La gran noche Austral, marcada por el amor y el compromiso

Alejandro y Valeria posan con sus hijos mayores, Balthazar (17) y Tiziano (15), que colaboraron en la venta de rifas.
Alejandro y Valeria posan con sus hijos mayores, Balthazar (17) y Tiziano (15), que colaboraron en la venta de rifas.
Valeria Mazza fue anfitriona de la onceava edición de la gala a beneficio del Hospital Austral. Animó con su entusiasmo solidario a los doscientos invitados, entre los que estaban los novios del momento: Pampita y Pico
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5 de diciembre de 2016  • 15:52

Es una velada única y tradicional que ya marcó terreno en el calendario de las fiestas benéficas. El martes 22, Valeria Mazza (44) y Alejandro Gravier (54) convocaron a sus amigos en el Palacio Duhau para dar su apoyo a una nueva edición de la “gala de Valeria”.

La fiesta que el matrimonio organiza desde hace once años a beneficio del área Pediátrica del Hospital Austral fue un suceso en cuanto a recaudación: 3,4 millones de pesos, que serán destinados a la compra de respiradores de alta frecuencia. Además, Vale consigue contagiar su buena onda y hace que el clima de alegría reine en la noche que reúne a nombres fuertes del mundo de los negocios, de la política, del show y del deporte. “Para mí es un placer ayudar año a año a las familias que pasan por el área pediátrica del Hospital Austral. Me siento honrada de ser su madrina: ayudar es un acto de amor y de generosidad y los chicos te enseñan el verdadero valor que tiene la vida”, le confió Valeria a ¡Hola! Argentina, mientras la banda Lupe y Sus Amores le daba una nota intimista al cóctel con boleros latinoamericanos.

“Tenemos las funciones repartidas con Alejandro: él se encarga de la venta de las mesas y yo, de los regalos y la organización. Es gratificante sentirnos acompañados por nuestros amigos, que nos apoyan desde siempre. Y es muy emocionante ver, en concreto, lo que conseguimos gracias a este evento”, continuó la anfitriona. “Esta vez nos acompañaron nuestros hijos mayores nada más, porque Benicio [11] está de viaje y Taína [8], que se quedó haciendo pucheros en casa, es chiquita todavía”, contó Valeria.

DIOSAS MEDIÁTICAS

Una de las primeras en llegar a la cita fue Carolina Ardohain. Lo hizo junto con Juan Mónaco, con quien oficializó su noviazgo hace pocas semanas. “Vengo siempre a la gala de Valeria porque es amiga y porque me encanta la obra que hace en el Austral”, dijo con una gran sonrisa la jurado de “Bailando por un sueño”, quien sólo se pudo quedar al cóctel, ya que tenía programa a las diez y media de la noche. “Fue un año productivo, en el que retomé mi carrera con todo y volví a estar en contacto con el público. Fue una experiencia distinta que disfruté mucho”, agregó y omitió dar definiciones sobre su amor con el tenista, con quien sí admitió estar “muy bien”. “Prefiero que hablen los hechos: estoy en una etapa en la que trato de ser lo más reservada posible para cuidar las cosas”, se excusó Pampita, que acaba de capear una intensa polémica mediática con Ivana Figueiras.

La suerte, quizás, hizo que la ex de Benjamín Vicuña no se cruzara con Nicole Neumann, con quien también protagonizó una pelea en la pista de ShowMatch, dos meses atrás. Tras acompañar a Fabián Cubero a la Legislatura porteña, donde horas antes fue distinguido como Personalidad Destacada del Deporte de la Ciudad, Nicole llegó del brazo del futbolista, para desmentir los rumores de separación. “Estoy agotada física y mentalmente. La entrada a ‘Bailando…’ me sacudió. Aun después de tantos años, la exposición mediática te pega y, aunque conozcas las reglas del juego, es fuerte igual”, le confió a ¡Hola! Nicole, quien dejó a sus tres hijas, Indiana, Allegra y Sienna, al cuidado de sus suegros, que viajaron desde Mar del Plata para acompañarlos en un día tan especial. “Estoy contando los días para que sea fin de año y poder descansar”, sonrió y dijo que prefirió no aceptar propuestas de teatro en Carlos Paz para refugiarse en el cariño de los suyos durante el verano.

TODOS A BAILAR...

Ya en el salón Posadas, cuya ambientación estuvo a cargo de Martín Roig y “brillaba” en negro, dorado y verde, los más de doscientos agasajados tomaron sus asientos para probar las delicias preparadas por el chef del hotel, que estuvieron regadas por vinos de la bodega Vistalba. ¿El menú? Cordero patagónico braseado, acompañado por un batido de quinua, pimientos andinos y rúcula de principal y una crema de dulce de leche, almendras y avellanas, de postre.

Después del remate a cargo de Iván de Pineda –donde los invitados se batieron a duelo por una obra de Milo Lockett, otra de Flavia Martini y experiencias, como una clínica de polo con Nacho Figueras– y de unas sentidas palabras de Valeria, la noche siguió su curso en la boîte, donde Concepción Cochrane y Vicky Xipolitakis ensayaron unos tímidos pasos de baile. El que se destapó en la pista fue Gianfranco Macri, hermano del Presdiente. En compañía de sus hijas Francesca y Tania, bailó todos los hits de Maxi Trusso y fue uno de los últimos en irse de la fiesta, que estuvo marcada hasta el final por la buena onda y el compromiso de ayudar.

  • Texto: María Güiraldes
  • Fotos: Tadeo Jones

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