "La ópera es lo contrario de lo documental -señala Buch-, pero tiene una variante práctica: el 80 por ciento del libreto está extraído de documentos históricos. De la comisión investigadora, de lo que Mario Mariscotti cuenta que dijeron Perón y Richter, en su libro sobre el tema. También hay referencias tomadas de "Los siete locos", de Roberto Arlt, y "La ciudad ausente", de Piglia".

En todo caso, Buch no hace más que utilizar una herramienta de su profesión de investigador. Buch es actualmente catedrático de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París, donde realizó su doctorado en Ciencias del Lenguaje. Trabaja sobre la relación entre música y política; su último trabajo es "The Bomarzo affaire" (Adriana Hidalgo Editora, 2003), producto de una beca Guggenheim. Su libro "La novena de Beethoven-Una historia política" fue editado en Francia y en los Estados Unidos. También sobre el nexo con la Argentina está "O juremos con gloria morir-Historia de una épica de Estado"(Sudamericana, 1994) y "El pintor de la Suiza argentina" (Sudamericana, 1990).

De todas formas, Buch aclara que lo documental "está al servicio de una ficción y un imaginario que excede la anécdota puntual". Y agrega: "Aquí mi relación con los documentos es completamente diferente de mi trabajo histórico. "Richter"es una fantasía musical, una ficción pentagramada con notas al pie. Un simulacro, como su personaje."

Por su parte, Mario Lorenzo, licenciado en música con orientación en composición egresado de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales y cofundador de Séptima Práctica, del que también surgieron músicos tales como Alejo Pérez Pouilleux, y que reside en París, también tuvo que plantarse ante la ópera como "problema".

"En el ambiente contemporáneo es un género tabú. Mi generación no se mete con la ópera, no se la considera. Fue una especie de desafío darle un lugar a la ópera, aunque no fue algo pensado desde el principio: nos dimos cuenta de que estábamos en el género durante la gestación de la obra."

La ironía está presente desde el título, pero Lorenzo aclara que no es el único registro de la ópera que fue coproducida por el CETC y la empresa francesa T&M. "No hay por qué defender o negar la ópera ni tomarla en broma o en serio. Lo interesante es que las cosas están juntas. Hay momentos en que funciona como una broma. Y otros en que no", asegura.

Con una duración de aproximadamente una hora y diez minutos, el dispositivo musical puesto en juego responde a los cánones del género lírico. Los protagonistas son el trío arquetípico: el barítono Alejandro Meerapfel, como Richter; la mezzo Virginia Correa Dupuy, como La Intérprete, y el tenor Carlos Natale, como Balseiro. Además, habrá un coro mixto, dirigido por Mariano Moruja, dos pianos, percusión. Y, claro está, música electroacústica.

Perón por triplicado

¿Y Perón? Lorenzo y Buch comentan que es un papel secundario. Y que decidieron no corporizarlo en una sola persona, sino, por el contrario, multiplicarlo por tres. "Desde el principio me pareció un personaje demasiado fuerte como para ponerlo a cantar -asegura Lorenzo-. Si lo hacíamos iba a quitarle peso a los otros."

Buch sostiene que poner en escena a un personaje como Perón "sería un naturalismo histórico. Porque, más allá de la cuestión documental, hay un nivel de imaginario en esto. Que el peronismo o el propio Perón sea una voz múltiple que en momentos converge en un unísono y después se divide o se traslada de una voz a otro, nos pareció una metáfora muy interesante. Son las voces del peronismo y no Perón de cuerpo presente".

En este punto, Lorenzo insiste en recuperar de aquello que parece cristalizado su voz original. Por eso la escritura para las voces y los instrumentos no apela a buscar sonoridades nuevas. Y la electroacústica no desempeña un papel de interacción con ellos, sino, más simplemente, "dramático". Dice Lorenzo: "La parte electroacústica tiene un momento protagónico; en una escena vacía transcurre la experiencia acusmática de Richter, su intento sonoro de la fusión nuclear. Pero la electroacústica no interactúa con los instrumentos".

Del Colón a la Villette de París

El estreno de "Richter" es producto de una coproducción entre el Centro de Experimentación del Teatro Colón y T&M de Francia. Gracias a este acuerdo, la producción, a cargo de un equipo de artistas argentinos y franceses, también se representará en Francia el 14 de noviembre próximo en el Festival de Otoño, en el Thé‰tre Paris-Villette.

En el CETC se llevarán a cabo seis funciones, siempre a las 20.30, hoy, mañana, pasado mañana, el martes 30, el jueves 2 y el viernes 3 de octubre.

La dirección musical estará a cargo de de Franck Ollu y la dirección escénica será de Jean-Paul Delore. En los roles principales actuarán Alejandro Meerapfel (Richter),Virginia Correa Dupuy (La Intérprete) y Carlos Natale (Balseiro). Completa el elenco el Grupo Diapasón Sur, integrado por doce solistas vocales dirigidos por Mariano Moruja. En piano, Alejo Pérez y Emiliano Greizerstein. En percusión estará Ezequiel Finger. Las localidades cuestan $ 5 y se ponen en venta con dos días de anticipación.

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