Terminó el Certamen Hugo del Carril

En el rubro Canto del concurso tanguero ganaron Noelia Moncada y Jesús Hidalgo
Mauro Apicella
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18 de diciembre de 2001  

Con la final del concurso de canto -el sábado último consagró a los intérpretes Jesús Hidalgo y Noelia Moncada- culminó la última edición del Certamen Hugo del Carril, que este año apareció renovado por la creación del rubro Bandoneón, las polémicas que generó el límite de edad (35 años) para los concursantes y el premio para la música instrumental, considerado "desierto" por sus jurados.

Este certamen que organiza desde hace 10 años el área de cultura del gobierno porteño definió a sus ganadores durante la semana del tango y compartió cartel con varias actividades, como la actuación de la Orquesta del Tango de la Ciudad en el Teatro Colón y la presentación del programa "Bandoneón, Buenos Aires Nacar". Si el Certamen Hugo del Carril aportó algunas de las novedades fue porque en la edición 2001 sus organizadores decidieron darle una nueva orientación destinada a los jóvenes y a la formación. "No tiene que ver con la discriminación. La decisión es para construir y llevar el tango hacia los jóvenes", se dijo en las oficinas de la Dirección de Música.

La nueva modalidad ofreció, por ejemplo, becas de un año para cantantes en la Orquesta Escuela Tango; el perfeccionamiento para bailarines con un profesor de la asociación de bailarines y coreógrafos, y clases con el maestro Marcos Madrigal para los cinco bandoneonistas seleccionados.

Puesto vacante

Hace algunos días se entregó el galardón para el rubro Tango-canción. Fue para una pieza de perfil romántico ("Te amo todavía", de María Elisa Albert y Héctor Dengis), que participó en la competencia junto a otras 60 obras concursantes.

El premio para los instrumentales quedó vacante por algunos motivos que explica Jorge Rigal, jurado en representación de Sadaic: "Tomamos tres cualidades para evaluar un tema: la apertura, el desarrollo y el remate. Hemos encontrado mucha música atonal, sin líneas melódicas ni, por lo menos, un par de compases pegadizos. En algunos casos estaban mezclados con rock. Hay una música para músicos, virtuosa y rica, y otra más popular. Y este certamen va más a lo popular", asegura el jurado.

En cambio, la categoría Canto mostró en su ronda final un nivel bueno y parejo. Los doce cantantes que participaron en la última evaluación, realizada el sábado en el Centro Cultural Agronomía, demostraron las aptitudes técnicas suficientes para complicar la labor del jurado, que integraron Ana María Michelli, de AADI, y los músicos Ignacio Varchausky y Gustavo Mozzi.

De esa ronda no surgió ninguna joya hasta entonces escondida en el amateurismo tanguero; porque nadie se atrevió a ir más allá de los tópicos habituales del género, utilizados por muchos intérpretes profesionales en tantos años de tango. Sin embargo, con el potencial que exhibieron los participantes, es probable que en un tiempo no muy lejano pueda salir de esta camada alguna figura con luz y estilo propios.

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