Por los senderos de la vida

"Las reglas de la vida" ("The Cider House Rules"/1999), producción norteamericana en colores presentada por Buena Vista International. Hablada en inglés. Guión: John Irving, adaptado de su novela "The Cider House Rules". Fotografía: Oliver Stapleton. Música: Rachel Portman. Intérpretes: Tobey Maguire, Charlize Theron, Michael Caine, Delroy Lindo, Paul Rudd y otros. Dirección: Lasse Hallstrom. 124 minutos. Para mayores de 16 años. Nuestra opinión: Muy buena .
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23 de marzo de 2000  

Inexorablemente la vida impone sus reglas. A veces ellas no están en concordancia con el pensamiento de los hombres; otras, dejan traslucir lo más profundo e íntimo de cada ser humano enfrentado a sus dudas y conflictos cotidianos.

Entre éstos se halla Homer, un muchacho huérfano que creció en un orfanato bajo la tutela, poco convencional pero cariñosa, de un médico apegado a métodos científicos y morales controvertidos dentro de un mundo regido por pensamientos inflexibles y, a veces, desvalorizadores de destinos sin rutas ni metas. Cuando Homer se aproxima a la adultez, comienza a preguntarse acerca de su futuro. Desea alejarse de ese, para él, único micromundo en el que sus pequeños habitantes llegan y dejan la gran mansión o las manos del doctor Wilbur, que son instrumentos que deciden la vida o la muerte de quienes están próximos a nacer.

A partir de su encuentro con una joven pareja, Homer decide liberarse de su vida rutinaria y vacía. Sin embargo, sus opciones son limitadas y es introducido en el gran mundo lleno de nuevas visiones, aventuras y amistades y, también, de tragedia, traición y peligro.

Las reglas que gobernaban su antigua vida parecen obsoletas. Y cuando el joven se enamora por primera vez, su pasado no le brinda ninguna guía. Cuando el afecto se convierte en pasión experimenta sus altibajos, así como las complicadas recompensas y responsabilidades que conllevan estas nuevas emociones.

Así, entre su labor de recolector de manzanas, de pescador de langostas y, a veces, de médico sin título, Homer va sabiendo que su vida anterior le proveyó los medios para tomar decisiones profundas que cambiarán el curso de su futuro. Las reglas de la vida son, por momentos, senderos difíciles de transitar, pero, también, impactos dramáticos, patéticos o metas irrenunciables a las que siempre se vuelve.

El sabor de la calidez

El director sueco Lasse Hallstrom supo desde el principio que tenía en sus manos un relato que debía ser tratado con profunda intimidad y una alta dosis de calidez. Ambos atributos aparecen en la pantalla, a partir de un guión que nunca necesitó del melodramatismo exacerbado ni de la reacción tardía para lograr su total impacto en la sensibilidad de los espectadores.

El film describe con trazos tenues, a veces rebeldes, otros decididamente poéticos, el periplo del protagonista y de ese coro de hombres, mujeres y niños que van amargándole o dulcificandole su existencia hasta decidir su retorno a un pasado del que, en definitiva, siempre lo supo tan suyo como el amor fraternal de quienes lo convirtieron en un hombre sin borrarle la simpleza de la inocencia.

El director, experto en los temas melancólicos y generacionales, supo encaminar sin fisuras la tierna historia de "Las reglas de la vida" tomado de la mano de un elenco de excepción, encabezado por Tobey Maguire, un joven actor que, con simples recursos, compuso su personaje de muchacho dispuesto al alejamiento y al retorno dentro de un trazado de vaivenes que lo dejarán, finalmente, en su punto de partida.

Michael Caine, excelente en su papel de médico guía, es, de alguna manera, el timón de la vida de Homer; Charlize Theron, acertada en su personificación de amada, amante y comprensiva con su pasado, y un elenco siempre dispuesto a la creatividad y a la credibilidad, apuntalaron este relato que, con una casi bucólica fotografía y una banda sonora de acertados ritmos, indaga en el alma y el pensamiento del hombre dentro de sus más íntimos interrogantes.

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