Un hombre de proyectos ambiciosos

Una ópera y una comedia musical
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19 de diciembre de 2001  

Si la figura de Gilbert Bécaud como chansonnier recorrió el mundo, bastante menos se sabe de su veta como compositor lírico. La "Opera de Aran", fruto de esa inquietud, fue presentada en el teatro de los Champs Elysées, en 1962, y en esa ocasión cosechó no pocos aplausos del público y de varios críticos.

No faltaron algunos cuestionamientos a los "valores desparejos" exhibidos por esta ópera en dos actos, a mitad de camino entre el realismo puro y el surrealismo, con textos de Pierre Amade y Pierre Delano", los habituales colaboradores de Becaud.

Pero, en general, hubo buena acogida a esta historia ambientada en las islas de Arán, en Irlanda, escenario en el que dos hombres se disputan el amor de una mujer. El propio Bécaud representó uno de los papeles principales en una puesta representada en 1995, en Viena.

Otro proyecto ambicioso fue la comedia musical "Madame Roza", inspirada en una novela de Romain Gary, que hizo su debut en Broadway en 1987 con la dirección del aplaudido Harold Prince.

Y en esta dirección también hay que sumar el aporte clave de Bécaud a las composiciones para el film "El cantor de jazz", remake realizada en 1980 del clásico protagonizado por Al Jolson que tuvo como intérprete principal y responsable musical a Neil Diamond.

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