Palabras

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9 de mayo de 2003  

El hombre es lo que piensa.

La vida de la mayoría de los hombres es una fuga de sí mismos.

Que el hombre, tan poco amigo de la verdad, haya inventado el espejo es el hecho más sorprendente de la historia.

¡Cuántos hombres podrían ver si se quitasen lo anteojos!

El que quiera conocer a los hombres estudie los fundamentos de sus excusas.

Las pulgas no tienen pulgas.

La máxima estupidez del ratón es que una vez atrapado en la ratonera ni siquiera se come el tocino que lo atrajo.

"Al que tiene, le será dado." La fortuna es como la gallina: pone el segundo huevo donde puso ya el primero.

A menudo se hecha en cara a la juventud creer que el mundo empieza con ella. Cierto. Pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella ¿Qué es peor?

Si al mármol le fuese dado sentir, seguramente se quejaría de los martillazos que...lo convierten en un dios.

Todo error es una verdad enmascarada.

Un prisionero es un predicador de la libertad.

Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.

Los grandes hombres son el índice de la humanidad.

La justicia criminal debería ocuparse de descubrir la inocencia en lugar de la culpa.

Muchos no creen en nada, pero tienen miedo de todo.

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