Ping pong: una pareja que hace reír sin parar

Fuente: LA NACION
Juan Carlos Fontana
(0)
30 de junio de 2018  

Ping pong / Autor: María Carmen Barbosa y Miguel Falabella / Adaptación y traducción: María Antonieta Eyras y Víctor García Peralta / Versión: Verónica Llinás / Intérpretes: Daniel Hendler y Laura Cymer / Dirección: Verónica Llinás / Escenografía: Alejandra Villar / Iluminación: Juan Bautista Carreras / Música: Gabriel Chwojnik / Coreografía: Carolina Pujal / Sala: Regina, Santa Fe 1235 / Producción: Chino Carreras / Funciones: jueves, a las 21.30; viernes y sábados, a las 22; y domingos, a las 21 / Duración: 90 minutos / Nuestra opinión: muy buena

Rita y César son una pareja de unos treinta años. Cuando están juntos no se soportan y separados se extrañan. Él dice que lleva a la práctica sus deseos y le reprocha a ella, que es bibliotecaria, que se frustra en sus propias fantasías. Es una pareja típica y, como la imagen del ping pong, juego en el que la pelotita va y viene, ellos también experimentan esa sensación del encuentro y el desencuentro a través de los años.

Ping pong es una comedia liviana, pero no superficial. Se apoya en situaciones de todos los días que experimentamos a lo largo de nuestra vida de acuerdo a la cultura, la educación y lo débiles o no que podamos ser para dejarnos influenciar por modas o corrientes que intentan definir, o modificar lo que debe o no hacer un hombre y una mujer.

De los brasileños María Carmen Barbosa y Miguel Falabella, en la Argentina se conocieron Síndromes (2003, 2004) y el musical South American Way, Carmen Miranda (2002). En 1998, Verónica Llinás y Diego Peretti estrenaron la actual pieza que en aquel momento se tituló El submarino. Esta Ping pong es una versión actualizada y la cuestión de género, tan en auge en estos momentos se filtra en la obra a partir del personaje femenino, lo que hace que por instantes el texto implosione y se transforme en un vorágine de circunstancias que refieren a lo que cada uno debe poner en práctica en lo sexual, en la relación de pareja, en lecturas y hasta en las formas de seducción. En cuanto a esto último César no le teme a lo "bi" y hasta se anima a probar con un compañero de trabajo. Mientras Rita se inclina por aristas más románticas e intenta copiar a las autoras feministas. Lo cierto es que hay escenas hilarantes, como la del baile, ambientada en Brasil o cuando ella lo va a visitar al departamento que él comparte con su nueva "pareja abierta". Pero mejor no adelantar más sobre esta historia disfrutable de principio a fin.

A través de su tan dinámica puesta en escena se observa que Verónica Llinás se sintió muy cómoda dirigiendo este cóctel de humor. Su trabajo se apoya en la impulsividad del gesto, de los movimientos coreográficos de sus actores y de la energía que sostiene la performance de cada personaje. A su vez, la escenografía se sintetiza en módulos transformables de acuerdo a las distintas situaciones que la comedia requiere. Llinás en su debut en la dirección, supo elegir muy bien a sus dos intérpretes. Laura Cymer ( Esperanza mía, Educando a Rita) y Daniel Hendler ( El abrazo partido, Graduados, Para vestir santos) exhiben una notable química en escena. La empatía y ductilidad de ambos actores, con personajes de caracteres opuestos, él más reflexivo, ella más impulsiva, coinciden en un contrapunto perfecto de espontaneidad, ternura y sensibilidad que hacen estallar de risa a la platea femenina en exclamaciones y el público, es curioso, hasta repite algunas de las palabras que los actores expresan en el escenario.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.