Para que los chicos puedan cantar

Se realizará la semana próxima el II Encuentro Nacional de la Canción Infantil. En el Centro Cultural San Martín habrá recitales, encuentros a micrófono abierto y talleres para docentes
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21 de octubre de 2000  

El viernes, sábado y domingo de la semana próxima, compositores, intérpretes y docentes de la canción y la música para niños del país se reunirán en Buenos Aires para compartir sus experiencias, en el marco del 2º Encuentro Nacional de la Canción Infantil.

Recitales, talleres, conferencias, micrófono abierto y encuentros informales son algunas de las estrategias propuestas para fomentar la comunicación, la toma de conciencia, la jerarquización de los materiales y el intercambio, en lo que se refiere a la música para los niños, tanto en aspectos de la creación y docencia como en la interpretación, grabaciones y espectáculos en vivo, durante las jornadas por realizarse en el Centro Cultural San Martín, Sarmiento 1551, el sábado 28 y domingo 29, de 9 a 16, seguidos de recitales desde las 16 hasta las 19.

María Teresa Corral, Teresa Usandivaras, Carlos Gianni y Daniel Viola, miembros del Movimiento de Música para Niños (Momusi), y de la Comisión Organizadora del Encuentro, dialogan con La Nación sobre los objetivos de esta convocatoria.

Teresa Usandivaras, integrante de Los Musiqueros, uno de los conjuntos que mayor continuidad y prestigio ha logrado en la música para niños, comenta: "Después de la experiencia que Momusi ha tenido a lo largo de este año con los recitales de los domingos por la mañana en el Centro Cultural San Martín, donde nos encontramos semanalmente con un público que crece y nos acompaña, este encuentro significa un acercamiento entre músicos de todo el país, el cultivo de una hermandad, en la que nos conocemos, respetamos y cuidamos los unos a los otros".

María Teresa Corral, docente, cantautora, creadora del sello "Para parar la oreja", amplía este concepto. "Es una experiencia que resultó muy significativa en el primer encuentro, que se hizo también en esta ciudad, hace dos años. Se pudo ver en acción esta actitud de compañerismo y respeto entre los grupos, quienes pese a sus diferencias profesionales y estéticas se ocuparon de que cada uno de los que se presentaba tuviera las mejores condiciones para hacerlo. Y en ese sentido, hubo una actitud de cuidado, de protección, de parte de los más experimentados hacia los más nuevitos."

"Bueno -continúa Usandivaras-, subirse a un escenario para presentar un espectáculo de música para los chicos requiere de una preparación especial, aparte de la musical. Y los que hemos trabajado en eso, tratamos de ayudar a los que se "largan", ocupándonos de que también los aspectos musicales y los técnicos (espacio adecuado, silencio, amplificación requerida) estén allí para cuando actúen. Esta parte de la experiencia es muy enriquecedora, crea vínculos muy importantes, sentimos que nuestra tarea no es tan solitaria."

Carlos Gianni, compositor, docente, autor de música para teatro infantil, agrega: "El intercambio es otra de las posibilidades que ofrece este encuentro. Ocupados cotidianamente en nuestro quehacer, no nos vemos ni escuchamos unos a otros. Ahora podremos hacerlo, en el festival, tipo maratón abierto a todo el público que se desarrollará el 28 y 29, de 16 a 19, en forma continuada, en la Sala A/B del Centro Cultural San Martín".

"También -dice Corral- habrá un tiempo y espacio para el diálogo, los encuentros informales. Y otro tiempo para que, quienes tienen un tema o una grabación para compartir, lo hagan en lo que llamamos "micrófono abierto", que planeamos que sea como una guitarreada, informal y con diálogo."

"Existen muy diversas corrientes, distintos estilos, distintas formaciones y procedencias -aclara Gianni-, y eso me parece que va a dar un panorama bastante amplio que incluye conjuntos numerosos y solistas, música tradicional, tango, rock, cada grupo con su identidad, instrumentos de todo tipo, autóctonos, tradicionales y no convencionales, y un variado repertorio en ritmos, temas y letras. También varía la forma de presentarse, buscando un guión mínimo, una temática o juegos rítmicos, la presencia de un títere o interacción entre los intérpretes, dando cabida al humor y al disfrute: cada uno busca la mejor manera de expresarse, consciente de una platea de niños de todas las edades."

Parando la oreja

Con respecto a lo que se entiende como "canción infantil", aclara Corral: "Busco nutrirme de las raíces. Para mí se trata de ritmos muy puros, de cosas que nacen dentro de mí y quiero compartir con los chicos. Me importa que los chicos puedan escuchar, descubrir, jugar, por eso mi sello se llama "Para parar la oreja", que descubran dentro de sí su música y jueguen con ella, que conozcan lo que tiene calidad literaria y musical, y sepan que pueden elegir".

"Tal vez podamos distinguir entre "para niños" y "canciones para niños" -dice Gianni-. Para mí, la música para niños es toda la música que los niños pueden aprehender. Puede ser una sonatina de Scarlatti, hasta la zamba "Mi esperanza", aunque no hayan sido compuestas específicamente para ellos.

"Cuando hablamos de canciones pensadas para ellos, entran a jugar los conceptos, las imágenes, la intelectualidad del texto. Ahí sí hay que tomar algo que sea del interés de los chicos, que sea a nuestro parecer formativo ( no hablo de enseñarles a lavarse los dientes, sino de aspectos de la estética), algo sea un poquito superador, y también que la canción tenga juego, humor y emoción, porque pienso que los niños tienen emociones y derecho a que se las tengan en cuenta. Y considero canciones todas las que se cantan, desde las nanas en adelante."

"Para mí - dice Usandivaras- se trata de las canciones que quiero que los chicos puedan cantar, o los ritmos que me gustaría que pudieran escuchar. Y que les hablen de cosas de ellos, de algo que les preocupa, ocupa, o les gusta, o les divierte, como algo que se puedan llevar con ellos, porque lo pueden cantar y se sienten de algún modo, identificados."

"Además -aporta Viola, coordinador del encuentro y uno de los coordinadores del Momusi-, me parece que es definitorio saber desde dónde se parte para la creación: si se compone una canción para compartir alguna idea o vivencia con los chicos en un compromiso con la sinceridad de cada uno, o se la escribe con un objetivo solamente comercial, como recurso mercantil. El encuentro potencia esta honradez en los principios, aparte del nivel de calidad."

"Pasa - prosigue Usandivaras- que uno debe, como en todos los temas relacionados con los niños, que vérselas con los intermediarios, poderosos y decisivos, que son los adultos, padres y docentes. Pocas veces se da la situación de que el niño aprenda una canción o baile un ritmo porque realmente le gusta o le sirve, y no porque está complaciendo a un adulto que le festeja la gracia. Y son los padres los que compran los discos."

"Uno descubre -acota Corral- que en lo que se refiere a la música, los niños son niños hasta los cuatro años. Después, consumen música para adultos con letras para adultos. Las radios prácticamente no se ocupan de este tema. A algunos mayores no les interesa cultivar el oído de los chicos, a muchos, ni siquiera les interesa cultivar sus propios oídos. Pero hay otros que se acercan, que buscan, y disfrutan cuando descubren otro tipo de música para los chicos. Lo hemos visto en los recitales del Momusi. De veras es muy lindo como se entregan ellos también con mucho entusiasmo."

Acercarse a los docentes

"Creo -dice Usandivaras- que algo se ha logrado, que mucha gente es más consciente, y busca mejores alternativas para sus niños. Tal vez la semilla sembrada en el curso de todos estos años está dando frutos...

"Es así -subraya Viola-. El acercamiento a los padres se realiza a través de una presencia constante. Mucha gente sale de las funciones diciendo "yo no sabía que existía esto". También pasa algo importante con los docentes. Los que se acercan, y cada vez son más, también reciben con entusiasmo este descubrimiento. El encuentro contempla la capacitación de los docentes, y ellos son comunicadores esenciales."

Buscando el acercamiento de sus pares y una mayor comunicación con sus destinatarios los niños, trabajando en talleres, grabando sus compactos, escribiendo sus canciones, buscando y compartiendo la poesía, poniéndole música a teatro y películas, un poco quijotescos, un mucho visionarios y emprendedores, esta gente representa a muchos que incluso hoy no baja los brazos en la búsqueda de esos espacios, esas pequeñas islas donde los que desean una mayor dimensión del arte para los niños pueden encontrarse.

Durante los días 27,28 y 29 de este mes, compositores, intérpretes y docentes de la canción y la música para niños del país, se reunirán en Buenos Aires a compartir sus experiencias, en el marco del 2º. Encuentro Nacional de la Canción Infantil.

Recitales, talleres, conferencias, micrófono abierto y encuentros informales, son algunas de las estrategias propuestas para fomentar la comunicación, la toma de conciencia, la jerarquización de los materiales y el intercambio, en lo que se refiere a la música para los niños, tanto en aspectos de la creación y docencia, como en la interpretación, grabaciones y espectáculos en vivo, durante las jornadas a realizarse en el Centro Cultural San Martín, Sarmiento 1551, el sábado 28 y domingo 29 de 9 a 16, seguidos de recitales desde las 16 hasta las 19.

María Teresa Corral, Teresa Usandivaras, Carlos Gianni y Daniel Viola, miembros del Momusi ( Movimiento de Música para Niños), y de la Comisión Organizadora del Encuentro, dialogan con La Nación sobre los objetivos de esta convocatoria.

Teresa Usandivaras, integrante de "Los Musiqueros", uno de los conjuntos que mayor continuidad y prestigio ha logrado en la música para niños, comenta: "Después de la experiencia que Momusi ha tenido a lo largo de este año con los recitales de los domingos por la mañana en el Centro Cultural San Martín, donde nos encontramos semanalmente con un público que crece y nos acompaña, este encuentro significan un acercamiento entre músicos de todo el país, el cultivo de una hermandad, en la que nos conocemos, respetamos y cuidamos los unos a los otros."

María Teresa Corral, docente, cantautora, creadora del sello "Para parar la oreja",amplía este concepto. "Es una expriencia que resultó muy significativa en el primer encuentro, que se hizo también en esta ciudad, hace dos años. Se pudo ver en acción esta actitud de compañerismo y respeto entre los grupos, quienes pese a sus diferencias profesionales y estéticas, se ocuparon de que cada uno de los que se presentaba tuviera las mejores condiciones para hacerlo. Y en ese sentido, hubo una actitud de cuidado, de protección, de parte de los más experimentados hacia los más nuevitos".

"Bueno -continúa Usandivaras-, subirse a un escenario para presentar un espectáculo de música para los chicos requiere de una preparación especial, aparte de la musical. Y, los que hemos trabajado en eso, tratamos de ayudar a los que se "largan", ocupándonos de que también los aspectos musicales y los técnicos (espacio adecuado, silencio, amplificación requerida) estén allí para cuando actúen. Esta parte de la experiencia es muy enriquecedora, crea vínculos muy importantes, sentimos que nuestra tarea no es tan solitaria."

Carlos Gianni, compositor, docente, autor de música para teatro infantil, agrega: "El intercambio es otra de las posibilidades que ofrece este encuentro. Ocupados cotidianamente en nuestro quehacer, no nos vemos ni escuchamos unos a otros. Ahora podremos hacerlo, en el festival, tipo maratón abierto a todo el público que se desarrollará los días 28 y 29, de 16 a 19, en forma continuada, en la Sala A/B del Centro Cultural San Martín."

"También -dice Corral- habrá un tiempo y espacio para el diálogo, los encuentros informales. Y otro tiempo para que, quienes tienen un tema o una grabación para compartir, lo hagan en lo que llamamos "micrófono abierto", que planeamos que sea como una guitarreada, informal y con diálogo."

"Existen muy diversas corrientes, distintos estilos, distintas formaciones y procedencias -aclara Gianni- y eso me parece que va a dar un panorama bastante amplio que incluye conjuntos numerosos y solistas, música tradicional, tango, rock, cada grupo con su identidad, instrumentos de todo tipo, autóctonos, tradicionales y no convencionales, y un variado repertorio en ritmos, temas y letras. También varía la forma de presentarse, buscando un guón mínimo, una temática o juegos rítmicos, la presencia de un títere o interacción entre los intérpretes, dando cabida al humor y el disfrute: cada uno busca la mejor manera de expresarse, consciente de una platea de niños de todas las edades."

La canción infantil

Con respecto a lo que se entiende como "canción infantil", aclara Corral: "Busco nutrirme de las raíces. Para mí se trata de ritmos muy puros, de cosas que nacen dentro de mí y quiero compartir con los chicos. Me importa que los chicos puedan escuchar, descubrir, jugar, por eso mi sello se llama "Para parar la oreja`, que descubran dentro de sí su música y jueguen con ella, que conozcan lo que tiene calidad literaria y musical, y sepan que pueden elegir."

"Tal vez podamos distinguir entre "música para niños" y "canciones para niños" -dice Gianni-. Para mí, la música para niños es toda la música que los niños pueden aprehender. Puede ser una sonatina de Scarlatti, hasta la zamba "Mi esperanza", aunque no hayan sido compuestas específicamente para ellos.

"Cuando hablamos de canciones pensadas para ellos, entran a jugar los conceptos, imágenes, la intelectualidad del texto. Ahí sí hay que tomar algo que sea del interés de los chicos, que sea a nuestro parecer formativo ( no hablo de enseñarles a lavarse los dientes, sino de aspectos de la estética), algo sea un poquito superador, y también que la canción tenga juego, humor y emoción, porque pienso que los niños tienen emociones y derecho a que se las tengan en cuenta. Y considero canciones todas las que se cantan, desde las nanas en adelante."

"Para mí -dice Usandivaras- se trata de las canciones que quiero que los chicos puedan cantar, o los ritmos que me gustaría que pudieran escuchar. Y que les hablen de cosas de ellos, de algo que les preocupa, ocupa, o les gusta, o les divierte, como algo que se puedan llevar con ellos, porque lo pueden cantar y se sienten de algún modo, identificados".

"Además -aporta Viola, coordinador del encuentro y uno de los coordinadores del Momusi- me parece que es definitorio saber desde dónde se parte para la creación: si se compone una canción para compartir alguna idea o vivencia con los chicos en un compromiso con la sinceridad de cada uno, o se la escribe con un objetivo solamente comercial, como recurso mercantil. El encuentro potencia esta honradez en los principios, aparte del nivel de calidad."

"Pasa -prosigue Usandivaras- que uno debe, como en todos los temas relacionados con los niños, que vérselas con los intermediarios, poderosos y decisivos, que son los adultos, padres y docentes. Pocas veces se da la situación de que el niño aprenda una canción o baile un ritmo porque realmente le gusta o le sirve, y no porque está complaciendo a un adulto que le festeja la gracia. Y son los padres los que compran los discos".

"Uno descubre -acota Corral- que en lo que se refiere a la música, los niños son niños hasta los cuatro años. Después, consumen música para adultos con letras para adultos. Las radios prácticamente no se ocupan de este tema. A algunos mayores no les interesa cultivar el oído de los chicos, a muchos, ni siquiera les interesa cultivar sus propios oídos. Pero hay otros que se acercan, que buscan, y disfrutan cuando descubren otro tipo de música para los chicos. Lo hemos visto en los recitales del Momusi. De veras es muy lindo como se entregan ellos también con mucho entusiasmo."

Acercarse a los docentes

"Creo -dice Usandivaras- que algo se ha logrado, que mucha gente es más conciente, y busca mejores alternativas para sus niños. Tal vez la semilla sembrada en el curso de todos estos años está dando frutos...

"Es así -subraya Viola-. El acercamiento a los padres se realiza a través de una presencia constante. Mucha gente sale de las funciones diciendo "yo no sabía que existía esto". También pasa algo importante con los docentes. Los que se acercan, y cada vez son más, también reciben con entusiasmo este descubrimiento. El encuentro contempla la capacitación de los docentes, y ellos son comunicadores esenciales".

Buscando el acercamiento de sus pares y una mayor comunicación con sus destinatarios los niños, trabajando en talleres, grabando sus compactos, escribiendo sus canciones, buscando y compartiendo la poesía, poniéndole música a teatro y películas, un poco quijotescos, un mucho visionarios y emprendedores, esta gente representa a muchos que incluso hoy no baja los brazos en la búsqueda de esos espacios, esas pequeñas islas donde los que desean una mayor dimensión del arte para los niños pueden encontrarse.

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