Sátira social y política en tiempo de murga

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8 de diciembre de 2001  

"Camorra". Letras: Leonardo Serignese. Composiciones, adaptaciones y arreglos musicales y dirección: Alejandro Balbis. Voces: Alejandro da Silva F., Lucas Crawley, Sergio Arce, Pablo de la Vega, Alejandro Balbis, Leonardo Serignese y Mauricio Rey. Músicos: Manuel Uriona, Luciano Bonasera, Pablo Córdoba, Santiago Comín y Luis Bertoreli. Asistente de dirección: Paula Soldavini. Puesta en escena y diseño de iluminación: Alberto Coco Rivero. En La Trastienda, sábados, a las 21.

Nuestra opinión: bueno.

Apoyándose en los valores más contemporáneos de la murga uruguaya, Alejandro Balbis -director de otra murga, Falta y Resto- propone en esta experiencia que realiza en Buenos Aires mezclarse con aspectos de la realidad social y política argentina para concebir un espectáculo de buena factura, en el que al ritmo murguero se sumarán unas letras por demás efectivas.

Como sucede con las propuestas de Falta y Resto o Contrafarsa, si bien se mantiene en las letras de sus canciones ese espíritu provocador, irreverente y con una buena carga humorística, algunos valores tradicionales han desaparecido. Por ejemplo, los vestuarios escapan al marco del carnaval, los cantantes se animan a construir personajes y a interrelacionarlos dentro de pequeñas situaciones dramáticas. Esto promueve una fuerte estilización y, por supuesto, hace más ricos, estéticamente, estos espectáculos. Claro que en el camino queda de lado cierto desenfado muy popular que marcaba a estas manifestaciones, pero a la vez esta nueva teatralidad es como si las reinventara, les permitiera potenciar sus ingredientes, facilitándole el acceso a otro tipo de espectadores. Tanto Falta y Resto como Contrafarsa suelen presentarse en escenarios cerrados y nunca pierden esa fuerte magia que las caracteriza.

Un elenco mixto

En "Camorra" -el elenco está integrado por cantantes y murgueros-, un grupo de chicos malos, patoteros o mafiosos -como se prefiera- de otra época decide volverse bueno para analizar el país en el que habita. Sus observaciones son muy intensas y sus cuestionamientos, terribles. Y no podía ser de otra manera cuando reconocen que, en verdad, ellos no han sido ni tan patoteros ni tan mafiosos. Cierta dirigencia argentina les ha quitado el lugar y tanto los ha empequeñecido que ellos sólo parecerían hoy poder señalar que el lugar de la delincuencia está más cerca del poder que de la calle. Todo esto, obviamente, está marcado con mucha sorna, ridiculizaciones y un fuerte humor.

La dirección de Alejandro Balbis -el gran maestro en esta propuesta y quien mejor conoce el género- es muy ajustada. Logra que su equipo masculino conciba un espectáculo fuerte ideológicamente, con mucha gracia y al que la platea acompaña continuamente.

En esta primera experiencia del grupo debe señalarse que aún les falta a los cantantes-actores adquirir un mayor dominio del escenario y también algo más de rigor vocal en ciertos pasajes. No obstante ello, "Camorra" es un trabajo muy creativo, pasional, que los espectadores disfrutan con interés.

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