Una propuesta con algunos desniveles

(0)
11 de diciembre de 2004  

" Tosca ", de Giacomo Puccini. Libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giocosa, basado en el drama de Victorien Sardou. Elenco: Haydeé Dabusti, Juan Carlos Vasallo, Ricardo Ortale, Leonardo Palma, Sebastiano De Filippi, Luciano Straguzzi, Martín Lira, Jorge Koszarek, Mariana Spausky, Hugo Caruso. Puesta escénica de Eduardo Casullo. Directora de orquesta: Susana Frangi. Teatro Roma de Avellaneda.

La consagrada soprano Haydeé Dabusti ratificó poseer muy buenas condiciones vocales, sentido artístico para la expresión, gran resistencia física y una notable entrega para el estudio. Con esas cualidades fue la gran figura de la noche al encarar Floria Tosca en el Teatro Roma, otra de las grandes heroínas de Giacomo Puccini, tan apasionadas como trágicas en su destino.

Desafiando el calor -ya es hora de que los organizadores de espectáculos líricos desechen para estas actividades los meses de verano a menos que cuenten con una sala refrigerada-, la artista argentina ofreció lo mejor de sí para crear una Tosca musicalmente impecable y sobria en la escena, ofreciendo un "Visi d´arte?", de alta calidad y dando prueba en todos los pasajes de su ardua parte de seriedad profesional y para respetar las frases musicales con el mayor rigor.

De ahí que en el dúo del primer acto, en toda la escena del segundo, acaso uno de los mejores ejemplos del talento del autor para crear la fuerza y la tensión dramática de la acción y en toda la escena final, con su angustia y desesperación, Haydeé Dabusti fue el centro de la atención, no sólo por su canto, sino también por su forma de expresar el drama.

El resto de elenco cumplió su cometido de un modo muy dispar. El tenor Juan Carlos Vasallo, como Mario Cavaradossi, reiteró su buena relación con las obras de Puccini, encarando con aplomo las arias y dejando escuchar su agradable timbre, aunque cabe señalar que el artista debería concentrar su estudio en lograr flexibilidad y elegancia en el fraseo, evitando los excesos de potencia en la zona aguda que parecen algo forzados. Nada mejor para él que recordar aquello de cantar con los intereses y no con el capital.

Otros elementos positivos del reparto fueron Sebastiano De Filippi, encarnando un Sacristán renovado y más joven de lo tradicional, el tenor Martín Lira como un Spoletta nada exagerado y la jovencita Marina Spausky como un pastorcito de voz grata al que curiosamente se lo transformó en alguien que le lleva agua al carcelero, detalle que obviamente no estuvo en la mente de Puccini.

Algunos reparos

El resto de los personajes permitió apreciar la entrega y amor de todos. En el caso del Cardenal creímos ver a Hugo Caruso, actual secretario de Cultura de Avellaneda, una presencia que resulta más que auspiciosa porque es la señal inequívoca de que la ópera no ha de perder su lugar de privilegio en ese escenario. Estuvo innecesariamente sobreactuado el personaje de Scarpia a cargo del barítono Ricardo Ortale, quien en la faz vocal dejó escuchar su llamativo volumen.

En relación a la versión musical cabe señalar que la dirección de Susana Frangi, eficiente en otras oportunidades, no logró esta vez la necesaria justeza entre orquesta y solistas vocales, creemos por falta de mayor rigor y cantidad de ensayos. El coro preparado por Ricardo Barrera se escuchó bien dispuesto.

En la puesta de Eduardo Casullo no se comparte el uso de proyecciones filmadas que no hacen otra cosa que distraer la atención del centro de la acción que son únicamente los personajes que viven un momento intenso. Otro recurso sorprendente fue el tiro de gracia que Spoletta descerraja en la cabeza de Mario después del fusilamiento. Un golpe de efecto que desvirtúa el esfuerzo que el mismo esbirro trató de disimular para prolongar el engaño de la pobre cantante enamorada.

De todos modos, más allá de estos reparos y sorpresas, el público con su natural fervor por el arte lírico, premió la labor de los responsables con un sostenido aplauso y algunos silbidos que nunca se podrá saber si fueron de aprobación o de rechazo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?