Malena Guinzburg y su cambio de vida: "No quiero dar el mensaje de que hay que ser flaco para quererse"

Malena Guinzburg, antes y después de la dieta
Malena Guinzburg, antes y después de la dieta
La humorista habló con LA NACION sobre el régimen con el que bajó de peso, pero quiso dejar en claro su postura
Fernanda Iglesias
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20 de octubre de 2017  • 12:16

Hace siete meses comenzó a cambiar la vida para Malena Guinzburg . Desde ese día de marzo que le regalaron el libro "La dieta del metabolismo acelerado" (de Haylie Pomroy), el proceso interno que ella venía trabajando, empezó a manifestarse también en su cuerpo. La noticia explotó dos días atrás cuando la humorista publicó un texto en Instagram, junto a una de sus selfies diarias. Allí intentaba contestarle a sus seguidores cómo había logrado bajar diez kilos, luego de años de intentarlo con diferentes métodos.

Consultada por LA NACION, Malena se mostró sorprendida por la repercusión y también asustada. "Se hizo una pelota de algo que no me esperaba... Ahora imaginate que engorde un gramo. ¡No puedo! Pero bueno, la gente me preguntaba mucho, mucho, mucho y yo no contestaba ningún mensaje. Había algunos con mucha angustia, chicas que estaban engordando mucho, muy deprimidas... Entonces ahí sentí que tenía que contar mi experiencia."

En su red social, la humorista explicó detalladamente qué había hecho para lograr el cambio. Primero, la dieta de 28 días que propone el libro de Pomroy. Y luego, un plan de comidas que ella misma fue armando en base a lo aprendido en ese mes en el que bajó los primeros cinco kilos. Por supuesto, acompañó esto con actividad física: bicicleta, yoga y electrofitness. "Hice mil quinientas ochenta dietas, ésta es la que me funcionó ahora", aclara Malena. "Y que me haya funcionado tiene que ver también con un cambio interno. Porque realmente probé todas las dietas. Me interné en Cormillot cuando era chica, fui a lo de Ravenna, a nutricionistas particulares, a ALCO, hice el régimen de la luna... ¡todo! Por eso creo que lo que más tuvo que ver en este momento fue el cambio integral cuerpo-mente".

Cuando tiene que definir de qué se trata la dieta, Malena lo hace simple: "Dejé las harinas". Pero enseguida aclara: "Eso es lo que me sirvió a mí, cada uno tiene que encontrar lo que le funciona". Y aunque ya se siente muy bien con su cuerpo, le gustaría bajar unos tres o cuatro kilos más "para poder moverme más tranquila". Malena asegura que no hubo ningún click: "Yo dije ´basta´ mil millones de veces, soy la eterna dietante. Y ya había bajado mucho en otras oportunidades. Pesaba 100 kilos a los 15 años. Y con una de las tantas dietas que hice, bajé 30. Después recuperé algunos kilos, pero no todos".

Para ella, el cambio fue gradual, de a poco. Sin embargo, un día quemó las naves: agarró toda la ropa que tenía, la embolsó y la regaló. A partir de ahora, sólo tiene en su casa, prendas con su nuevo talle, que descendió bastante. Por lo demás, Malena jura que su vida sigue igual. "No es que ahora me siento una diosa todos los días", confiesa. "Sigo teniendo problemas, la vida sigue igual... Por momentos me siento una mierda, por momentos me siento divina. Sí, me veo mucho mejor, más cómoda. Antes me vestía siempre de negro y ahora me estoy animando a los colores. Es un redescubrimeinto, ver qué me gusta. Encontrar un nuevo estilo."

Como integrante de Morfi, el programa de Telefe que conduce Gerardo Rozín, Malena tiene que lidiar diariamente con pruebas de vestuario y cambios de ropa. "La pasaba muy mal con eso de tener que vestirme todos los días para la tele ¡Y ahora disfruto! Me veo linda. Y aclaro que hay gordas que se ven hermosas, a mí no me pasaba. Yo no me veía linda. Pero es un mambo mío. No quiero dar el mensaje de que hay que ser flaco para quererse. Es un tema personal. Tampoco siempre me veía fea, pero la verdad es que me veo mejor ahora, me siento mejor ahora, más liviana. Hago ejercicio y me canso menos. Me gusto más. Me jodía el tema del sobrepeso. Pero insisto en que el cambio es integral: interno y externo."

La duda que tiene ahora es si usar o no bikini en el verano y qué hará con los monólogos que hace en la obra Pucha!, en teatro, basados en la problemática de la obesidad. Con humor, responde: "Me los voy a meter en el traste, voy a ver qué preparo para el año que viene". Y con respecto a la repercusión masculina que tuvo su cambio, fue contundente: "Los pelotudos aparecen cuando estás gorda y cuando estás flaca. Eso no cambia".

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