Tres días con música contemporánea

Desde hoy, habrá conciertos con entrada libre y gratuita en el subsuelo del Colón
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23 de septiembre de 2005  

En 1990, gracias a la iniciativa de quien era su director, Sergio Renán, el Teatro Colón se dotó a sí mismo de un espacio para el futuro de la ópera y ballet. El Centro Experimental del Teatro Colón ocupa un espacio destacado dentro del arte contemporáneo, literalmente, irradiando su producción desde las entrañas mismas de la tradicional sala de ópera. Gracias al rescate de un viejo depósito ubicado justo debajo del foyer principal, el CETC cuenta con una sala propia para producir sus espectáculos.

Y, aunque no se trate de algo orgánico, también acoge propuestas nacionales e internacionales cada vez que su programación les deja noches libres en su sala. Este el caso de este fin de semana, en el que el CETC abre sus puertas a tres espectáculos diferentes, que se ofrecerán con entrada gratuita.

Hoy desembarcarán los integrantes de "Proyecto itinerante", un grupo de artistas jóvenes de diversos países y disciplinas. Fundado a comienzos de 2004 en París por los compositores Matías Giuliani, Santiago Diez y Adolfo Kaplan promueve, desde la música, el intercambio con artistas jóvenes provenientes de diferentes disciplinas en encuentros viajeros que ya concretaron en Santiago, Valparaíso, París, Viena, Berlín, Atenas, Londres, Illinois y Buenos Aires.

Esta noche se escuchará la obra electroacústica "Anechoic Spin", de Panayiotis Kokoras; las obras audiovisuales Tynajas, de Santiago T. Diez Fischer, Tomás Espina y Agustín Goya; "Hors Chants", de Kaplan y Vincent Dudouet; "Light" y "Body Corpuscles", de Gordon Delap y Antonin de Bemels, entre otros. Obras multimedia que incluyen el procesamiento en tiempo real de imágenes y sonido forman el núcleo de la propuesta.

Mañana, a las 20.30, el foco de atención estará puesto en una sola persona. Se trata del clarinetista argentino Marcelo Daniel González, que interpretará "Harlekin", del legendario vanguardista alemán Karlheinz Stockhausen (1928).

Estrenada 1976, consta de siete secciones que se identifican con diferentes caracteres que el arlequín-clarinetista deberá desarrollar en su ejecución: "El mensajero de los sueños", "El constructor lúdico", "El lírico enamorado", "El profesor pedante", "El bufón burlesco", "El bailarín apasionado" y "El espíritu exaltado del trompo". El virtuosismo musical y la performance teatral se articulan en este verdadero tour de force para el clarinetista que el año pasado obtuvo el segundo premio a la mejor interpretación de una obra de Stockhausen, galardón otorgado por el propio compositor.

Por último, pasado mañana, a las 17, el dúo integrado por el chelista Martín Devoto y el pianista Lucas Urdampilleta, ofrecerán una panorámica sobre las obras para estos instrumentos escritas en los últimos 50 años. Se escucharán Orion, "nocturno cósmico" del japonés Toru Takemitsu (1930-1996); las primeras audiciones en la Argentina de "Melencolia 1", de Salvatore Sciarrino (1947), y "Paille in the wind", de Iannis Xenakis (1922-2001). El recital concluirá con la obra más antigua "Music for cello and piano" (1955), de Earle Brown (1926-2002), compositor estadounidense integrante de la escuela de Nueva York cuyo referente fue John Cage. Un ejemplo de creación de una forma "abierta" característica del arte de posguerra en los Estados Unidos.

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