Una fiesta de contrastes

Los Kuryaki se alzaron con un premio y fueron los únicos representantes argentinos en la ceremonia televisada; Bajofondo obtuvo dos y el colombiano Vives, con tres, fue el vencedor
Sebastián Espósito
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23 de noviembre de 2013  

Una locutora resfriada, dos conductoras exuberantes (Lucero y Blanca Soto) pero con poca cintura para liderar una ceremonia de premios y un comediante (Omar Chaparro) que de gracioso tuvo poco y nada, fue la primera sensación que devolvió la televisación de la 14° entrega de los Grammy latinos. A lo largo de poco más de tres horas, fuimos testigos desde este rincón del continente de que el foco de los premios está puesto en México y que, reggaeton mediante, también hay un buen espacio reservado para Puerto Rico. Las excepciones quedaron en manos del colombiano Carlos Vives, el mayor ganador de la noche, con tres premios (mejor canción del año y mejor canción tropical por "Volví a nacer", y mejor álbum de fusión tropical paraCorazón profundo) y Miguel Bosé, el gran homenajeado de la entrega. El miércoles, en una ceremonia previa, el español fue distinguido como Persona del Año; anteanoche agradeció el reconocimiento ante las cámaras y cantó con Laura Pausini, Alejandro Sanz y Ricky Martin. Bajofondo obtuvo dos gramófonos dorados en las categorías Canción alternativa ("Pena en mi corazón") y Álbum instrumental ( Presente ).

En la ceremonia llevada a cabo en un hotel de Las Vegas, además del grupo rioplatense que encabeza Gustavo Santaolalla se retiraron ganadores otros argentinos: los citados Illya Kuryaki and the Valderramas, por Mejor canción urbana ("Ula ula"), quienes se impusieron en solo una de cinco nominaciones; Cachorro López y Vicentico, en Mejor canción de rock, por "Creo que me enamoré" y Carlos Franzetti con su obra "Zíngaros" en el rubro Mejor composición clásica contemporánea.

Hacedores de música

Conocedor de los intereses de la industria, el músico y productor Cachorro López se mostró feliz por haber sido premiado como compositor junto a Vicentico. También le pertenece parte del premio que recibió Natalia Lafourcade (Mejor álbum de música alternativa por Mujer divina, homenaje a Agustín Lara), ya que produjo tres de sus canciones. Sin embargo, destaca el premio que compartió con el cantante de Los Fabulosos Cadillacs. "Lo siento como más personal. Me gustó que me premiaran con Vicentico, porque me encanta trabajar con él y es un placer que me distingan

como compositor". Carlos Franzetti, en tanto, señala que "estos premios son un estímulo para seguir remando contra la corriente". El músico argentino, radicado en los Estados Unidos, recibió anteayer su tercer Grammy latino. "El de ayer, posiblemente, es el que representa mejor mi actividad, que es la de compositor", dijo.

La única presencia argentina en la ceremonia televisiva fue la de Dante Spinetta y Emmmanuel Horvilleur. Ellos primero subieron al escenario para recibir su premio y, más tarde, regresaron para entregar la distinción a Mejor álbum de salsa. Los restantes ganadores argentinos recibieron su premio en una ceremonia previa al tramo que aquí pudimos ver por TNT y que estuvo comandada por la cadena mexicana Univisión.

"Una cosa son los premios y otra la ceremonia de TV, que es un show de Univisión", sostiene Cachorro López, asiduo concurrente a los Grammy latinos. "Por ejemplo, el rubro que ahora llaman urbano y que antes era rap, pasó a ser importante para ellos a partir de la explosión del reggaeton –agrega el ex integrante de Los Abuelos de la Nada–. Ahora es un rubro popular, por eso forma parte del tramo televisado. Creo que como país hemos retrocedido mucho con respecto a los años 80. En esa época Buenos Aires era muy importante para los mexicanos y hoy no sucede lo mismo."

La guatemalteca Gaby Moreno, las mexicanas Paquita la del Barrio y Natalia Lafourcade, los boricuas Wisin y Yandel (ahora solistas y reunidos en el escenario de Las Vegas) y Ricky Martin, los españoles Miguel Bosé y Ale Sanz, entre tantos otros, protagonizaron los pasajes musicales de una ceremonia que se caracterizó por entregar pocas estatuillas en directo y por la cantidad de chistes malos que dijeron sus conductores.

Bajofondo, con doblete

Desde Los Ángeles, Gustavo Santaolalla siguió los premios con fervor futbolero. Más tarde, y por teléfono, dijo: "Con los Grammy tengo una larga historia. Recuerdo cuando fui nominado con Café Tacuba y perdimos; pensé que nunca me iban a dar uno. Hoy tengo quince Grammy latinos, pero estos dos nuevos son muy especiales para mí porque lo conseguimos con Bajofondo y con este disco Presente, que es bisagra en nuestra historia. Hay otro condimento. La canción que ganó, «Pena en mi corazón», nació de una idea que tuve hace 29 años, y que el tema haya sido revitalizado por Bajofondo me pone muy feliz. Entre ganadores y nominados, la Argentina estuvo bien representada. Es muy importante lo que pasó".

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