Despertar con noticias y pimienta

El programa apuesta a la información y al contrapunto entre sus responsables
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25 de abril de 2004  

En el ámbito radial, el horario de la primera mañana constituye el prime time y por lo tanto resulta el más escuchado. Precisamente en el segmento de 6 a 9, de lunes a viernes, Radio Continental (AM 590), desde hace más de tres años, ofrece "Desayuno Continental", un espacio de corte periodístico que cuenta con Daniel López en la conducción, secundado por Diego Valenzuela y Orlando Barone. Tres profesionales con reconocida trayectoria (radial, televisiva y gráfica) animan este ciclo donde compatibilizan edades, estilos y personalidades bien diferentes. Observar en directo cómo se desarrolla el trabajo en el estudio mayor de Rivadavia 835 permite comprobar que se respira un clima de mucha dedicación, entusiasmo y gran cordialidad, a pesar de algunas confrontaciones de opiniones e ideas que se suscitan.

El equipo del programa lo conforman, además, Darío Villarruel (a cargo de la información jurídica y policial), Andrea Leonián (toda una grata novedad, dado que se ocupa de la cobertura deportiva), Alejandro Cánepa (con los temas agropecuarios), Marcelo Stiletano (espectáculos), Verónica Vasallo (con la información de jubilados y pensionados) y el sacerdote Mamerto Menapace, con diferentes reflexiones.

--¿Cuál es la fórmula del programa?

López: --Creemos que el programa tiene que asegurar de 7 a 10 puntos todos los días en cuanto a la información que necesita una persona al levantarse, sumado a la opinión de tres personas comunes, pero con miradas disímiles respecto de los temas más polémicos y más importantes de cada día. Los tres estamos bien informados, llegamos a la madrugada a la radio y desde el día anterior trabajamos en la producción (Daniel se levanta a las tres de la mañana y a las cuatro ingresa a la radio, corroboran sus compañeros). El hecho de estar trabajando en este horario desde hace muchos años nos da el conocimiento básico en torno de lo que busca y quiere un oyente en cada una de las horas que nosotros transcurrimos. No es lo mismo el oyente de 6 a 7 que el de 8 a 9. Entonces, tratamos de administrar la información de la manera más útil dentro de cada momento del programa y agregamos la opinión y la reflexión, que resultan de una charla absolutamente improvisada. Sabemos que vamos a hablar de los temas de cada jornada, pero no hacia qué dirección va a apuntar cada uno. Así que a la sinceridad de pensamiento se suma la diversidad de enfoques.

Valenzuela: --El programa tiene, por un lado, la agilidad que le imprime Daniel a la conducción y, por otro, la cuota de información justa: porque tampoco es cuestión de dispersar y analizar miles y miles de temas. Otra característica es la química que surge naturalmente entre nosotros y paradójicamente en la discusión casi permanente. Y aquí radica, creo, la mayor diferencia con los otros ciclos que están en este mismo horario en otras emisoras. En general, todos tienen el formato del conductor y varios columnistas que realizan sus aportes. Nos permitimos la discusión y hasta la buscamos, porque sentimos que de esta manera interpretamos el pensamiento y el sentimiento de cada oyente en su casa. Obviamente, estas polémicas o debates tienen un nivel y después del programa salimos a los besos, aunque a veces discrepamos muy fuerte: una de las características del programa son los contrapuntos que tengo con Orlando, a veces subidos de tono, pero siempre dentro del respeto: me parece que son casi una marca del programa. Orlando levantó polvaredas con su postura frente a los ahorristas y el tema de los trenes, entre muchos otros.

El ángulo provocador

Barone: --No me gustaría convertirme en una macchietta. La radio y la televisión tienden a convertir los modelos en marionetas. Es cierto que mi lugar es mirar la realidad desde otro lado, en ocasiones bastante original. Pero esa mirada a veces se equivoca y los oyentes se hacen oír: protestan, se enojan conmigo y otras veces coinciden y lo hacen saber. Pero son los riesgos de pensar desde un ángulo que no es el habitual. Daniel me estimula a mantener esta actitud y en algunas oportunidades hasta me incita a pelear para que yo produzca ese hecho que sirve de disparador para la audiencia. Además, me gusta señalar que nos une (iba a decir el hecho de que somos buenas personas, pero hay muchas buenas personas) que somos periodistas éticos, cultivamos el buen gusto sin vedettismos y sin traiciones, y esa confianza es fundamental.

--¿Qué es lo distintivo?

López: --Me parece interesante el concepto de Orlando sobre la distinción de los conductores. Generalmente en este horario la mayoría de las radios llama a conductores muy famosos; yo no lo soy. Soy un tipo común, pero tal vez muchos oyentes se pueden reflejar más en tu tipo común, que cada día se sorprende ante las noticias igual que él, que está desayunando, manejando el auto para dejar a su hijo en el colegio o yendo a su trabajo. El conductor común tiene las mismas inquietudes, preocupaciones, alegrías y tristezas que la mayoría de los oyentes y constituye un motivo de acercamiento entre el que escucha y el que está frente al micrófono. La audiencia, con sus requerimientos, cambia la propuesta inicial en más de una oportunidad. Porque aquí sus voces se escuchan, no son simples separadores. Y me gustaría destacar precisamente el rol que tiene Continental en el interior del país.

Valenzuela: --Yo agregaría que no hay un conductor famoso. Hay un conductor, pero esencialmente hay un programa. No es "el programa de", donde todo depende de que ese señor esté iluminado una mañana o te "saque" una buena nota. Hay un programa que pasa por nosotros, pero también por los que nos acompañan en la producción, en el informativo, etc., y toda la infraestructura de la radio. Eso es quizá parte de la fórmula por la cual podemos competir con gente superfamosa y con gran trayectoria. En cuanto a nuestros estilos, Daniel tiene una larguísima trayectoria en radio (25 años, en total y 19 en Continental), Orlando cuenta con 35 años de carrera y un perfil más vinculado con la gráfica, es un escritor que aprendió a hacer radio. Yo no soy parecido a ninguno de ellos dos. Llevo 14 en la profesión, mi especialidad es la economía, la historia, hago más televisión, pero esos perfiles tan distintos y complementarios marcan tendencia y estilo.

Barone: --Hay algo que el ciclo no tiene, y en buena hora, que es solemnidad, y además no forzamos notas lacrimógenas ni obvias. Tratamos de eludir todo eso: la emoción y la demagogia no constituyen el negocio del programa. Tampoco nos gusta priorizar a los funcionarios que piensan como nosotros, todo lo contrario. Nuestro objetivo es el contrapunto de ideas y pensamientos.

--¿Cómo surge el tratamiento de temas puntuales?

Barone: --Por ejemplo, el tema Maradona lo enfocamos de una manera distinta. Nosotros tratamos de contar lo que está pasando sin exagerar esos hechos. Y segundo, buscamos siempre una vuelta de pensamiento a todo lo que nos incumbe como argentinos. Yo suelo ser muy demostrativo: comenté por ejemplo que me aburre muchísimo este "megaplán" de seguridad, mis compañeros lo informaron a los oyentes y llegaron los comentarios pertinentes.

--¿Existen límites en el tratamiento de la información?

Valenzuela: --Sí, por supuesto. Nosotros hablamos de los medios, de los límites, de la libertad, de la vulnerabilidad del periodismo y aun de nuestra propia radio.

López: --Por ejemplo, ante un hecho violento hablamos con la familia de la víctima, pero evitamos el amarillismo, el escándalo o lo que mueva a la emoción fácil. En los asuntos políticos, no nos gusta quedar pegados a tal ministro o funcionario. Tratamos constantemente de poner de manifiesto que somos periodistas independientes, imparciales y que practicamos el pluralismo ideológico.

Por adentro

  • Equipo: Carlos Bianco y Silvio Ferrer son los productores, con la asistencia de Carla Mitrani; Lilian Sáez, la locutora, y Claudio Kralicek, el operador técnico.
  • Móviles: a cargo de Carlos Marrero, Fabio Junco y Valeria Sampedro.
  • Oyentes: cada jornada el ciclo recibe alrededor de 120 e-mails y entre 200 y 250 llamadas telefónicas. Con temas polémicos, esta última cifra trepa hasta los 400.
  • Rating general de AM de 6 a 9

    Radio 10

    3.8

    Mitre

    3.0

    Continental

    1.5

    La Red 1.2

    Rivadavia

    0.8

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