"El que te escucha, opina como vos"

De 6 a 9, apuesta a la información propia y recurre a veces a un lenguaje descarnado
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3 de abril de 2005  

A los 46 años, Román Lejtman lleva recorridos los medios gráficos, la TV y la radio a lo largo de algo más de dos décadas de trayectoria periodística. Además de su labor televisiva como columnista de "Informe central" (América) y como productor y conductor de documentales para Canal (á), Infinito y señales europeas, conduce, de lunes a viernes, de 6 a 9, por FM Aspen Classic (102.3), "Cambio de aire", un ciclo periodístico que genera información propia, se preocupa por los temas culturales, muestra un sesgo humorístico y recurre a un vocabulario que en ocasiones se hace absolutamente descarnado.

-¿En qué se diferencia su programa de los que comparten en el dial este horario tan escuchado?

-La diferencia básica es que nosotros tenemos información propia. Creo que no es un elemento indispensable tener leídos los diarios cuando empieza el programa. De hecho, el mío comienza a las 6 y yo estoy entrando diez minutos antes. La clave es no estructurar el programa sobre la agenda que plantean los diarios porque en definitiva son distintos medios y quizá yo tenga mejor información de la que está escrita. Por otro lado, nosotros les damos mayor espacio a las noticias internacionales con un experto (Juan Tokatlián) que nos da una mirada sobre el tema cuando los programas de la mañana privilegian la noticia caliente, un accidente, un incendio, una catástrofe natural. Creo que está bien, porque es lo que ocurre en la vida cotidiana, pero nosotros vamos por otro lado. Prestamos mucha atención a las noticias culturales, a la política, a lo que pasa en Tribunales, a las decisiones del Gobierno, pero con nuestra propia información.

Sin anestesia

-¿Es un estilo suyo hacer el programa de pie y hablar con lenguaje a veces descarnado?

-Son las locuras de cada uno. Me incomoda estar sentado cuando pasan tantas cosas y, al estar parado, uno comunica de una manera distinta. Esto no implica nada contra los que están sentados. En cuanto al lenguaje, me pregunto: si la gente habla de una manera, ¿por qué vos vas a hablarle de otra? Lo importante es la información, que tiene que llegar de la mejor manera posible. Y si para que llegue mejor uno tiene que putear o ser coloquial al máximo, así será. Cuando hay un tema jurídico, se hablará con lenguaje jurídico, pero cuando hay un tema político y se deba putear para expresar un adjetivo, será así.

-Usted se inició en la radio en una FM. Luego pasó por la AM y ahora está de vuelta en la FM...

-El cambio no me produjo ningún problema porque yo tengo una forma de hacer el programa que es la única que sé. Así lo hice en la Rock & Pop, en Del Plata, y ahora en Aspen. Yo venía de la Rock & Pop con un estilo musical muy distinto, extraño a Manal o al Flaco Spinetta, pero cada radio tiene su lógica. Cuando arreglamos con esta emisora, ellos sabían a quién estaban contratando.

-¿Cómo se maneja en estos tiempos un periodista independiente?

-Me parece que se ha creado en los últimos meses una leyenda urbana periodística: que te llaman del Gobierno para apretarte. A mí no me pasó. Todas las administraciones llaman para influir en vos, para condicionarte y para decirte cosas, pero el llamado no implica un apriete. Yo he cuestionado la estrategia del Gobierno con los pobres y las relaciones entre Hugo Moyano y el Poder Ejecutivo, y sin embargo, no recibí una llamada. Yo me manejo con la misma libertad de siempre, desde cuando trabajé en Página/12 y en otras radios.

-¿Por qué en su programa se destacan los temas culturales?

-El segmento de 6 a 9 no tiene por qué incluir sólo información caliente, porque el oyente también se nutre de otras cosas. Entre dar la noticia de que se retrasó un tren y contar que "Los Coristas" es excelente le voy a dedicar más tiempo a la película y siento que me lo van a agradecer. La gente entiende los códigos: yo también doy las noticias porque para eso están escuchando, pero una cosa no puede ser excluyente de la otra.

-¿Es difícil trabajar en el horario más competitivo?

-Creo que hay lugar para todos. Por suerte, el oyente sabe qué va a escuchar y qué piensa cada uno, y me parece que uno no gana en audiencia por dar una noticia antes o porque esté opinando diez minutos sobre una misma cosa. Los programas se construyen desde la mirada que se ofrece sobre cada hecho, desde el manejo de la información que cada uno posee y cómo se la interpreta. No tengo ningún problema en dedicar quince minutos a hablar de los verdaderos motivos de la visita de Donald Rumsfeld. Cada uno elige cómo recorta la realidad.

-¿Fue "Jaque mate" el ciclo que marcó su inicio en la radio?

-Empecé a principios de los años 90 con "Reporte", fruto de un acuerdo que hubo en la época entre la Rock & Pop y Página/12. De un día para el otro me dijeron que empezaba a hacer radio, y estuve allí cinco años a partir de 1991. En 1996, empecé con "Jaque mate" y luego llegó "Cambio de aire".

Sobre los colegas

-¿Cuál es su opinión sobre el periodismo radial?

-Lo veo bien. Hay muchas opiniones que le permiten al oyente buscar aquella con la que se siente identificado. La gente se engancha con un programa porque hay una coincidencia entre ambos, no porque esté buscando la primicia. Jamás pondría por ejemplo, Radio 10, porque por más que me dé una primicia no me cierra su recorte de la realidad en relación con mi análisis. Sí podría escuchar, en cambio, a Nelson Castro o a Magdalena Ruiz Guiñazú. Lo mismo les pasa a los oyentes.

-¿El humor siempre está presente en su programa?

-Está siempre sobrevolando porque uno tampoco puede encerrarse en la información para una persona que se está levantando a las 6 de la mañana para ir a trabajar: hay que dar una cuota de distensión. Aquí se aglutina, por ejemplo, información, la recomendación de un libro, un poco de humor y elementos para que desde su propia perspectiva entienda qué está pasando ese día.

-¿Cuáles son sus ídolos en la radio?

-La radio, en un principio, era escuchar los partidos de fútbol. Después fue "Flecha Juventud" con Badía; más tarde, "Sport 80", con Víctor Hugo Morales y Adrián Paenza, entre otros. Ahora escucho a Mario Pergolini cuando termina mi programa, y a la noche, cuando tengo un rato, me gusta la música que pasa Bobby Flores, porque me identifica.

-Se dice que en 2005 "todos están haciendo radio". ¿Cree que este hecho tiene alguna relevancia?

-No. Me parece que son circunstancias temporales, de la misma manera que en la televisión hoy se ve mucha ficción y pocos programas periodísticos. De todas maneras, cuantas más propuestas siempre es mejor para el oyente, porque es él quien decide en definitiva con quién se queda. Por eso, creo que nadie debería preocuparse porque esté uno u otro en el dial.

-Suele decirse que usted es un zurdo de ley.

-Sí, efectivamente es así, y no voy a traicionar mis raíces. Pero eso no quiere decir que yo no pueda ir a comer a Puerto Madero o que no pueda ir a veranear a Punta del Este. Yo tengo una forma de pensar y también vivo de una manera. Cuando puedo irme a Europa lo cuento, pero eso no quiere decir que yo piense distinto, por ejemplo, acerca de hacer la revolución.

Por adentro

  • Equipo: Carlos Burgueño (economía), Leo Rodríguez (música), Ezequiel Fernández Moores (deportes), Juan Sasturain (literatura), Axel Kuschevatzky (cine), Juan Tokatlián (internacionales), María Fernanda Villosio (investigaciones), Evangelina Díaz (becas) y Laura Capriata (móvil). La locución es de Martha Versace.
  • Producción: el equipo es el más joven de la franja horaria y está integrado por Mariano Beldyk, Leandro Darío, Erica Oljavetzky Mayer, Agostina Manfredi y Daniela Haissiner.
  • Rating de FM, entre las 6 y las 9, de lunes a viernes

    FM 100: 2,39

    La Mega: 1,14

    Radio Uno: 0,90

    Rock & Pop: 0,90

    La Hit: 0,71

    La 101: 0,56

    Aspen: 0,45

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